Sistema Cadivi fue aprovechado para estafar a decenas de incautos en la frontera con Venezuela

Sistema Cadivi fue aprovechado para estafar a decenas de incautos en la frontera con Venezuela

Al principio, la operación marchó bien y hubo repartición de utilidades. Sin embargo, al final del año pasado dejaron de entregar ganancias y hubo protestas de la gente.

1 de febrero de 2009, 05:00 am

Luz Estella Rincón ya no podrá cumplir el sueño de remodelar su casa con las utilidades que pensaba obtener de un negocio de remesas que le prometía grandes rendimientos en Villa del Rosario (Norte de Santander). No solo fue estafada sino que ahora incluso podría perder su vivienda.

Ella, una madre cabeza de hogar, reunió 15 millones de pesos y los entregó a los esposos María Criselia Mendoza Gómez y Ramiro Rodrigo Cortés para que compraran dólares preferenciales (más baratos) en Venezuela y los giraran a Colombia con el fin de obtener grandes ganancias al cambiarlos a pesos.

A principios del año pasado, los Cortés Mendoza idearon la estafa ofreciendo incluir a los interesados en las remesas familiares que autorizó el gobierno venezolano a sus ciudadanos o a extranjeros radicados allí para enviar dinero a familiares residenciados en el extranjero, previa autorización de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

Luz Estella aseguró que entregó su plata en octubre a los Cortés Mendoza, que le prometieron tres millones de pesos semanales. También les entregó a los esposos, ahora prófugos de la justicia e investigados por estafa, copia de sus documentos y los de varios familiares para simular los giros.

Cuando fue en noviembre a reclamar sus primeros rendimientos se encontró con que la Fiscalía, la Personería y la Alcaldía de Villa del Rosario habían intervenido el negocio de los Cortés Mendoza ante las centenares de quejas de quienes reclamaban el pago de utilidades o la devolución de la plata.

La pareja se comprometió a devolver el dinero el 15 de enero, fecha en la que en el negocio apareció un emisario para informar que la plata estaba en tres CDT que vencían el 20 de este mes.

Pero el día llegó y tampoco hubo plata y se perdió el rastro de la pareja. Ante la impotencia, la gente saqueó el inmueble y sólo encontró copias de documentos.

Nadie sabe cuánto se llevó el matrimonio, aunque se estima que fueron 2.000 millones de pesos. Tampoco, el número de estafados, que se calcula en cerca de mil.

Ese día, el mundo se le desplomó a Luz Estella, quien reconoce que su error no sólo fue haber entregado el dinero sin conocer bien de qué negocio se trataba, sino no haber exigido un recibo que respaldara su aporte.

"Ahora me toca vender la casa para cubrir la deuda y no sé qué más hacer. Quizá irme a trabajar a Venezuela", dijo la afligida mujer.

Otras personas estafadas han "enfermado de los nervios y hasta hubo una que se envenenó a raíz de eso. Fue un hombre que no soportó perder 40 millones de pesos", contó Luz Estella.

Ganancias en el cambio

A los venezolanos, cada dólar que les autoriza Cadivi les cuesta 2.150 bolívares (860 pesos al cambio) y ese mismo dólar en Colombia se paga a 2.341 pesos (precio actual de la tasa representativa del mercado).

Cada beneficiario de las remesas puede recibir hasta 300 dólares mensuales, que son liquidados en las casas de cambio de Cúcuta al precio de la tasa del día.

Es decir, que los 300 dólares que en Venezuela se consignan con 645.000 bolívares (258.000 pesos), se convierten en Cúcuta en 702.300 pesos, luego la ganancia de cada beneficiario es de 444.300 pesos.

ARTURO PEÑALOZA PINZÓN
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CÚCUTA