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Los candidatos están pendejeando
El desempleo se trepó por encima del 14 por ciento, una cifra aterradora que obliga a pensar que el coletazo de la crisis económica se sentirá en Colombia este año mucho más de lo que los expertos preveían. De hecho, el freno económico en ciertas actividades se palpaba en el país antes de que los especuladores sin control acabaran, desde Nueva York y los demás centros mundiales de los negocios, con una era de sostenida expansión que incluyó a más de 500 millones de seres humanos en la economía productiva, en especial en India y China, y que, en consecuencia, disparó la demanda de productos básicos y manufacturas. De ello se benefició Colombia, que multiplicó sus exportaciones. Pero esa bonanza no les llegó a todos y la economía nacional ya mostraba grietas -freno en las ventas, en la construcción de vivienda y en el empleo- meses antes del hundimiento de Lehman Brothers, el evento que marcó la largada de la crisis planetaria.
Mientras la economía mundial se va a pique y, en el país, el Dane revela 300.000 nuevos desocupados, el congreso del Polo Democrático se centra en un debate de mecánica sobre la elección del candidato y sobre si debe o no haber alianza con otros grupos antiuribistas para las elecciones del 2010. En el Liberalismo, el despiste es similar: a sombrerazo limpio sacan a Rodrigo Rivera en el marco de una discusión sobre si sus coqueteos con Uribe deben implicar su expulsión del partido. Y entre los uribistas, el bla-bla-bla es el mismo: que si consultas de cada partido, que si consultas entre partidos, que si macroconsulta con otros sectores. Del país de verdad no habla nadie, a excepción quizás de Sergio Fajardo o Germán Vargas, que ya andan de pueblo en pueblo comprobando lo poquito que a la gente le importan las reglas del juego para escoger candidato.
Cada día resulta más evidente que Álvaro Uribe nos va a dejar un legado invaluable en el campo de la seguridad. La captura del 'Negro Antonio' y de seis de sus secuaces, así como la muerte de otros diez en combates con el Ejército en el páramo de Sumapaz, es la mejor noticia que Cundinamarca ha recibido en años en estas materias. Este criminal asesinó, secuestró, extorsionó y mantuvo con el credo en la boca a cientos de miles de personas por más de una década. En otras regiones, la sensación es similar, más allá de los riesgos de las bandas emergentes y de la propia guerrilla, siempre dispuesta a revivir.
Pero, en lo demás, el pendiente es grande. Aunque, sin duda, la seguridad trajo confianza inversionista, lo que hace falta en infraestructura, vivienda de interés social y asuntos tan básicos como agua potable es enorme. Y lo del empleo es simplemente estremecedor: ¿cómo va a salir adelante un país con casi tres millones de desempleados y más de la mitad de los empleados en la informalidad? Pero de eso no hablan los candidatos. Ellos siguen, de espaldas a la gente, criticando o defendiendo a Uribe en el único tema que deja lugar a poco margen de controversia, el de la seguridad, o dedicados a pleitear con sus copartidarios, lo mismo entre gobiernistas que entre opositores, por el contencioso de las jefaturas y las candidaturas.
Los candidatos no pueden seguir pendejeando. A la gente del común le sabe a cacho si hay una consulta, dos o cuarenta. Eso defínanlo en privado, sin tanta lora. ¿No les da pena hablar solo de eso en medio de esta crisis? Que alguien haga una propuesta valiosa sobre el tema del empleo, o sobre vivienda de interés social, o sobre el aprovechamiento de millones de hectáreas improductivas en las áreas rurales. Y eso para no hablar del Congreso, que arranca sesiones en pocos días y que en la agenda tiene un tema que nada, absolutamente nada tiene que ver con todo este enredo económico y social: el referendo reeleccionista.
mvargaslina@hotmail.com
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 1 de marzo de 2009
- Autor
- Mauricio Vargas
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