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Partida de neur贸ticos del lenguaje/Opini贸n
Conozco a una mujer a quien se le da帽a el genio si encuentra errores en el diario. He tenido que hablar con jubilados y con gente minuciosa que llama a quejarse amargamente de los descuidos, pues son capaces de leer hasta el 煤ltimo aviso limitado y detectan fallas hasta en las historietas c贸micas. Su padecimiento es genuino y tienen raz贸n. Los medios son productos culturales y, adem谩s, 驴qui茅n paga por un fino traje para que las costuras est茅n mal hechas?
Cuando los periodistas comparten an茅cdotas, casi no hay quien no se haya despertado en la madrugada acord谩ndose de algo que se le fue mal: una coma, un lapsus: el nombre del hermano confundido con el del personaje. Una preposici贸n "a" convertida en participio: "隆a dicho!". En mi caso, cambio de emisora o de canal de televisi贸n cuando oigo burradas gramaticales.
Quienes trabajamos con el lenguaje vivimos en otro mundo. Cada error idiom谩tico que descubrimos o que nos descubren es peor que una espina en el ojo y, si es nuestro, se convierte en algo como ir a una fiesta mal peluqueado o con los zapatos sucios. Como la culpa de un crimen.
Creemos que el periodista lo hace por deporte. Hay razones que explican los errores gramaticales, aunque no los justifiquen: 1- El aprendizaje del idioma es infinito y arduo; las facultades de Periodismo no lo ense帽an, suponen que en el bachillerato se aprendi贸 suficiente. 2- El contenido del peri贸dico de un d铆a equivale al de un libro. 3- El crudo descuido. Escribir bien es releer.
Por eso es trampa eso de "error involuntario". Es involuntario o no es error.
FRANCISCO CELIS ALB脕N
- Publicaci贸n
- eltiempo.com
- Secci贸n
- Educaci贸n
- Fecha de publicaci贸n
- 19 de octubre de 2008
- Autor
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