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Discurso de posesión de Barack Obama ilusiona al mundo
Las palabras del Presidente número 44 de Estados Unidos fueron descritas por muchos analistas como sobrias, pero consecuentes con las dificultades económicas y polÃticas que le depara el futuro.
John F. Kennedy se inmortalizó el dÃa de su posesión por una famosa frase que aún resuena: "Pregúntense no lo que el paÃs puede hacer por ustedes, sino lo que ustedes pueden hacer por su paÃs".
Barack Obama será recordado por el momento en que les pidió a los estadounidenses ingresar con él a una "nueva era de la responsabilidad" que exigirá "sacrificios" y en la que cada estadounidense tendrá que poner su cuota para sacar al paÃs adelante.
"Lo que necesitamos ahora es una nueva era de la responsabilidad. Un reconocimiento de parte de cada estadounidense, que tenemos deberes contraÃdos con nosotros mismos, con el paÃs y con el mundo. Deberes que no aceptamos a regañadientes sino voluntariosos, firmes en el convencimiento de que no hay nada más satisfactorio para el espÃritu, tan definitorio de nuestro carácter, que entregarnos plenamente a una tarea difÃcil. Este es el precio -y la promesa- de la ciudadanÃa", dijo el Presidente ante una impresionante multitud de personas que se congregaron a los pies del Capitolio para presenciar la ceremonia inaugural de su mandato.
De acuerdo con Vernon Jordan, ex funcionario de la administración Clinton, el mensaje central de Obama es que el camino de la recuperación parte del compromiso ciudadano: "El gobierno solo es lo que la gente quiere que sea. Que estamos todos en el mismo barco y hay que remar parejo si queremos llegar a la orilla", sostiene Jordan, ahora analista para la cadena 'CBS'.
"Con sus palabras el presidente nos ha dejado saber que incluso en una dÃa tan brillante como este no está ciego. Que haya sonado tan sobrio en el dÃa de su celebración nos dice muchas cosas. Que en estos tiempos de escasez no hay que perder oportunidades", escribió Nancy Gibbs, analista polÃtica de la revista 'Time' al comentar sus palabras.
Obama, de hecho, fue muy especÃfico a la hora de plantear los problemas.
"Que estamos en la mitad de una crisis es algo que entendemos bien. Nuestro paÃs está en guerra contra una red de violencia y odio de grandes alcances. Nuestra economÃa está severamente debilitada (...) La gente está perdiendo sus casas, sus empleos, nuestro sistema de salud es muy costoso, nuestros colegios fracasan, y cada dÃa trae evidencia que la forma como usamos la energÃa fortalece a nuestros rivales y amenaza el planeta. Hoy les digo que los retos que enfrentamos son reales, son serios, son muchos y no serán resueltos en corto tiempo", afirmó.
Paralelamente, sin embargo, sus palabras llegaron acompañadas de una alta dosis de esperanza y una profunda fe en la capacidad de los estadounidenses para superar las adversidades: "A partir de hoy -sostuvo- debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y comenzar de nuevo el trabajo de rehacer a América".
A los crÃticos que han puesto el futuro en duda los llamó "cÃnicos" que han olvidado "lo que hombres y mujeres pueden hacer cuando su imaginación se junta con un propósito común, cuando la necesidad se alinea con el coraje".
Su discurso tuvo también matices populistas, al prometer una redistribución de la riqueza y un llamado a la integración y la unidad de los pueblos sin importar credos.
Tomando distancia de los años de la administración Bush, Obama le dijo al mundo que la seguridad de E.U. no implica el sacrifico de sus valores y dio a entender que caminará por la senda del multilateralismo.
"Anteriores generaciones enfrentaron el fascismo y el comunismo pero no solo con misiles y tanques sino con alianzas y convicciones. Ellos entendieron que nuestro poder por sà solo no puede protegernos ni tampoco nos permite hacer lo que se nos antoje. Por el contrario, sabÃan que nuestro poder crece con su uso prudente, que nuestra seguridad emana de la justa causa, de la fuerza de nuestro ejemplo", afirmó tras extender una rama de olivo al mundo musulmán al que prometió respeto y trabajo en intereses mutuos.
También, por supuesto, hubo amenazas de retaliación para los terroristas, a los que prometió derrotar, y dejó claro que usará su "músculo" para impedir que paÃses como Irán obtengan armas nucleares.
Obama también hizo énfasis en algo que no podÃa faltar en su discurso: el hecho de que un afroamericano como él, cuyos antepasados de hace solo 60 años no podÃan montar en bus sin ser discriminados por su color de piel, pudiera llegar a la Casa Blanca es la prueba reina del poder de la democracia de E.U.
WASHINGTON
SERGIO GÓMEZ MASERI
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Internacional
- Fecha de publicación
- 20 de enero de 2009
- Autor
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