Patrocinado por:
Veedores ciudadanos dicen que se vive una 'democracia de casino'
Los veedores ciudadanos Luz Berry Jiménez y Pablo Borrero presentan su punto de vista sobre financiación de campañas a los cargos de representación popular.
A semejanza de lo que sucede con los jugadores de Poker que se arriesgan a perder o a ganar en el juego de azar, un número cada vez más grande de dirigentes polÃticos, aspirantes a ocupar un cargo de representación popular, se deciden entrar en el juego electoral, aunque con ello tengan que enajenar su autonomÃa e independencia polÃtica y su dignidad personal. Este hecho recurrente que hace parte de las costumbres polÃticas del paÃs tiende a extenderse e incrementarse en la medida en que para obtener una curul se requiere de ingentes sumas de dinero, entre mil quinientos y dos mil millones de pesos para acceder al Congreso de la República, que los candidatos deben conseguir de manos de prestamistas y banqueros prestos a financiar sus aspiraciones polÃticas en el marco de un régimen cuyas prácticas desembocan en actos de corrupción y clientelismo polÃticos. Estas circunstancia conllevan a que buena parte de concejales, diputados y congresistas se alejen de su función esencial de representar y defender los intereses comunes de los ciudadanos señalados en la constitución y la ley, lo cual no impiden que caigan en manos de sus acreedores que terminan imponiéndoles toda clase de obligaciones y compromisos como si se tratara de simples negociantes de sus apetitos e intereses personales. De toda esta trama no se salva ni siquiera el encumbrado dirigente conservador Hernán Andrade, presidente del Senado, quien recurrió a un préstamo de dudosa procedencia en plena campaña electoral, generando una gran controversia a nivel del congreso y de la opinión pública, que reclaman la renuncia de su cargo, en un escándalo que junto con el de la parapolÃtica, han hecho que dicha corporación pierda su credibilidad e independencia frente a las demás ramas del poder público. El hecho real es que bajo las condiciones del régimen polÃtico liberal esta situación de dependencia de los denominados "representantes del pueblo" de sus financiadores convierte la actividad polÃtica en un juego de azar en donde el candidato que pierde las elecciones cae en desgracia a merced de sus acreedores, en tanto que aquel que obtiene la curul empeña su voluntad y la de sus electores en lo que podrÃa calificarse como un ejercicio polÃtico de una democracia de casino.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 7 de noviembre de 2008
- Autor
Patrocinado por: