Patrocinado por:
México lucha por vencer a las bandas de secuestradores, el 70% de ellas lideradas por ex policÃas
Según la ProcuradurÃa, este año se han registrado en el D.F. más de 150 secuestros. Las autoridades han logrado identificar cerca de 30 grupos en todo el paÃs que se caracterizan por su sevicia.
México respira miedo. Por lo menos eso se siente en las empinadas calles de Jardines del Pedregal, donde el 40 por ciento de las casas están en venta y sus propietarios aseguran querer salir del paÃs antes de ser secuestrados.
Es el caso de Lourdes Acevedo, una mujer oriunda de Acapulco, que paradójicamente huyó hacia el Distrito Federal (D.F.) después de que secuestraron a su prima hace tres años y terminó sumida en la peor de las pesadillas.
Hace 8 meses, con la complicidad de su empleada doméstica, se llevaron a Lassie, su perra lobo siberiano. En las dos semanas siguientes, cinco llamadas de un hombre, que fingÃa la voz al hablar, le indicaron dónde y cómo tenÃa que pagar el rescate.
"Dejas los mil dólares en la esquina del parque San MartÃn. A la vuelta está tu perrito", le dijeron en la última comunicación. Inmediatamente, Lourdes se dirigió al lugar y, después de dejar el dinero, vio el costal donde estaba Lassie: sólo encontró, cercenadas, las patas de su mascota.
Y en los casos más abominables, los secuestradores hacen lo mismo con jóvenes y niños que "levantan" (asà llaman el plagio) de reconocidos sitios.
Es el drama que enfrenta el paÃs. En sus reportes sobre el tema, la ProcuradurÃa General ha ligado el delito del secuestro con la actividad de las bandas que trabajan para el narcotráfico. Grupos como Los Zetas, lo convirtieron en un ingreso de sostenimiento.
Según un estudio de la Universidad de Sotavento, anualmente se registra un promedio de 8 mil secuestros, contando los llamados secuestros express, que en su mayorÃa no son denunciados.
La situación es tal que una reciente encuesta del diario La Frontera de Tijuana señala que cerca del 80 por ciento de empresarios e industriales mexicanos dejó de salir de noche por temor a un secuestro.
Asà mismo, en los dos últimos años se incrementó la demanda de uso de escoltas. Pero no todos los pueden tener. Un servicio de seguridad puede costar 3.000 dólares mensuales. Sin embargo, su uso es cada vez más regular, por eso se creó la Sociedad Mexicana de Guardaespaldas, para dar mayores garantÃas a los usuarios.
Aún asÃ, los mexicanos buscan desesperadamente medidas para frenar este delito que ubica al paÃs en el número uno de secuestros, lugar que hasta hace 6 años ocupaba Colombia.
"La crisis que enfrentó Colombia nos ha llevado a aprender de su experiencia, por eso hay varios consultores de ese paÃs en seguridad para intentar frenar el secuestro, pero no es fácil por la corrupción", le dijo a este diario un funcionario de la ProcuradurÃa.
Y para echarle más leña al fuego, el gobierno de Felipe Calderón enfrenta organizaciones criminales como La Flor, llamada asà por acostumbrar a dejar pétalos de crisantemo en la boca de sus vÃctimas.
Para las autoridades mexicanas, los ciudadanos han empezado a tener conciencia colectiva del problema, que motivó la marcha del pasado 30 de agosto. Sin embargo, para muchos, el camino hacia la solución aún es muy largo.
Aprendiendo de la experiencia colombiana
"¡Por piedad!, les suplico que me devuelvan a mi hija y si por alguna desafortunada situación no les hayan salido las cosas como ustedes las tenÃan planeadas y Silvia ya está con Dios, también háganoslo saber y ustedes tendrán su recompensa".
Fueron las palabras desesperadas de la madre de Silvia Vargas, hija del ex presidente de la Comisión Nacional de Deporte de México, quien fue secuestrada hace un año.
El 10 de septiembre de 1997, mientras se desplazaba al colegio por una avenida del sur del D.F., Silvia fue abordada por unos hombres. Desde ese dÃa no se sabe de su paradero a pesar del cobro de los secuestradores.
Según la sicóloga de la universidad Javeriana, Valentina Archila, experta en casos de secuestro, estas situaciones, con perfiles casi idénticos, los vivió Colombia en la última década. Por eso viajará próximamente con tres de sus colegas para acudir a un llamado de un grupo de ciudadanos mexicanos que piensan fundar una organización similar a PaÃs Libre.
Dos de los promotores de la iniciativa vivieron el plagio de tres de sus familiares. A Jorge Zavala se le llevaron su pequeño hijo de 4 años y luego de pagar 4 millones de pesos mexicanos, dejaron los dedos de su pequeño, a cambio, en un basurero de la delegación Iztapalapa. "Lo que más urgimos las vÃctimas, después de un hecho tan atroz como perder un hijo en estas circunstancias, es un apoyo moral y sicológico para reconstruir nuestras vidas y sabemos que en Colombia están muy adelantados en el tema", resalta Zavala, quien asegura tener un gran remordimiento por no haber denunciado el hecho a las autoridades.
"Pero es que tengo dos hijos más y sigo viviendo en México", justifica.
La sicóloga Archila ha recopilado material sobre casos de secuestro en Colombia entre 1998 y 2003, y espera que los tristes desenlaces de las historias sean un referente para que sus futuros pacientes puedan recuperarse.
JINETH BEDOYA LIMA
ENVIADA ESPECIAL DE EL TIEMPO
MÉXICO D.F.
jinbed@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 5 de octubre de 2008
- Autor
Patrocinado por: