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El torneo Finalización 2008 es de lo más malo y mediocre de los últimos años en el fútbol colombiano
EL TIEMPO contactó a técnicos y jugadores del certamen para que explicaran por qué el nivel que se ve hoy en las canchas del país.
Pobre en goles, pobre en asistencia y pobre en espectáculo, el torneo Finalización-2008 es uno de los más malos del fútbol colombiano desde que se disputan dos campeonatos al año en el país.
Esclavos del resultado, llenos de presiones internas y externas, con el afán de hacer parte de uno de los ocho mejores equipos, en vez del mejor porque eso no sirve, tanto técnicos como futbolistas enterraron la premisa de jugar bien.
Este análisis tomó prestado el título del libro del entrenador argentino Ángel Cappa '¿Y el fútbol dónde está', para explorar los porqués del mal momento.
Las cifras no mienten. El torneo actual tiene el peor promedio de gol en los últimos 16 años, con 2,24 por partido.
En los 135 juegos disputados hasta el viernes anterior, 14 acabaron sin goles y en 87 de ellos, alguno de los dos equipos en contienda no anotó. El 1-0 es el resultado más repetido (25 veces) y le sigue el 1-1 (17 veces).
Equipos como Cúcuta y Pasto dan grima por su promedio ofensivo. El cuadro 'motilón' apenas lleva 7 goles convertidos en 15 juegos (menos de media anotación por partido), mientras el nariñense, que el viernes jugó contra Nacional, tenía 8 en la misma cantidad de encuentros. Ambos fueron los primeros eliminados de las semifinales.
La fantasía es asunto del pasado. La mayoría de los técnicos la prohíben. Algunos talentosos se quedan en el banco de suplentes "porque no tienen sacrificio ni cumplen labores de marca", se dice.
"Y en el fútbol moderno la palabra que taladra la cabeza es marca, marca, marca, marca, marca, marca". Las palabras creatividad y definición se fueron al mismo cesto de la frase jugar bien: al de la basura.
Sin embargo, técnicos y jugadores del torneo colombiano tratan de sacar la cabeza del fango para explicar que en el país no se juega mal ni feo, como se cree.
Jorge Luis Bernal, DT del Once Caldas, asegura que en Colombia "no hay un sólo técnico que entrene a sus jugadores para hacer mal fútbol. Todos le apostamos a brindar espectáculo, pero a veces el rival busca destruir lo que uno trata de generar".
Ricardo Ciciliano, volante del mismo equipo, dice que en el fútbol de hoy "para lo que espera la tribuna no se está jugando bien, pero para los resultados (de los equipos) sí, porque nadie quiere perder su puesto en estos campeonatos cortos, en los que en tres meses te puedes quedar sin empleo".
No hay equipos de categoría
La irregularidad es la constante. Tolima lleva nueve jornadas consecutivas como líder del Finalización, pero no ha podido ajustar una seguidilla mayor a tres partidos ganados y lo hizo entre las fechas cinco y siete, cuando ni siquiera era primero del campeonato.
Deportivo Cali tiene la mayor racha de victorias al hilo, con cinco, mientras América, al que los expertos señalan como el equipo de mejor juego en Colombia, no ha podido ganar dos partidos seguidos en este torneo.
Carlos el 'Pibe' Valderrama, símbolo por excelencia del fútbol colombiano, asegura que el nivel del campeonato es discreto e irregular. "El torneo es parejo, no hay un equipo que sea superior a otro. Ustedes ven que en cada fecha hay uno que gana y en la siguiente pierde. No es como antes, que había equipos de categoría. Ahora falta el talento y los jugadores que hagan la diferencia".
El venezolano Luis Manuel Seijas, uno de los pocos jugadores talentosos que llegó este año al fútbol colombiano, pero quien aún así no es titular indiscutido en Santa Fe, cree que en el país "se está jugando como en la mayor parte del mundo y la responsabilidad cohíbe al jugador de arriesgar. En la medida de lo posible se trata de jugar bien, pero los equipos son muy tácticos y el fútbol se vuelve cada vez más rígido".
El técnico 'cardenal', Hernán Darío 'Bolillo' Gómez, confiesa que no comparte el estilo del fútbol colombiano en la actualidad, pero que lo respeta. "Es un momento en el que los jugadores han dejado de lado la técnica y se apuesta más por la velocidad y la fuerza, que por la capacidad futbolística individual".
Al preguntarle por qué en Colombia se juega mal y feo, Julio Comesaña, técnico del Junior, dijo: "Yo me salgo de eso. Yo no juego como los demás. Junior juega bien y por lo menos no es feo su estilo. Acontece que cuando hacemos un juego agradable muchos nos atacan, y frente a eso no podemos hacer nada".
Un concepto similar tiene Giovanni Hernández, contratación del año en el balompié local y esperanza de la afición juniorista para salvarse del descenso. "¿Cómo así que se juega tan mal y tan feo? En lo que a nosotros corresponde, jugamos bien y con estética".
Sin embargo, Junior también ha sido víctima de la irregularidad y con Atlético Bucaramanga tiene la peor racha negativa del torneo, con cuatro derrotas en serie.
Dos de los referentes del Deportes Quindío, Carlos Rodas y Sebastián Hernández, opinan que el nivel del fútbol colombiano es bueno, pero reconocen que algunas prácticas están dañando el espectáculo.
"El problema es que los equipos visitantes, en la mayoría de los casos, juegan solo por el resultado", cuenta Rodas. "Si un equipo suma tres malos resultados se empieza a hablar de crisis, a sacar gente. Eso lleva a que los equipos sean más defensivos?, advierte Hernández.
Estadios vacíos, otra prueba
Tribunas desocupadas en los estadios donde se juega fecha tras fecha es la otra demostración de que el torneo Finalización es mediocre, así la afición aguarde la
llegada de los cuadrangulares semifinales para acompañar masivamente al equipo de sus amores.
Transcurridas 15 fechas del Finalización, la mejor asistencia ha sido la del clásico Millonarios-Santa Fe, del pasado 20 de septiembre, al que acudieron 36.151 espectadores. Hoy el promedio de asistencia es menor a 9.000 personas por partido, una cifra lamentable.
Giovanni Moreno, estelar fichaje de Nacional y goleador del año con 16 tantos, acepta que en Colombia no se ve buen fútbol. "Creo que el mal es general y se presenta en todos los equipos. Una vez se juega bien y se gana, en otras las cosas no salen y se pierde. Ahora el fútbol se mide por los resultados, no hay tiempo para divertirse con la pelota. Además los jugadores habilidosos no tenemos protección, los árbitros dejan pegar mucho".
Sergio Galván Rey, uno de los mayores anotadores históricos en el país y compañero de Moreno, afirma que el mal se debe a que "en los torneos cortos los técnicos no tienen tiempo de trabajar y los equipos que cambian muchos jugadores sienten la falta de coordinación. Además hay que brindar resultados porque los hinchas no permiten perder y el ambiente se vuelve negativo para todos".
El técnico 'verdolaga', José Fernando Santa, cree que el problema es otro. "Pienso de manera particular que a la camada de nuevos jugadores le falta personalidad y criterio a la hora de resolver. El jugador de hoy debe estar más comprometido con el desarrollo actual de su profesión".
En el libro '¿Y el fútbol dónde está?', Ángel Cappa hace una defensa ingeniosa del juego creativo e inteligente, pero, sobre todo, alaba a aquellos directores técnicos en vías de extinción "a los que defienden su vocación, no su puesto de trabajo", dice.
Es un título oportuno para explicar por qué en Colombia se juega mal y feo: hoy, en el país, lo único que se valora es el resultado.
36.151
36.151 espectadores asistieron al clásico Millonarios-Santa Fe, del 20 de septiembre, la mejor asistencia hasta hoy del Finalización. El promedio actual es menor a 9.000 personas por partido.
GABRIEL BRICEÑO F.*
Subeditor de Deportes
gabbri@eltiempo.com.co
*Con reportería de los corresponsales de EL TIEMPO en el país
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Deportes
- Fecha de publicación
- 1 de noviembre de 2008
- Autor
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