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A golpes se enfrentó funcionario de la Nueva Eps con taxistas en Duitama
Un conductor con trauma craneoencefálico, otro con un brazo partido y el trabjador de la Nueva Eps con parte de un dedo amputado fue el saldo de la 'batalla' librada el sábado en un parqueadero.
Aunque cada uno de los involucrados en el hecho tiene una historia diferente, en lo único que todos coinciden es en que el problema se originó cuando un automóvil particular que se desplazaba por el centro de Duitama, en contravÃa, rayó a un taxi y luego se dio a la fuga.
Todo se originó sobre las 8:45 de la noche cuando Diego Alberto Lázaro Monroy, quien se desempeña como jefe nacional de seguridad de la Nueva Eps (entidad que reemplazó al Seguro Social) entró en contravÃa por una calle céntrica de Duitama.
"Yo sà reconozco que iba en contravÃa y que hasta de pronto le pude haber pegado con el espejo al otro carro pero lo que no entiendo es como durante más de 10 minutos transité por el centro de la ciudad tratando de evadir la persecución de por lo menos 70 taxistas que muy seguramente me querÃan linchar, sin encontrar un solo PolicÃa", explica el funcionario.
Agregó que su única salvación fue meterse al parqueadero Palma Real donde él y su esposa fueron agredidos por un grupo de más de 10 taxistas que lograron entrar a pie hasta el quinto nivel del edificio donde parqueo su vehÃculo para defenderse con un bate.
"Me dieron 10 dÃas de incapacidad por la trilla que recibà pero lo más grave es que por un mordisco perdà la falange de uno de mis dedos de la mano", señaló Lázaro Monroy.
La versión del funcionario es desvirtuada por completo por los taxistas, testigos del hecho y hasta por las mismas autoridades.
Según el mayor Wilson González, comandante del Cuarto Distrito de la PolicÃa dijo que no es cierto que el señor haya perdido la falange del dedo.
Por su parte los taxistas afirman que aunque tres de ellos sà ingresaron a reclamarle a Lázaro para que les respondiera por los daños que le ocasionó a los dos vehÃculos en medio de la huida que emprendió por toda la ciudad.
"En el momento en que yo subà al tercer piso donde se presentaron los hechos, para socorrer a mi compañero que estaba solo arriba y que gritaba que lo ayudaran porque lo iban a matar, el señor me recibió con un batazo que me fracturó el brazo, y ahora los médicos me dicen que me tienen que poner tornillos para asegurarme el hueso", aseguró John Alexander Becerra, quien tiene 24 años y permanece postrado en una cama del Hospital de Duitama.
Por su parte Giovany Salazar, otro de los taxistas, asegura que trata de recuperarse de los golpes que sufrió en la cabeza y en todo el cuerpo por parte del corpulento hombre.
Hernando Colmenares, gerente de Coflotax (empresa a la que están afiliados los vehÃculos), dijo que sus asesores jurÃdicos adelantan las acciones legales correspondientes para velar por los dos jóvenes de 24 años de edad.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 9 de octubre de 2008
- Autor
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