Responsabilidad del Gobierno

Responsabilidad del Gobierno


5 de mayo de 2009, 05:00 am

No debe existir sorpresa alguna en que las ONG juzguen al Presidente y no a las Farc, simplemente porque es el presidente Uribe y no las Farc quien decide por los colombianos. De exigírsele algo a las Farc, sería ipso facto reconocerlas como las responsables de los destinos de los colombianos, contrario a la estructura de gobierno que hemos establecido. No cabe en la cabeza de quien entienda lo que significa el Gobierno y sus responsabilidades.

El Gobierno ha sido acusado nacional e internacionalmente de negligencia social y violación de derechos humanos, de lo que la administración ha puesto como verdadera causa a las Farc. Al volverse el gobierno centro de escrutinio, ante las inminentes elecciones del 2010, vale la pena aclarar de qué es responsable el Gobierno.

La dura verdad de principio es que el Gobierno es responsable de todo; o, si no, no sería el gobierno de toda Colombia y de todos los colombianos. Es la otra cara de la moneda del poder: la responsabilidad por cada uno de los ciudadanos y sus intereses. Intereses comunes de grandes y de pequeños grupos de la sociedad.

Cada colombiano está en la obligación de exigir que sus intereses sean servidos por el Gobierno. El derecho de  autosostenimiento de cada familia y el estímulo de ese beneficio es el interés común más importante. La microeconomía de la familia debe reflejar la macroeconomía de la nación o, de lo contrario, algo no está funcionando bien.

Las exigencias de los ciudadanos se hacen a través de la sociedad civil, que es el juez y control del gobierno. La sociedad civil está representada en organizaciones no gubernamentales (ONG), que recogen los derechos, las necesidades y las reivindicaciones de la población. También incluye las agremiaciones, tanto de industriales y comerciantes como de trabajadores y muchas otras más.

En estos estamentos, la sociedad civil debe tener completa autonomía. La representación de los ciudadanos en el Gobierno obedece a facilitar la administración del Estado con representantes generalmente geográficos de la población, y en esto se diferencia de las ONG y de las agremiaciones, que se especializan en asuntos de la sociedad.

El Gobierno es un ente administrativo que vela por los intereses de todos los ciudadanos y que cimienta las vías de su desarrollo y éxito. Por esto es tan importante que requiera la cercana y constante examinación de la sociedad civil, que consecuentemente es afectada o beneficiada por las gestiones del Gobierno.

El Gobierno también es el líder y ejemplo de los valores de quienes representa y administra. Sin ir más en detalles, es claro que las exigencias de lo que se quiere para la nación deben ser hechas única y exclusivamente a quienes fueron elegidos o nombrados para administrar y dirigir la nación, en diferentes capacidades, y no a nadie más.

La responsabilidad del Estado va de menor a mayor, siendo el Presidente quien tiene la más alta responsabilidad por todo lo pertinente a la nación y sus destinos, implementados por su administración.

Cuando las ONG juzgan al Gobierno, lo hacen porque están cumpliendo sus funciones civiles con quienes dirigen y administran la sociedad. No son las Farc, por ejemplo, las que diseñan e implementan los destinos de Colombia. No son las Farc las que deben liderar la paz y la convivencia entre los ciudadanos de Colombia. Y de las Farc no depende la transparencia del Gobierno ni la defensa de los derechos humanos de todos los ciudadanos colombianos.

Lo que cito a continuación son diferencias entre las funciones del Gobierno y  las que nunca se les pueden exigir a quienes lo subvierten y no tienen nada que ver con la administración y dirección de nuestra nación.

Tenemos que estar todos de acuerdo en que el presidente Uribe maneja a Colombia, las Farc no. El presidente Uribe es quien decide el tipo y cantidad de impuestos de los colombianos, las Farc no. El presidente Uribe cumple y promueve las leyes que rigen la nación, las Farc no. El presidente Uribe maneja la economía, las Farc no. El presidente Uribe domina el panorama de los intereses colombianos, las Farc no. El presidente Uribe maneja los presupuestos de la nación, las Farc no. El presidente Uribe decide sobre las condiciones y el desarrollo del empleo, las Farc no. El presidente Uribe establece y controla la administración eficaz de la salud y la educación, las Farc no.

Por elección, los colombianos decidieron que los destinos de Colombia estén en las manos del presidente Uribe y no de las Farc; y, por lo tanto, lo que el presidente Uribe diga, decida y haga afecta a toda Colombia, porque quien ejerce el poder de Colombia es Uribe y no las Farc. Por esas claras y simples razones, a la vista de todos, es que el presidente Uribe es el responsable de lo que se decide y hace en Colombia y no las Farc.

Y como responsable, se espera que rinda cuentas de su labor.