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Purga de generales en el Ejército aún no habría terminado
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y el comandante de las Fuerzas Militares, Freddy Padilla De León, evalúan los cambios que se darán en la línea de mando.
La semana pasada ya se anunció el despido de 27 militares -entre ellos tres generales- por el escándalo de los falsos positivos. El martes, a raíz de la coyuntura, renunció del general Mario Montoya a la comandancia del Ejército,
Junto a Santos y Padilla, el nuevo comandante del Ejército, el general Óscar González, también participará en la decisión.
Aunque el propio González se vio en polémicas por las denuncias contra algunas unidades que estuvieron bajo su mando en Antioquia, llega con el respaldo de sus superiores y del presidente Álvaro Uribe.
También cuenta con el apoyo del mismo general Montoya, que incluso había contemplado, según fuentes cercanas a él, que González fuera su sucesor.
Las tropas le darán este jueves su reconocimiento al nuevo comandante en la Escuela de Cadetes José María Córdova, en el noroccidente de Bogotá. La prioridad será darles los últimos ajustes a la nueva línea de mando del Ejército.
Aunque no hay ninguna información confirmada, en el mismo generalato se da por descontada la salida de otros altos oficiales.
De hecho, el nombramiento del mayor general González obligaría, por línea de mando, a llamar a calificar servicios a por lo menos cuatro generales que son más antiguos que él, ya que en el estado mayor del Ejército y en el de las Fuerzas Militares no hay cupo para todos y en la actualidad hay funciones que comparten dos generales.
Otro cargo en veremos es el del comandante de la IV División, que hoy ocupa el general Guillermo Quiñónez. Esa unidad fue cuestionada por el presidente Uribe por sus resultados en la lucha contra los narcos del Llano.
Para los cambios en los comandos de divisiones, brigadas y fuerzas de tarea conjunta, el Ministerio de Defensa le dará prioridad a un aspecto que hasta hace algunos años era visto solamente como un entrenamiento más: las acciones integrales.
"Sabemos que se debe recobrar la confianza de la población, que se ha visto afectada con las muertes extrajudiciales. Por eso los comandantes de brigadas clave, como las de Meta, Norte de Santander y Antioquia tendrán un seguimiento especial", agregó una alta fuente consultada por este diario.
El nuevo comandante del Ejército también tiene el reto de cambiar la mentalidad de sus comandantes sobre el logro de medallas de Orden Público. La política de medir éxitos por bajas (alineando y cubriendo le llaman en los cuarteles) está en proceso de cambio por una que privilegia las desmovilizaciones.
Cuando González fue comandante de la IV Brigada, entre el 2004 y el 2006, fue elegido como el mejor comandante del país, porque su unidad fue la que más bajas reportó en ese tiempo: 857 muertos en combate.
El viernes se sabrá quiénes serán los nuevos generales
Se conocerá el listado de coroneles y capitanes de Navío llamados a curso de ascenso a general y contralmirante, en el caso del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada. Para la FAC hay 17 oficiales que aspiran a los cuatro cupos disponibles. En el grupo hay seis pilotos.
De los oficiales llamados a curso el año pasado en el Ejército, ascienden a brigadieres generales 14 coroneles. Este año hay 37 que aspiran a 10 cupos para ser generales. No se descarta que el Ministerio habilite dos cupos más ante el crecimiento de las unidades militares.
En el caso de la Armada, uno de los aspirantes a ser llamado a curso de ascenso para contralmirante es el coronel Rafael Colón, recordado por su lucha frontal contra los paramilitares en Los Montes de María, cuando era comandante del Batallón de Infantería Número Uno, en Corozal (Sucre).
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 5 de noviembre de 2008
- Autor
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