Comprar compañÃas lÃderes del mismo negocio en otros paÃses; no comprar y concentrarse en el negocio tradicional, o vender, son las alternativas para Legis.
Estas posibilidades se trataron en una discusión sobre la estrategia de una empresa exitosa, que incluso significó la salida del presidente de la firma más importante de venta de contenidos jurÃdicos de Colombia y Venezuela..
El pasado 16 de diciembre de 2008 el entonces presidente de Legis, Jaime Castañeda Borrero, anunció un ambicioso plan de expansión de la misma hacia mercados de México, Perú, Chile, Venezuela y Argentina y dijo que asà se iba a convertir en "el mayor proveedor de soluciones ricas en información para el ejercicio profesional de Latinoamérica".
Castañeda, que no completaba aún un año en el cargo de la empresa de la familia de Tito Livio Caldas, alcanzó incluso a divulgar a la opinión pública su intención, pero la propuesta generó tal revuelo en la Junta Directiva que dos dÃas más tarde Castañeda ya no estaba en el cargo, pero se puso en evidencia que se está conformando uno de los negocios más atractivos de la industria editorial de América Latina en el 2009.
La idea era comprar antes de un año los negocios de la competencia en dichos paÃses y se fundamentaba en un plan para incrementar en forma notoria sus ventas anuales que superan los setenta millones de dólares, y al tiempo tomar el dominio de ese mercado en el continente.
El plan de escalamiento de Legis que publicó Castañeda se fundamenta en que esta empresa con más de medio siglo de experiencia presenta al momento una alta liquidez, no tiene deudas y posee numerosos activos que le permiten enfocarse en una nueva etapa de reinversión gracias a su solidez financiera.
"Aunque prefirió no revelar cifras de lo que costarÃan las adquisiciones, Castañeda Borrero insistió en que el programa se enfocará en las empresas de información profesional que ocupan los puestos uno o dos en sus respectivos paÃses", dijo en su momento un comunicado con el anuncio de la discordia.
En los próximos dÃas se espera que haya salidas y replanteamientos. El sueño de Castañeda era una estrategia de expansión donde se potencializarÃa la información legal, por ejemplo, con la diversidad de legislaciones latinoamericanas gracias a un software especializado que posee Legis, y de plataformas de contenidos en Internet que permiten analizar estructuras normativas más complejas, solo para hablar de una de sus múltiples posibilidades.
Quizás sus planes no se queden en el aire; habrá que seguir de cerca los nuevos movimientos en esa empresa para el 2009.
Se asoman posibles compradores Con la salida de Castañeda es claro que en Legis están pasando cosas que plantean nuevos escenarios.
Lo cierto de todo esto es que la ambiciosa posición de globalización no cayó bien en la mayorÃa de miembros de la Junta Directiva precipitando asà su salida. Según fuentes cercanas a la compañÃa, al interior de la misma se han librado debates sobre los caminos que tiene enfrente Legis para seguir en el futuro inmediato.
En realidad la empresa familiar que tiene una planta de 1.300 personas vive un momento de cambio generacional entre el fundador y principal propietario, Tito Livio Caldas, y sus descendientes, que ha generado diversos puntos de vista entre las generaciones.
Unos quieren comprar compañÃas y seguir creciendo en multinegocios; otros no arriesgarse en hacer adquisiciones y concentrarse en el negocio de información jurÃdica (tendencia de la lÃnea conservadora), y otros eventualmente en vender la compañÃa y tener unos socios o aliados estratégicos.
Cualquiera que sea la ruta que decidan tomar deberán tener en cuenta los nuevos jugadores que ya vienen dando pasos grandes como el Grupo D¿vinni conformado por inversionistas que compraron esa marca para Colombia, que ya habÃan iniciado inversiones juntos a través del Palm Fund con la compra de varias empresas de la misma lÃnea de negocios de contenidos jurÃdicos precisamente en México, Perú, Chile, Venezuela y Argentina.
En este grupo de inversionistas están Felipe López, de Semana; Eduardo Robayo, de Kokoriko, y Juan Alberto Castro, ex presidente de Legis y socio operador del fondo de inversión dominicano Palm Fund. Ya se planteó la compra de Legis, pero no se conoce la respuesta de la familia Caldas.Tras la compra reciente del grupo editorial dueño de la franquicia de la revista Play Boy en Argentina y agendas D'Vinni de Colombia, una adquisición de Legis serÃa uno de los grandes negocios del 2009.
Palm Fund es un fondo de capital privado que contó para esta operación con inversionistas como Abeledo Perrot, el sello editorial de 100 años de historia en América Latina exclusivo para abogados y la compra fue hecha a la multinacional LexisNexis, una de las dos más grandes del mundo, competencia de Thompson que compró Reuters.
Esos paÃses le dan a los nuevos dueños ingresos anuales por 27 millones de dólares, mientras Legis apenas vende 2 millones de dólares al año en los mismos paÃses.
SerÃa, dicen los observadores, la pieza que le falta a Legis para completar el rompecabezas de la internacionalización de su negocio.
"Compradores, al parecer, es lo que le sobran a Legis. Falta ver si sus dueños o no vender. SerÃa el equipo ganador, uno muy potente", dijo un analista que ha seguido el proceso.
Las fortalezas Legis es atractiva porque en la industria de los contenidos tiene una marca muy potente ubicada en Colombia y Venezuela donde es un lÃder indiscutible.Esta compañÃa colombiana vende en solo información jurÃdica 45.000 millones de pesos, y en negocios afines alrededor de 100.000 millones de pesos más. Es decir, 20 y 50 millones de dólares respectivamente para un total de 70 millones de dólares.
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