Patrocinado por:
En regiones, 'pirámides' se convirtieron en un fuerte competidor de bancos y cooperativas
Departamentos como Nariño, Boyacá o Putumayo han registrando fuertes caídas de los depósitos.
Hace menos de un mes la cooperativa Utrahuilca, del Huila, destituyó a uno de sus gerentes porque descubrió que cada vez que un cliente iba a pedir crédito, él lo convencía de no hacerlo y en vez de eso, le aconsejaba meter dinero en una de las tantas pirámides en la ciudad. Su interés no era otro que asegurar que la captadora donde él tenía su plata no se quedara ilíquida.
Paralelamente, entidades tan grandes como Bancolombia iniciaron campañas publicitarias para invitar a la gente a no ser ingenua, pues cuando se cree en promesas que suenan muy atractivas, pero poco realistas, el dinero conseguido con tanto esfuerzo se puede perder en un instante.
"Desde hace un tiempo, cada que nos reunimos con gerentes de Nariño, Huila, Eje Cafetero, Cundinamarca, Boyacá y muchas ciudades intermedias y les preguntamos cuál es su principal competencia, nos responden que las pirámides", dice Santiago Pérez, vicepresidente de banca personas del Bancolombia, quien admite que el impacto es innegable sobre el ahorro regional, aunque no afecta las cifras totales de la entidad.
"Más grave que eso es el problema social, pues son regiones donde la gente está dejando de trabajar para meter todo su dinero en las captadoras. Si bien en esa decisión hay algo de ingenuidad, también es cierto que quienes lo hacen son conscientes de que ninguna actividad lícita da rendimientos tan altos en tan corto tiempo, pero se meten con la esperanza de poder salirse antes de que se caiga la pirámide", agrega Pérez.
Las cooperativas -fuertes en municipios y ciudades intermedias- enfrentan la misma competencia de las pirámides. Clemencia Dupont, presidente de Confecoop, gremio del sector, dice que el problema llega a tal punto que muchos afiliados además de sacar su ahorro, se retiran de la entidad y sin ningún pudor admiten que es para irse a la captadora.
Según los reportes a junio, Boyacá es el departamento con mayor caída de los depósitos en CDT (que compiten directamente con las captadoras).
Al 30 de junio había depositados 36.256 millones de pesos menos que un año atrás, lo que implica una caída de 9 por ciento.
Si bien esto no indica que todos los CDT que vencieron se fueron para las pirámides, si es muy diciente, pues justo en ese período la tasa DTF -referencia para los CDT-, pasó de 7,93 a 9,8 por ciento, lo que de hecho sirvió para que el ahorro en ese instrumento creciera 43 por ciento.
Después de Boyacá el mayor impacto se siente en Putumayo, donde el dinero en CDT cayó 17 por ciento en un año, lo que equivale a 2.284 millones de pesos.
A diferencia de Boyacá, donde el problema es de algunos municipios (en especial Sogamoso y Duitama) en Putumayo, la caída se ve en las ocho poblaciones que cuentan con bancos y sobre todo en Puerto Guzmán, donde el año pasado había 28 millones de pesos en CDT y un año después no hay nada.
El ahorro de los nariñenses también ha migrado fuertemente hacia las pirámides y de hecho es el departamento que primero nombran los banqueros cuando se les pregunta por el tema.
Algunos de ellos estiman que en Ipiales en el primer semestre el sistema bancario decreció 4 por ciento.
En el Bbva el tema no solo ha sido de discusión interna: en la reciente visita del presidente del conglomerado español, Francisco González, este decidió plantearle su preocupación por las pirámides al presidente Uribe.
'Imposible competir con el 300%'
El gerente de una de las entidades financieras de Sopó (Cundinamarca) califica la situación frente a las pirámides como una locura. "La gente vive una prosperidad al debe, compran electrodomésticos, estrenan carro, pero muchos lo hacen a costa de vender o hipotecar su casa o sus cultivos", sostiene y dice que en su banco no solo se ha resentido por los depósitos, sino también porque han tenido que frenar los créditos de libre inversión debido a que la gente los solicita para meter el dinero en la captadora.
"Competir con intereses del 300 por ciento es imposible, pero la gente sigue metiendo dinero, al tiempo que la frontera agrícola del municipio se está reduciendo", se lamenta el directivo y dice que en Sopó la gente ya no abre CDT y los que se vencen no son renovados.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 15 de noviembre de 2008
- Autor
Patrocinado por: