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Se inician controles en zonas críticas de Pereira para hacer cumplir toque de queda para menores

Se busca frenar disputas entre pandillas y grupos involucrados en la distribución de drogas y evitar riesgos para los adolescentes como la prostitución y la drogadicción. Policìa realiza operativos

Desde el jueves, no pueden estar en calles, plazas, parques o establecimientos nocturnos entre las 11 p.m. y las 5 a.m., según el Decreto 877 que expidió el alcalde, Israel Londoño, salvo que estén en compañía de los padres o de familiares mayores de edad.

Los controles empezaron este viernes por parte de la Policía con el apoyo de la Alcaldía, inicialmente en La Circunvalar, la principal zona rosa de Pereira.

La alcaldía aclaró que en el primer mes se hará una jornada pedagógica, contándoles a los jóvenes de que se trata el decreto y luego se adoptarán las sanciones previstas.

La Circunvalar es uno de los objetivos. También los barrios vulnerables como Villasantana, Plumón y Nacederos. La idea es que se multiplique la información por toda la ciudad, gracias a la difusion de los medios de comunicación.

Los altos índices de homicidio llevaron a la medida. El año pasado, en la ciudad se registraron 409 homicidios frente a 344 ocurridos en el 2007. Según las autoridades, todo apunta a conflictos entre pandillas que se disputan el control y la venta de drogas. La zona de Cuba, un populoso sector, es la más afectada, con un 75 por ciento de los casos.

El alcalde (e) Jairo Ordilio Torres, expresó que en casi un 80 por ciento de los delitos hay menores involucrados.

Un informe de la Policía reseña que en el 2008 fueron retenidos 9 menores por homicidio, 30 por lesiones personales, 4 por secuestro simple, 40 por violencia intrafamiliar, más de 200 por diversas modalidades de hurto. En los delitos sexuales poco aparecen comprometidos, con 4 casos el año anterior.

También aparecen como víctimas.

Preocupa que en más de 300 casos aparecen relacionados con porte y tráfico de estupefacientes. 

"Retirando a los menores de la calles y de los sitios públicos en altas horas de la noche son protegidos de peligros como la drogadicción, la explotación sexual y otros delitos", expresó Jhon Diego Molina, secretario de Gobierno de Pereira.

Los menores que infrinjan la medida serán llevados a la Unidad de Protección de Vida (UPV), en el centro, con capacidad para unas 120 personas. El lugar contará con rejas, dormitorios, salas que serán atendidas por una trabajadora social, psicóloga y otros profesionales, que explicarán los riesgos de permanecer en la calle en la madrugada. La idea es que sea un lugar transitorio de 2 horas mínimo mientras llega un acudiente.

A clase por reincidencia

Unos 25 integrantes de la Policía de Menores se encargarán de hacer cumplir la norma. En el caso de reincidencia -quienes sean llevados por segunda ocasión a la UPV-, deberán participar en programas formativos de tipo social y capacitación en temas de alcoholismo, drogadicción, normas de tránsito y violencia intrafamiliar, entre otros. "El trabajo no sólo es de la Policía. Se debe hacer en conjunto con padres de familia y demás organismos de control como la Personería, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y los el gobiernos Municipal y Departamental", dijo el coronel José Antonio Poveda, comandante de la Policía en Risaralda.

Entre las razones para poner en duda la efectividad de la norma está lo que ocurre en el vecino municipio de Dosquebradas, donde la medida se aplica desde hace un año, Allí las muertes se incrementaron en cuatro casos en comparación con el 2007, cuando el toque de queda para los menores aún no regía y más aún cuando el 80% de los delitos cometidos en el Área Metropolitana son de jovenes entre los 12 y 17 años de edad.

Aunque la medida entrará a regir de manera pedagógica, ya hay muchachos que muestran su inconformidad. Ese es el caso de un joven de 17 años que fue consultado en el 'parque del Infierno', en el barrio Buenos Aires: "A las 11 apenas empieza la rumba, ¿Qué nos vamos a ir para la casa tan temprano?".

En cambio, una ama de casa de la misma zona cree que con la medida se podrá evitar que los muchachos cojan malos vicios.

El hecho es que cada vez más las administraciones locales están tratando de ponerle coto a la presencia de menores en las calles a altas horas de la noche.

Se busca evitar muertes como la ocurrida hace unas semanas en la zona rosa de la calle 15 en la capital del país, cuando un universitario fue asesinado.

PEREIRA 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
14 de enero de 2009
Autor

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