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¿Todos los caminos conducen a...?
Hasta las Farc podrían contribuir a atornillar a Uribe en el poder.
Dos fuertes golpes sufrieron esta semana las Farc en su estratégica región de Sumapaz: la caída del tenebroso 'Negro Antonio', autor de más de cien secuestros, y la muerte en combate de alias 'Gaitán', jefe de la red urbana de Bogotá. Significativo revés para la pretensión de volver a sus andanzas en Cundinamarca.
No menos diciente fue la captura en el campamento del 'Negro Antonio' de un dirigente del sindicato agrario Fensuagro, que señala que, bajo el liderazgo de 'Alfonso Cano', las Farc han intensificado su estrategia de "combinar las formas de lucha" e infiltrar organizaciones sindicales, sociales y estudiantiles.
Tampoco está exento de significado el cordial mensaje enviado por el Secretariado de las Farc al II Congreso del Polo Democrático (al que hasta hace poco despreciaban por blandengue y reformista), en el que sugiere acuerdos políticos para frenar la continuidad del uribismo. El hecho es revelador de la nueva táctica de acercamiento a los movimientos legales, como lo es que el mensaje no produjera un rechazo más claro -y sobre todo colegiado- de la Dirección Nacional del Polo.
La ambivalencia de algunos de sus sectores ante la lucha armada es apenas uno de los factores que hoy dividen al Polo, que solo parece estar de acuerdo en evitar la reelección uribista, aunque no cómo, ni con quiénes. Salió pegado con babas de su Congreso y en el fondo es una lástima, porque a este país le convendría una opción de izquierda moderna, vigorosa y seria. Pero, para que algún día pueda convertirse en alternativa creíble, no puede caer en el clientelismo samuelista, ni mucho menos coquetear con lo que en épocas más gloriosas se conocía como el "movimiento armado".
Y mientras la izquierda armada o la desarmada debate cómo frenar lo que considera el "para-narco-facho-uribismo", la última encuesta Gallup señala que a la mayoría de colombianos no le chocaría para nada elegir por tercera vez al Presidente que tienen.
¿Cómo entenderlo, cuando todo indicaba (incluso la anterior Gallup) que la popularidad de Uribe iba en progresivo declive? Por motivos obvios: economía frenada; desempleo disparado; carreteras destruidas; DMG; 'chuzadas', etc. Y cuando también parece haber un ilustrado consenso político sobre el nocivo efecto institucional que para Colombia tendría una segunda reelección presidencial (desequilibrio de poderes; otra reforma constitucional; más "arreglos" en el Congreso; referendo cuestionablemente financiado; mala lectura internacional...).
Pero el hecho es que, con una confirmada favorabilidad del 69 por ciento, el Presidente mantiene enorme ascendencia sobre una campaña que seguirá girando en torno de lo que él haga o no haga. En su editorial sobre la última encuesta, El Nuevo Siglo llega a decir que ya "parece reelegido".
Yo prefiero pensar que Álvaro Uribe entiende la inconveniencia de un tercer mandato; que conoce las lecciones de la historia sobre el tema y sabe que su legado no puede estar asociado a caudillismos continuistas. Comunes en el continente, pero ajenos a la tradición política colombiana.
Quiero creer que Uribe no pretende perpetuarse y lo que busca es que todos los que se proclaman uribistas se midan en el debate público para juzgar quién garantiza mejor el seguimiento de sus políticas. Que es de lo que se trata. Y dar luego el guiño final.
Ingenuo, me dicen los que aseguran que todos los caminos conducen a Uribe. "No pierdan el tiempo, el candidato del uribismo es Uribe", escribió alguien por estos días en eltiempo.com. Amanecerá y veremos.
Aún le queda mucho trecho a una campaña incipiente en un país impredecible. Falta ver qué pasa con el referendo en el Congreso y qué dirá la Corte Constitucional. O con qué salgan las Farc, que podrían atornillarlo en la Casa de Nariño a punta de atentados y bombazos.
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La Fiscalía cerró la investigación contra Álvaro Araújo Noguera y Álvaro Araújo Castro por el secuestro de Víctor Ochoa. Ahora deberá acusar o absolver. He leído detenidamente las declaraciones juramentadas del secuestrado y de sus familiares y me llamó la atención que todos adviertan que con los Araújo se está cometiendo grave injusticia. Algo que debería tener en cuenta la Fiscalía, más allá del despliegue mediático que ha tenido este caso.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 7 de marzo de 2009
- Autor
- Enrique Santos Calderón
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