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Disfrute sus compras en el supermercado
Ir al supermercado puede ser un buen plan o una gran una pesadilla.
Por eso vale la pena dedicarle un espacio al tema, con el fin de que estos negocios establezcan unas normas básicas y los clientes sigan algunas recomendaciones que, al aplicarlas, contribuyen a que esta actividad sea agradable y un buen plan.
La parte estética es fundamental. En este caso, comprende además de lo visual, la atmósfera que lo rodea: la música de fondo, la limpieza y los olores son claves para pasar un buen momento mientras se merca. Escuchar música bailable a alto volumen, ahuyenta al cliente, al igual que caminar sobre un piso sucio o sentir un olor desagradable.
Lograr que el usuario compré más de lo que inicialmente tenía en mente depende de muchos factores. Indudablemente la amabilidad es uno, y me refiero, además de lo humano, a la forma como los espacios están diseñados, y a la ubicación de los productos.
Además es importante disponer todo a la medida del cliente, incluso el servicio del baño.
Muchos de estos negocios creen que sus compradores son 'cuerpos gloriosos' y que no necesita ir al baño. No es raro que respondan "acá no tenemos baño"; cuando el disponer de éstos es una norma para todo establecimiento comercial.
Los carros deben ser fáciles de manejar, livianos y del tamaño adecuado al lugar, de manera que permitan su desplazamiento.
Deberes del comprador
Quién conduce un carrito debe pensar que, al igual que en las calles, se conduce por la derecha y al hacerlo debe ocupar un solo espacio, respetar a quién va adelante, evitar golpearlo o atravesarse. El carro se coge con ambas manos y si lleva un niño debe cerciorarse de que esté bien acomodado con su cuerpo dirigido a quién lo transporta.
Para que esta labor sea más placentera conviene que el comprador lleve una lista de compras y antes de empezar, examine la ubicación de los productos en los respectivos estantes.
La mayoría de los supermercados están diseñados para que el desplazamiento por las góndolas sea fácil y cómodo. La idea es ir en orden, y si olvida algo y desea retroceder, fíjese quién viene detrás para medir el espacio y si es preciso súbitamente girar, disculparse al hacerlo.
Para desplazarse, se utiliza el espacio de la mitad; para alcanzar los productos, se orilla el carro al lugar a dónde se encuentran; al llegar al extremo de la góndola, se permite pasar a quiénes ingresan, dándole prelación a los que vienen por la derecha, y luego se examina para ver sí se puede seguir al lado que se desea.
Los carros que impiden el paso, se mueven de manera que dejen pasar a otros. Si desea conversar mientras hace compras, busque un lugar que lo permita, sin incomodar a los demás.
Al acercarse a pagar, aliste el dinero y ayude a colocar los productos para agilizar el proceso. Sí ha consumido algo, guarde el empaque para cancelar su valor. Claro, es mejor esperar a pagar antes de hacerlo. No olvide, con un poco de tolerancia y respeto, las compras pueden ser un muy buen plan para todos.
DIANA NEIRA
CONSULTORA DE IMAGEN.
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- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 15 de octubre de 2008
- Autor
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