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Avestruces en Villa de Leyva, otra excusa para visitar el departamento de Boyacá

Unos 60 mil turistas de todo el mundo han ido este año a la granja de avestruces. Hay 100 de estas aves y la entrada cuesta 6.500 pesos.

Las aves más grandes del mundo se han convertido en otro de los atractivos turísticos de Boyacá.

Desde hace seis años la empresa Especies Exóticas (Expoexóticas) se dio a la tarea de crear un lugar donde se combinara una labor didáctica con la cría de estos animales de 'cuellos jirafados', que puede alcanzar velocidades de hasta 70 kilómetros por hora y vivir 80 años.

Fue precisamente la insistencia permanente de los turistas que cada semana visitan esta localidad la que llevó a los propietarios del criadero, que comenzó hace 6 años con 42 animales procedentes de Canadá, Estados Unidos y Sudáfrica, a convertirlo en un sitio de puertas abiertas al público.

El recorrido comienza en una casa colonial donde se proyecta un video de 10 minutos para contextualizar al visitante sobre la vida de este animal y los productos que se obtienen de las partes de su cuerpo.

Seguidamente se puede conocer el nido que las gigantes aves fabrican en la tierra con el pico y un callo que tienen bajo su largo cuello. Sus huevos, peso, tamaño, proceso de incubación, zonas de crecimiento y reproducción hacen parte del tour que acompaña un experto guía a lo largo de 90 minutos en la finca de 14 hectáreas.

En esta granja han nacido unos 700 animales, muchos de los cuales estuvieron allí hasta los 14 meses de vida para luego ser sacrificados en un proceso industrial en el que se utiliza desde la carne, las pieles y plumas, hasta las pestañas, huesos, pico y pestañas.

Precisamente son artesanos de Villa de Leyva y Bogotá los encargados de fabricar con la mayoría de las partes del animal las lámparas, joyeros y una larga lista de adornos y accesorios. Las pieles son utilizadas para confeccionar chaquetas, zapatos, cinturones y bolsos.

Pero no todos tienen ese destino, pues también se comercializan para ser utilizados como pie de cría en diferentes sitios del país. El valor de cada ejemplar varía entre un millón 200 mil pesos y 7 millones según su edad, tamaño y características.

La granja de avestruces, como popularmente se conoce al lugar, está dotada con un restaurante donde se encuentran cinco platos a base de la carne de avestruz que es el 98 por ciento libre de grasa, tiene bajo contenido de ácido úrico y altos contenidos de omega 3 y 6.

Los platos van desde una porción de tres chorizos que cuesta 12 mil pesos, hamburguesas de 14 mil pesos, pinchos de 17 mil y filetes de 25 mil pesos, hasta tortillas españolas con huevos de avestruz que se cobran dependiendo el número de personas.

"La granja se ha convertido en un atractivo obligado en el recorrido turístico de Boyacá y así lo muestra el número de visitas que pasó de 1.500 en el 2001, a 60 mil en el 2007", dice Roy Rodríguez Hernández, administrador del lugar.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
4 de diciembre de 2008
Autor

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