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La oscuridad de la doctora Clara
Entristece e indigna la tragedia que acabó con la vida del joven estudiante de periodismo Juan Pablo Arenas, asesinado en la calle 85 con 15, en la 'Zona Rosa' de Bogotá el 31 de diciembre. Entristece porque era un muchacho emprendedor, lleno de planes para la vida, que, aun antes de terminar sus estudios, ya hacÃa sus pinitos en la revista Semana. E indigna porque se trata de una tragedia cantada. El propio Juan Pablo habÃa denunciado en un blog en Internet los problemas de inseguridad en sectores donde proliferan la venta de drogas y alcohol, y su consumo por menores de edad, como sucede en la plazoleta donde el joven encontró la muerte al oponerse a un asaltante y recibir tres puñaladas.
Miles de padres de familia habÃamos oÃdo de lo que allà ocurrÃa: jóvenes de 13 años en adelante, que adquieren y consumen aguardiente, marihuana, cocaÃna y pepas de toda Ãndole, mientras esperan buses que los llevan a los rumbeaderos de La Calera o de ChÃa. Los rodean atracadores y expendedores de drogas ilegales. En noviembre, la edición de EL TIEMPO ZONA habÃa denunciado el caldo de delitos que comenzaba a hervir allÃ, y otros medios de comunicación habÃan advertido lo propio.
Y a todas estas, ¿dónde estaba la flamante secretaria de Gobierno, Clara López? Dedicada al autobombo en una página web que promueve su figura como estrella del gabinete del alcalde Samuel Moreno, la funcionaria que tiene a su cargo la seguridad de la capital nunca dijo esta boca es mÃa ante el creciente problema de estas 'ollas' que proliferan lo mismo en la 'Zona Rosa' que en Chapinero, en el sur, en el norte, en el occidente. De hecho, tras el asesinato del joven, la mediática secretaria no aparece por ningún lado. Como el avestruz, parece que enterró su cabeza en la arena.
La página virtual de la doctora Clara (www.claralopez.net) es una muestra de la oscuridad de su visión del problema. Para ella, la inseguridad no debe ser enfrentada con represión sino por medio de la promoción de la convivencia. Bonito discurso, doctora, pero qué poco realista. Cualquier aprendiz de estos asuntos sabe que no hace falta escoger entre represión y cultura de la convivencia. Lo que hay es que combinarlas. Sin cultura de la convivencia no hay prevención. Pero, sin represión, los delincuentes se pasan por la faja el cuento de la convivencia.
Ante lo que venÃa ocurriendo en la plazoleta de la 85, la represión se imponÃa para detener la venta de droga y para controlar su consumo y el de alcohol por parte de menores de edad. Eso, además de trabajar en prevención en los colegios, con los padres, con la comunidad. Esperar a que los programas de prevención operen y dejar que mientras tanto las 'ollas' proliferen es una insensatez derivada del trasnochado pensamiento de izquierda de la doctora Clara. Y es que la Secretaria de Gobierno piensa que orden y seguridad son temas de la derecha. ¡Como si en Cuba, China o en los desaparecidos regÃmenes comunistas de Europa del este hubiesen despreciado el orden y la seguridad!
Este no es un tema ideológico, doctora Clara. Cuando el delito se toma una zona de la ciudad, la autoridad tiene que aplicar medidas represivas inmediatas, más allá de que acompañe esta intervención con programas de prevención. En momentos en que el plan de obras de la ciudad arranca y otros frentes de la criticada administración de Samuel Moreno parecen encontrar el rumbo, es triste que la oscura mirada que la doctora Clara le da al asunto de la inseguridad le haya impedido ver lo que venÃa. Con escasos 22 años y cargado de sueños para la vida, Juan Pablo Arenas pagó las consecuencias. La noticia de su muerte, que ocupó la atención de todos los medios, no ha sido registrada en la página web donde la Secretaria de Gobierno se hace tanta propaganda.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 4 de enero de 2009
- Autor
- Mauricio Vargas
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