Cerrar

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

'Fraude colosal' en elecciones de Nicaragua, denuncia ex vicepresidente Sergio Ramírez

Una ola de inconformismo comenzó a recorrer a ese país desde el domingo, tras las elecciones en las que se reemplazaron a 146 de los 153 alcaldes.

La falta de observadores internacionales para los comicios, la fuerte disputa política entre los partidos en contienda y las denuncias de manipulación en los resultados son algunos de los principales ingredientes que se 'cocinaron' y que ocasionaron fuertes disturbios el lunes.

Las elecciones de alcaldes, vicealcaldes y concejales del domingo fueron disputadas por el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln), el Partido Liberal Constitucionalista y tres partidos de escasa representación.

Sergio Ramírez, escritor, abogado y ex político fue compañero y amigo del actual presidente Daniel Ortega, pues fue vicepresidente del gobierno (1984) por el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Sin embargo, considera que en la actualidad su país se dirige hacia una dictadura, casi peor a la de Anastasio Somoza Debayle, que gobernó entre 1967 y 1979 y quien perteneció a una dinastía familiar que tuvo el poder por cuatro décadas.

Ramírez habló con EL TIEMPO.

¿Cómo analiza el resultado de las elecciones municipales en Nicaragua?

Se trató de un fraude colosal que no se había visto ni siquiera en los tiempos de la dictadura de Anastasio Somoza, pues se realizó de manera descarada.

¿Por qué lo afirma?

Desde las irregularidades previas al eliminar contendientes y partidos de la manera más arbitraria, así como prohibir el ingreso de observadores internacionales de la OEA y el Centro Carter y permitiendo de forma ilícita propaganda electoral del partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln) en edificios públicos.

Fue un absurdo ver el estadio nacional de Managua, centro de cómputo de las elecciones, con publicidad y banderas del Fsln.

El día de elecciones se impidió el ingreso de fiscales a muchas mesas electorales utilizando los policías, y hubo centros de votación que se cerraron al mediodía, cuando la Ley dijo que no se podían cerrar sino hasta las seis de la tarde, así no hubiera filas.

Esta denuncia la hizo el arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano quien dijo que muchos curas no pudieron votar, pues al mediodía varios centros de votación ya estaban cerrados.

Los resultados dan como ganador al Fsln

Lo anterior no es nada comparado con el conteo de votos, que se hizo de una manera fraudulenta, pues en muchos centros de votación no se sabía de qué mesas eran los sufragios, si había o no votos nulos, en blanco o válidos, y en cambio lo que hubo fue un afán de darle clara ventaja al partido de Gobierno.

¿Qué pasó con la alcaldía de Managua?

El candidato del Partido Liberal Constitucionalista, Eduardo Montealegre, presentó a la opinión pública el 96 por ciento de las actas computadas, pues los fiscales del movimiento tenían copias y se mostró que el frente sandinista nunca ganó las elecciones en la capital, ni en León, ni en Chinandega.

Era una derrota que sabían se iba a presentar y la convirtieron en un triunfo fraudulento, pues en las encuestas nunca lograron alcanzar más del 35 por ciento de aceptación.

Como los sandinistas veían que no había posibilidad de hacer un fraude en un sitio específico, lo hicieron de manera masiva, sin importarles lo que dijera la opinión interna ni la internacional, y tampoco los muertos, pues ya se han presentado en los disturbios.

Hay una situación de protesta e inconformidad que no va a estallar inmediatamente, pero ha quedado ese sentimiento.

Lo peor es que se destruyó el edificio de credibilidad democrática que se había venido construyendo en Nicaragua en varios años, así como la del Consejo Supremo Electoral. Ese organismo y ese sistema electoral no servirá para ninguna elección creíble que venga en el futuro.

¿Qué le espera a Nicaragua?

Vamos caminando hacia una dictadura. Ya lo confirma la fraudulencia descarada de las elecciones, el debilitamiento que ha venido sufriendo la Policía Nacional, pues el presidente Ortega ha venido destituyendo a los cuadros más profesionales cercanos a la directora (Aminta Granera) con el fin de aislarla y poner a los cuadros de su confianza. Lo que quiere es colocar en el cargo de director a su consuegro (Francisco Díaz) quien ha venido escalando posiciones en el actual Gobierno y está en la lista de espera de los altos oficiales para el cargo. Esto tiene el viejo olor del somozismo.

HOLMAN RODRÍGUEZ M.
REDACCIÓN INTERNACIONAL

Publicación
eltiempo.com
Sección
Internacional
Fecha de publicación
11 de noviembre de 2008
Autor

Publicidad

Paute aqu�

Patrocinado por: