Juliana Galvis, la actriz hecha azúcar

Juliana Galvis, la actriz hecha azúcar

Bajo la piel de esta joven actriz se esconde una mujer dulce hasta el tuétano, emprendedora y que se declara enamoradísima. Juliana, tentadora como un postre, se descubre en C.

29 de octubre de 2008, 05:00 am

Juliana tiene voz dulce, como de niña consentida. Pero parece del tipo de los dulces duros, porque tiene carácter, aunque es una mujer consentidora que ha pasado las duras y las maduras para llegar a donde está. Su rostro, que dibuja una infantil y traviesa sonrisa, delata una niñez llena de recuerdos almibarados y en los que siempre aparece como un ángel protector su mamá. A ella,que la sacó adelante en medio de muchos sacrificios y con la ayuda de sus abuelos, no solo le debe lo que hoy es, una actriz de 29 años, administradora de empresas que dirige muy bien su vida y sus dividendos.

En su lista de experiencias más dulces deja en primer lugar el recuerdo de cuando a los 16 años le comunicó a Beatriz Valdivieso, su mamá, que quería dedicarse a la actuación y ella, sin pelos en la lengua, le respondió que estaba loca y que lo mejor era que estudiara una carrera seria. Juliana no contrarió sus deseos. Se matriculó en administración de empresas y apenas terminó materias viajó a Bogotá en busca de su 'locura'. El primer mes fue duro por la estrechez del bolsillo y la escasez de amigos, y más todavía cuando su mamá le dijo que contaba con todo su amor, pero no con su apoyo financiero.

Mientras tocaba puertas vivió de los ahorros que le dejó su trabajo como presentadora de un canal regional y a los dos meses de estar en la ciudad consiguió un apartamento bastante austero. Pero las oportunidades, que muchas veces aparecen con un curioso disfraz, empezaron a surgir. La primera fue en un reality de Noticias Uno en el que se buscaba una presentadora
de farándula. Después de largas filas y una apretada eliminatoria, ocupó el tercer lugar, que le sirvió como trampolín para presentar dos audiciones. Ambas las ganó, pero escogió ser la protagonista de la telenovela Me amarás bajo la lluvia, solo que terminó con el papel antagónico y Carolina Sabino con el que antes era suyo, por el temor de la productora ante la inexperiencia de Juliana, la debutante.

Ahora encarna a Carolina en la comedia Aquí no hay quien viva y hace poco a Eliana, la esposa de un narcotraficante en la serie El cartel. Juliana vive agradecida con estos personajes y con las malvadas que ha interpretado, porque su oficio le ha servido para aprender a ponerse en la piel de otras mujeres y no levantar juicios de valor sobre alguien por lo que apenas se ve en su superficie. En esos papeles quizá es la única forma que la veamos disfrazada porque para ella el 31 de octubre es una fecha en la que prefiere la tranquilidad de la casa y simplemente estar en la piel de Juliana.

De su caracterización como Carolina causa gracia cómo ella, una mujer moderna y profesional, tiene por pareja a un 'mantenido'. ¿Le ha pasado alguna vez eso a Juliana?

La verdad prefiero no tocar ese tema (y suelta una sonora carcajada). Dejémoslo en puntos suspensivos. Con Carolina todavía es más complicado, porque además de que lo mantiene, él no le aporta nada y no la ayuda a crecer.

Pero deben tener algún encanto este tipo de hombres...

Todos los mantenidos son brillantes, porque de lo contrario no serían capaces de envolver a la gente; pero son muy perezosos. Usan un excelente disfraz y lo más paradójico es que hay muchas mujeres que en su búsqueda del amor le dan prioridad a este sentimiento y no al hecho de explorar y descubrir cómo es la persona con la que están. Lo único que les importa es sentirse amadas y amar.

Usted es de relaciones largas, y antes de conocer a su actual novio estuvo dos años sola ¿Cómo fue esa temporada?

Con los años da más miedo la soledad, pero estar solo tiene muchas ventajas, como saber exactamente qué se quiere y qué no en la vida personal y en la de pareja. Es muy valioso ese tiempo de absoluta independencia para poder salir y tomar decisiones.

¿Y qué la llevó a dejar ese 'enriquecedor' periodo de soledad'?

Conocí a Pedro Dávila hace casi tres años, en esa época de soledad nos volvimos amigos. Éramos simplemente eso, no era constante, porque él salía con otras personas y yo también... Pero estaba siempre ahí. Y no sé qué pasó a comienzos de este año. De pronto un día lo mire de verdad y me di cuenta de que tenía cerca de mí a un ser humano maravilloso y que quería lo mismo que yo: involucrarse en una relación. Ahora que lo conozco le agradezco a Dios, porque sé que él es el amor de mi vida y me devolvió la fe en el amor.

¿Por qué la había perdido?

Los hombres ahora se pueden enamorar de uno y estar con uno, pero no se entregan realmente. Encontrar hombres que luchen por uno, de esos hay muy pocos, y Pedro es uno de ellos.

¿Qué la enamoró de él?

Él es un abogado de 30 años, pilísimo, que trabaja en ventas internacionales en Caracol. No es común ver a un hombre de esa edad que trabaje con tanta vocación y empuje. Hay muchos que piensan solo en salir a rumbear antes que estabilizarse. Él es un hombre muy maduro y centrado.

El momento más dulce en su vida...

Son varios. Los más especiales, mis cumpleaños, que me los celebraban en casa. Y los sabores más dulces, los besos y las  aricias de mis abuelos.

Y el momento más amargo...

Cuando murió mi abuelo, que fue como mi padre. Tenía arteriosclerosis, fue duro verlo conectado a tantos aparatos antes de su muerte.

Hoy es el día de las brujas o de los niños ¿Si le gustaba disfrazarse?

Sí, todo el tiempo buscaba la oportunidad de disfrazarme: en clases de teatro, de danza... Y me encantaba pedir dulces y me acompañaba mi mamá o mi abuelito.

¿Y sigue celebrando esa fecha?

Ahora es un poco dura porque mi abuelo murió un 30 de octubre. Yo tenía 14 años y ya había salido de la etapa de los disfraces, pero es complicado porque relaciono esa fecha con su pérdida.

Juliana es muy dulce, ¿le gustan los dulces?

No soy tan golosa. Fui hipoglucémica por cinco años y no los probaba, por eso ahora con un helado gigante de arequipe con chocolate al mes quedo feliz.


Por: Flor Nadyne Millán

FOTOS. HERNÁN PUENTES / PRODUCCIÓN: PAULA SANMIGUEL