Patrocinado por:
Asà se castiga a los tramposos en el fútbol
Las faltas simuladas por los jugadores de fútbol reciben castigos severos en muchos lugares del mundo. En Colombia, solo ha habido dos casos, pero el tema apenas comienza.
Colombia comienza apenas a ponerse a tono con respecto a la legislación internacional acerca de los castigos a las simulaciones en los campos de fútbol, y esta semana se sentó un nuevo precedente, esta vez a la hora de revertir una decisión de tipo disciplinario.
La sanción que recibió el jugador del Junior de Barranquilla Émerson Acuña en diciembre del año pasado, por tirarse en el área y engañar al árbitro José Luis Niño, en el partido que su equipo empató 1-1 con América en Cali, y el castigo de una jornada a Carmelo Valencia, de Millonarios, por lo ocurrido en el clásico contra Santa Fe, cuando simuló una falta que terminó en una pena máxima y la expulsión del portero AgustÃn Julio son apenas los primeros dos casos.
Por ahora, la sanción en Colombia es de apenas una fecha de suspensión. El código vigente está en proceso de revisión para endurecer algunas penas.
"Colombia es un paÃs en el que ha proliferado el fútbol marrullero, que atenta contra el espectáculo. Nuestra obligación es, al menos, hacer un estudio profundo para preservar la transparencia en los partidos", aseguró el presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún.
"Nuestro código es uno de los más estrictos del fútbol suramericano. Varias federaciones han pedido copias de él para hacer las reformas en sus respectivos paÃses, pero el fútbol evoluciona de tal manera que estamos haciendo una revisión y esperamos tener una propuesta final antes de terminar el año", agregó.
Uno de los primeros casos, que sirvió para sentar un precedente para todo el fútbol mundial, ocurrió en abril de 2007, cuando el brasileño Adriano, del Inter de Milán, se zambulló en el área de Roma. El video demostró que el portero Alexander Doni no tocó al atacante y el tribunal disciplinario lo suspendió por dos fechas.
En otros paÃses, las penas son incluso mayores para los jugadores que incurren en esa conducta. En Argentina, el castigo mÃnimo es de dos jornadas de suspensión, pero, dependiendo del caso, puede ser hasta de cuatro. En Chile, el castigo es de uno a seis partidos. Uno de los casos más sonados en ese paÃs lo protagonizó la figura de Colo Colo, el atacante argentino Lucas Barrios, quien recibió tres fechas de sanción por simular una falta en un partido frente a Cobreloa, en octubre del año pasado.
Barrios arremetió contra el Tribunal Disciplinario de la Federación de su paÃs: "Creo que debe haber miles de simulaciones, hay partidos que no televisan, pero como es Colo Colo, se fijan en todo y nos perjudican", dijo.
Hace tres semanas hubo otro antecedente en Portugal, donde Lisandro López, delantero argentino del Porto, también fue sancionado con un partido por simular una infracción dentro del área en el clásico frente al Benfica.
Pero también hay casos en los que el castigo es menor, como sucede en España, donde el jugador que incurra en esta conducta debe pagar máximo 300 euros (922 mil pesos), o en México, donde se reduce a una simple amonestación.
"Yo creo que mientras haya sanciones mucho más fuertes, no de una sola fecha, y no solamente al jugador, sino también al equipo y a la institución, eso va a parar un poco. Lo van a tener que hablar muy claramente los directivos, porque tiene que haber medidas fuertes. Lo importante hoy en dÃa es que paremos esto y nos dediquemos más bien a jugar al fútbol", aseguró el entrenador Fernando 'Pecoso' Castro.
Un precedente
La decisión de la comisión disciplinaria de la Dimayor de dejar sin efecto la tarjeta roja que recibió AgustÃn Julio sentó jurisprudencia en el fútbol colombiano, pero sà tiene bastantes antecedentes, sobre todo en España.
Según J. L. Guerrero, del diario As, "el Comité de Disciplina Deportiva tiene la potestad de revertir decisiones que no sean propias del partido; por lo tanto, puede levantar tarjetas amarillas o tarjetas rojas y sus consecuentes suspensiones. Lo que no puede modificar es decisiones como penaltis o fueras de juego".
Esa práctica en España (y en Europa) es de casi todas las semanas, tanto para perdonarlas como para ratificarlas. AsÃ, al argentino Gonzalo HiguaÃn, del Real Madrid, le dejaron sin efecto una tarjeta amarilla en el juego contra Getafe, en la liga. Esa amonestación era la quinta y le impedÃa jugar contra el Sevilla, la semana pasada. Y el caso contrario le ocurrió recientemente a su compatriota Lionel Messi, a quien no le perdonaron una tarjeta que recibió en el juego contra Bayern Múnich, a pesar de que el Barcelona solicitó que no fuera ratificada.
Lo que sucedió con Julio no está contemplado en el código de disciplina del campeonato local, pero, para Jesurún, está completamente sustentado.
"Si bien tenemos un código especÃfico para el campeonato de la Dimayor, también tenemos uno que sirve de base, emanado de la Federación Colombiana de Fútbol y adicionalmente existe un código disciplinario de Fifa. El artÃculo 77 les da atribuciones a las comisiones disciplinarias de cada liga sobre decisiones disciplinarias, mas no deportivas. Eso hay que dejarlo en claro: no es para modificar resultados ni repetir partidos", explicó.
La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) considera que, en ese caso, la Comisión se excedió en sus facultades. "Una cosa es castigar cuando se finge o cuando se detecta una agresión, y la otra, borrar una decisión de un árbitro, sin ayuda técnica. Acá se desautorizó a un juez y le creó una incertidumbre legal, porque ahora cualquier determinación de un árbitro va a ser susceptible de ser controvertida", aseguró el director ejecutivo de Acolfutpro, Carlos González Puche.
"Yo soy amigo de la parte cientÃfica del fútbol, cuando interviene la tecnologÃa. Penosamente, para los jueces es muy difÃcil en el momento, en tiempo real, darse cuenta de todo lo que ocurre dentro del campo de juego, y más cuando son situaciones tan cerradas como fue la del clásico: yo, personalmente, pensé que sà habÃa sido penalti, pero cuando miré la repetición, todos nos dimos cuenta de que hubo una picardÃa", dijo Eduardo Niño, ex arquero y hoy preparador de porteros del Deportivo Cali.
Los códigos del fútbol permanecen en revisión y cada vez los tramposos y simuladores tienen menos oportunidades de engañar a jueces, compañeros y rivales. En Colombia, el tema apenas comienza.
ORLANDO ASCENCIO Y MATEO SANTOS
Redacción de Deportes
josasc@eltiempo.com.co matsan@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Deportes
- Fecha de publicación
- 2 de mayo de 2009
- Autor
Patrocinado por: