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Casos de jóvenes desaparecidos muertos en presunto combate también fueron denunciados en Risaralda
Son 18 hombres que entre enero y agosto salieron de sus casas y al día siguiente o unos después fallecieron. Estos casos se suman a los de Cimitarra y Ocaña, en los santanderes.
En los hechos de Risaralda, los jóvenes salieron de sus casas en La Virginia, Pereira y Dosquebradas y uno o varios días después fueron reportados en su mayoría como presuntos guerrilleros muertos en combates en Quindío, Caldas, Antioquia y Santander.
La seguidilla empezó el 9 de enero cuando de La Virginia salieron José Luis Ospina, Héctor de Jesús Uribe y Carlos Mario Ramírez. Unos días después sus familiares son enterados de su muerte en un enfrentamiento en Santa Rosa de Osos, en Antioquia, y dados como NN.
Luego fueron Julián Andrés Arroyave (20) y Álvaro Hernán Díaz (22). Fueron vistos por última vez el 11 de enero y seis días después se informa de su muerte en combates en Sabana de Torres (Santander).
El 17 de enero a la medianoche, también de La Virginia, salieron Carlos Arturo Velásquez (27) Fernel Andrés Londoño Tabares y Juan Carlos López Gaviria. Al día siguiente, la Octava Brigada informó que "después de 15 días de seguimiento e inteligencia fueron dados de baja tres guerrilleros del Frente 50 de las Farc que pretendían secuestrar a un profesional de la región". Estos hechos se dieron en Calarcá (Quindío).
A esos casos siguieron los de Larry Mosquera Tagle y Gustavo Enrique Mápura Pozo que el 21 de febrero salieron de Pereira y dos días después se supo de su muerte en Montebello (Antioquia) como bajas ocasionadas a la guerrilla.
A finales de marzo, desde Dosquebradas partieron Juan Esteban López Ramírez, Julián Alberto Jiménez, Oscar Alexander Ramírez Otálvaro y César Augusto Cardona.
Sobre ese caso se informó de "un saldo de cuatro delincuentes muertos ... como resultado de las operaciones ofensivas realizadas en el sector conocido como Vereda Agua Bonita (Manzanares -Caldas)... se logró dar con la ubicación de un grupo armado perteneciente a las Bandas delincuenciales al servicio del narcotráfico (Bacrim), que venían sembrando el terror en esta región, mediante el boleteo y la extorsión".
Luego a mediados de agosto, cuatro amigos que salieron de sus casas en La Esneda, un deprimido sector a orillas del río Otún, en Pereira, fueron reportados como extorsionistas dados de baja en combate en el municipio de Manzanares (Caldas) en enfrentamiento con unidades de la Octava Brigada, e identificados como Danilo Alberto Ríos Cifuentes, Carlos Arturo Jaimes Loaiza, Victor Manuel Granados López y José Hermes Marín (40), quienes, de acuerdo con el informe de la unidad militar, estarían relacionados con el frente 47 de las Farc y dedicados a extorsiones.
En todos los casos sus familiares manifestaron que no se les conocía vínculos con grupos guerrilleros o actividades delincuenciales. Todos, con edades entre los 17 y 35 años, residían en sectores deprimidos.
La situación en ese entonces fue relacionada con presuntos reclutamientos de la guerrilla, pero pese al temor de las familias a hablar del tema, expresaron que no resultaba coherente que los reclutaran, los hicieran desplazarse a lejanos sitios, y apenas llegando todos resultaran muertos en enfrentamientos con el Ejército.
En ese entonces la Octava Brigada respondió que todos los operativos fueron en enfrentamientos y ajustados a los procedimientos militares.
La situación alertó a las autoridades y la alcaldía de La Virginia y la Gobernación dispusieron ayudas para las viudas o allegados inmediatos.
La Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía adelanta una investigación, sin que se conozcan los resultados.
PEREIRA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 25 de septiembre de 2008
- Autor
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