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Algas verdes marinas serÃan la materia prima de neumáticos de automóviles en el futuro
Una investigación pionera hecha por el catedrático español Félix Carrasco concluye que podrÃan constituir los nuevos biocauchos.
La utilización de algas verdes, como sustituto de la sÃlice amorfa usada en la fabricación de neumáticos, no es ya sólo un experimento de laboratorio, en el que se haya contrastado su resistencia y propiedades, sino que la empresa italiana Pirelli, promotora de esta investigación, se ha quedado con la patente, aunque todavÃa no tiene prevista su comercialización. Félix Carrasco (Burgos, norte de España, 1960), catedrático de IngenierÃa QuÃmica de la Universidad española de Gerona, explicó en una entrevista con Efe que el principal problema para poner en el mercado unos "bioneumáticos que crecen en el mar" es convencer a los usuarios de su fiabilidad, algo ya demostrado en los laboratorios del Trellborg Wheell Systems de TÃvoli (Italia). AllÃ, el equipo dirigido por Carrasco realizó con este nuevo material las pruebas estándar habituales en los cauchos que se utilizan en la fabricación de neumáticos sobre densidad, dureza, resistencia al rasgado, atracción, viscosidad o calentamiento, entre otras mediciones, y contrastaron que en todos los parámetros mantenÃan sus propiedades según las normativas de seguridad. "La paradoja es que cuando hay un nuevo proceso, aunque sea seguro y eficaz, cuesta que salga adelante porque se produce un impacto social al tener que cambiar ciertos hábitos de los consumidores", asegura el investigador. Carrasco confÃa en que Pirelli se decida a su comercialización, aunque primero cree será necesario un estudio y una campaña dirigida a informar a los potenciales clientes de las ventajas económicas y medioambientales de este tipo de bioneumáticos más sostenibles. Las algas, un recurso natural y renovable -recalca el ingeniero- contienen polisacáridos, que permiten sustituir la sÃlice amorfa, con el beneficio añadido de que es una materia prima sin coste alguno, mientras que la sÃlice cuesta 1,06 euros por kilo. Se tratarÃa de recoger las algas, dejarlas secar y molerlas hasta un diámetro de 200 micrómetros, ya que es fundamental que el polvo obtenido sea fino para asegurar su dispersión en el biocaucho. El proceso no requiere desde el punto de vista técnico ninguna modificación de las instalaciones de producción existentes y además supondrÃa un ahorro del 10 por ciento en la producción de la biogoma, a lo que se añadirÃa la reducción de costos energéticos derivados del proceso industrial. El alga se utiliza como material de refuerzo, es decir, no sustituye la totalidad de la sÃlice, sino entre un diez y un veinte por ciento, porcentajes en los que se comprueba que este material no compromete las propiedades mecánicas del caucho. Además de la patente, los resultados de esta investigación se han publicado en dos revistas, una de ámbito nacional, IngenierÃa QuÃmica, y otra de ámbito internacional, Journal of Applied Polymer Science.
BARCELONA, EFE
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Medio ambiente
- Fecha de publicación
- 23 de noviembre de 2008
- Autor
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