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Los 'libertarios' de Copenhague
Ayer, la Corte Suprema de Dinamarca ratificó la condena contra el grupo Fighters & Lovers (Luchadores y Amantes), conocido por sus vÃnculos con las Farc por apoyar a organizaciones terroristas. Esta polémica asociación se dio a conocer en el paÃs ya que enviaba dinero a la guerrilla colombiana, producto de la venta de camisetas, música, libros y encendedores. Fighters & Lovers terminó por simbolizar la trastocada visión "robinhoodesca"que de las Farc cunde en muchos cÃrculos de izquierda europeos, especialmente en los paÃses nórdicos.
Las condenas son irrisorias: la pena máxima en Dinamarca por este tipo de delito es de 10 años, y en varios casos se les redujo a los miembros de este grupo el castigo a una libertad condicional de pocos meses. A pesar de esto, el fallo sienta un precedente en la justicia danesa, al dejar en claro que la tolerancia hacia la "solidaridad" de sus ciudadanos con organizaciones ilegales de otros paÃses tiene sus lÃmites. En materia diplomática, también es un logro para Colombia que el máximo tribunal de dicho paÃs califique a las Farc como una entidad terrorista.
No obstante, Fighters & Lovers proclama a la guerrilla colombiana como la versión latinoamericana del apartheid surafricano. Las declaraciones de su director, Michael Schölardt, dejarÃan estupefacto a cualquiera que se adentre en la realidad nacional, pues compara a las Farc con la lucha de liberación del premio Nobel de Paz Nelson Mandela.
Esta vergonzosa práctica de extranjeros que apoyan logÃstica, ideológica y financieramente a las organizaciones ilegales no empieza ni terminará con la decisión en Copenhague. Fighters & Lovers apelará ante la Corte Europea de Derechos Humanos por considerar que Colombia no es un Estado de derecho. Sin embargo, la condena de la justicia danesa envÃa un mensaje fundamental de rechazo a tales prácticas y podrÃa disuadir futuros apoyos de grupos similares.
Aunque nadie está hablando de grandes cantidades de dinero, la abundancia de activistas sirve para diseminar una versión torcida y alterada tanto de las estrategias de las Farc como de la dinámica y la historia del conflicto en Colombia. Asà mismo, minimiza el daño de la guerrilla y revela un paternalismo nocivo e intruso. Su actitud de responder acusaciones legales con fiestas se traduce en un insulto a las numerosas vÃctimas de las organizaciones ilegales, además de ser un cruel recordatorio de las libertades de las que prescinde el pueblo colombiano por las sistemáticas acciones violentas de las Farc.
editorial@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 25 de marzo de 2009
- Autor
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