Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

"Sí hay clientelismo en la Alcaldia de Bogotá", dice Óscar Ortiz, zar anticorrupción

El funcionario se refirió a las denuncias sobre supuestas irregularidades en la firma de contratos en la Secretaría de Gobierno.

Según dichas denuncias, su titular, Clara López, estaría favoreciendo a personas cercanas a su esposo, el ex concejal Carlos Romero, que se lanzaría próximamente al Senado.

¿Qué es lo que más le preocupa sobre las denuncias que se han hecho de clientelismo en la Alcaldía?

Hay un retroceso en esas prácticas y vemos públicamente esa discusión al interior del propio Polo. Aquí es necesario tener cuidado no solo por la cuestión ética, sino también jurídica porque hay normas específicas en la materia. El Código Disciplinario Único (Ley 734) contempla, en el artículo 40, el conflicto de intereses y advierte que todo servidor debe declararse impedido para actuar en un asunto cuando tenga interés particular o directo, o cuando lo tenga su cónyuge.

¿Por qué habla de retroceso?

Hemos retrocedido en la meritocracia. Hoy, una persona contratada tiene entonces dos jefes: el nominal, y el que realmente ayudó a que se le asignara la oportunidad de ser contratado. Eso se presta para que a la hora del ejercicio profesional, no prime el interés de la ciudad, sino el proselitismo.

¿Cree que se han violado esas normas en el caso de la Secretaría de Gobierno?

Hay conflicto de intereses porque se han beneficiado personas cercanas a Carlos Romero en la secretaría de Gobierno..

¿Y qué podría pasar?

Se podría incurrir en una falta gravísima y eso está determinado en la Ley 734.

¿La secretaria Clara López, como su esposo, han dicho que ahí no hay nada ilegal?

El Código Disciplinario dice que es una falta gravísima no declararse impedido oportunamente cuando existe la obligación de hacerlo y eso tiene sanciones.

¿Por qué en la Alcaldía hay clientelismo?

Tienen más oportunidad de ser contratadas las personas que están haciendo proselitismo (en este caso a favor de la campaña política al Senado de Carlos Romero), que otros que tienen iguales méritos.

¿Y eso no pasa también en el Gobierno Nacional?

Sí y el mismo presidente ha dicho que hay que luchar muy fuertemente contra el clientelismo.

¿Entonces cuál es la diferencia entre lo que pasa en la Casa de Nariño y el Palacio Liévano?

En el caso del Distrito tuvimos varios años de avance, particularmente en el gobierno de Mockus, donde la consideración de la actividad proselitista no era un criterio para acceder a los contratos. Lo malo es que prepondere mucho.

Pero los defensores de la Alcaldía han señalado que eso no tiene nada de raro...

Creo que los ciudadanos, por regla general, tenemos el derecho fundamental a participar en política, pero en el caso de Bogotá parece que quienes son afectos a unas vertientes del Polo en especial, tienen más derecho fundamental que otros.

¿No ha quedado satisfecho con las explicaciones de la Secretaria de Gobierno?

No. Además, podemos volver esto una oportunidad para que la ciudad reflexione. Hay que dar un debate en dos líneas: jurídico y ético, sobre la prevalencia del interés general sobre el particular.

Para usted ¿qué es clientelismo?

Precisamente una de las trampas de este debate es que todos lo quieren ver como algo relativo. Una cuestión es el ejercicio libre de la opinión política y otra poner puestos del Estado al servicio de unas campañas proselitistas.

¿Qué medidas ha tomado su despacho en este tema?

Estamos conociendo los casos a través de los medios. Hay unos órganos de control en Bogotá, una Personería poderosísima y una Contraloría importante, y en temas disciplinarios ellos son los competentes en primer lugar.

Pero algunos opositores señalan que la Personería es muy cercana a la Alcaldía...

Hay que dejar actuar al personero (Francisco Rojas Birry) y poner los temas en su conocimiento. En este caso, incluso, son públicos y obviamente debería adelantar una investigación de oficio.

A usted lo nombra el Presidente, quien no es muy cercano políticamente al partido del Alcalde...

Tengo en esto una autoridad moral y no estoy agitando esto con un propósito proselitista determinado, sino con convicción. Frente al Gobierno Nacional he demostrado independencia (en el caso de Invías o la licitación de las cárceles, por citar dos ejemplos).

'No es clientelismo, es participación política'

Algunas respuestas de la Secretaría de Gobierno frente al tema:

La secretaria de Gobierno, Clara López, en un reciente debate promovido por la bancada de Cambio Radical, señaló que no se debe hablar de clientelismo, sino de participación política.

Aseguró que en la Secretaría de Gobierno le han dado cabida a todos los partidos con representación en el Concejo, incluido Cambio Radical. En declaraciones a la revista Cambio, dijo: "No se debe satanizar la palabra clientelismo como si fuera delito político, porque no lo es. Además, no existe ninguna norma que impida hacer contrataciones".

El ex concejal Carlos Romero, esposo de Clara López, ha dicho a los periodistas: "¿Les parece clientelista que los militantes del Polo ingresen a la Administración Distrital después de que ganamos las últimas elecciones? ¿En dónde está lo antiético, lo clientelista? ¿Propone acaso que no gobernemos con los amigos?"

YESID LANCHEROS
REDACTOR DE EL TIEMPO

yeslan@eltiempo.com.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
1 de marzo de 2009
Autor

Publicidad

Paute aqu�