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Así se administra el dinero que se recauda por el impuesto de vehículos y la sobretasa a la gasolina

La mayoría de ciudadanos no sabe para qué se destinan los impuestos de vehículos y la sobretasa a la gasolina. Les explicamos en qué se gasta.

MARÍA ANGÉLICA VÁSQUEZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Son muchos los bogotanos que se preguntan ¿para dónde va la plata que se recoge por concepto de la sobretasa a la gasolina y el impuesto unificado de vehículos? Pero es realmente poco lo que se sabe y se puede certificar sobre este recaudo.

Pero sí se puede asegurar que todos, incluso los dueños de carros particulares y motos, hacen un aporte social al servicio público, especialmente a TransMilenio.

Según la Dirección de Infraestructura de la Contraloría de Bogotá, la malla vial de la capital presenta un atraso de 10 años, lo que representa un déficit de 7,2 millones de millones de pesos; en este mismo periodo sólo se ha logrado recaudar, con el impuesto de rodamiento y sobretasa a la gasolina, 2,3 billones.

A pesar de dicho déficit, continuaron los planes de un sistema de transporte masivo que le ha costado a la ciudad una cuantiosa suma de dinero adicional (las autoridades competentes no revelaron cifras) y por eso la mitad de lo que se recauda ha estado y estará destinado para TransMilenio hasta el 2011, eso si para esa época no se firma otro acuerdo que permita la ampliación de dicho periodo.

Se han presentado aprobaciones, proyectos y valorizaciones por parte del Concejo de Bogotá durante la Alcaldía de Luis Eduardo Garzón, que en total suman cerca de 4 billones 440 mil pesos, que se han sido utilizados únicamente para la recuperación de la malla vial.

Ante este problema las principales víctimas son los bogotanos, para quienes cada vez es más difícil transitar por las calles, pero que sin importar eso continúan pagando sus impuestos anualmente y una sobretasa a la gasolina que ha aumentado al 25 por ciento. Con el mismo fin se paga el 6,5 por ciento de sobretasa al Acpm.

Al parecer, esta solución no es suficiente ante el grave estado de la malla vial, y por esto la gente se pregunta si realmente la plata que le están invirtiendo a la ciudad está siendo bien utilizada o a dónde se dirigen tales recaudos.

Es evidente que a pesar del pago de los tributos y del aumento del cupo de endeudamiento, no se ha presentado una solución contundente que muestre resultados significativos.

¿A dónde va la plata?
Existen varias leyes, decretos y acuerdos que determinan quién es el responsable, el administrador, el sujeto activo (beneficiario) y quién determina para dónde debe ir la plata recaudada.

Por el lado de la sobretasa, desde que está en los planes del Distrito Capital la construcción de un medio de transporte masivo para la ciudad, el destino de ese dinero es más claro.

En el caso del impuesto de rodamiento o impuesto unificado de vehículo, que como su nombre lo indica es la unión de varios tributos que se cobraban antes de 1995, no se tiene establecido cómo se debe distribuir el recaudo.

Sólo se sabe que el Distrito Capital es quien recibe el 100 por ciento del dinero y que en los demás casos se distribuye entre los municipios y departamentos.

Desde la estación de servicio
La sobretasa en un principio iba a aumentar sólo un 15 por ciento, más adelante llegó a un 20 por ciento y, finalmente, hoy Bogotá paga un 25 por ciento de sobretasa, dinero destinado para el mantenimiento y la recuperación de la malla vial y para TransMilenio.

Antes de 1996 se cobraba un impuesto llamado consumo de gasolina; a partir de ese año se ha recaudado lo que hoy se conoce como sobretasa a la gasolina.

En total, hasta julio del 2006, este tributo había recogido cerca de 115 mil millones de pesos (115.112¿920.644), de los cuales, según la Dirección de Infraestructura de la Contraloría de Bogotá, solamente se destina el 50 por ciento para la construcción y mantenimiento de la malla vial y el resto para TransMilenio.

Desde que se impuso el cobro de una sobretasa al consumo de gasolina se estableció que estaba destinada para la financiación de los estudios, los diseños y las obras que fueran necesarias para la organización y el mejoramiento de la malla vial, y para cualquier sistema que preste el servicio de transporte masivo.

En un principio, la idea era cobrar hasta un 15 por ciento, pero luego un acuerdo en 1997 aprobó un aumento ¿al 20 por ciento¿ y después se incrementó al 25 por ciento para el Distrito Capital.

Finalmente se estableció, mediante estos mismos acuerdos, que la distribución de este recaudo fuera del 50 por ciento para la financiación del Sistema Integrado de Transporte Masivo (TransMilenio), 20 por ciento para la ampliación y mantenimiento de la malla vial y 30 por ciento para los accesos a barrios y pavimentos locales, que están a cargo del IDU.


LA CONTRIBUCIÓN DE LA SOBRETASA
La sobretasa le ha dejado a TransMilenio, desde 1996 hasta julio del 2006, aproximadamente 43.200 millones de pesos (43.167¿345.241), según la Dirección de Infraestructura de la Contraloría de Bogotá.

Es decir que a los propietarios de carros particulares y de servicio público que reabastecen gasolina todos los días TransMilenio les ha costado miles de millones de pesos.

Esta misma dirección de la Contraloría de Bogotá especificó que aunque la distribución debe ser de 50-50, en realidad se ha destinado el 37,5 por ciento a la construcción y adecuación de la infraestructura del sistema TransMilenio y el 62,5 por ciento restante al mantenimiento y mejoramiento de la malla vial.

De ser así, el lamentable estado de la malla vial no refleja el dinero que se le ha invertido.


LOS ENCARGADOS DEL RECAUDO
El proceso de recaudo de esta plata tiene varios responsables. Al comienzo son los distribuidores mayoristas de gasolina extra y corriente y de Acpm, y los productores e importadores, quienes deben pagar la sobretasa.

Es decir que una vez el usuario compra la gasolina en la estación, el pago de la sobretasa es realizado por las empresas mayoristas, quienes son las encargadas de consignar ese dinero en un banco.

Estas empresas deben depositar la plata a nombre del Distrito, que es a quien le corresponde, a través de la Dirección Distrital de Impuestos, la administración, el recaudo, la determinación, la discusión, la devolución y el cobro de la misma. Esta entidad se encarga de distribuirla, de acuerdo con los procedimientos y las sanciones ya establecidos en el Estatuto Tributario Nacional.

En conclusión, por cada 10 mil pesos de gasolina, 2.500 pesos corresponden a la sobretasa, de los cuales ¿en teoría¿ 1.250 pesos deben destinarse a TransMilenio y 1.250 a la malla vial.
Según el Sett, el número de vehículos registrados en Bogotá es de 949.876; si cada carro pusiera 10 mil pesos diarios de gasolina se recogerían cerca de 1.187¿345.000 pesos diarios por cuenta de la sobretasa para la malla vial.

El distrito recibe y administra el Impuesto de rodamiento

Bogotá también recibe el 20 por ciento del recaudo de los vehículos matriculados fuera de la ciudad pero cuyo dueño viva en la capital.

Se sabe que el impuesto sobre vehículos automotores, o de rodamiento, es pagado por los propietarios de los vehículos matriculados en Bogotá. La entidad encargada de recibirlo y administrarlo es el Distrito Capital y se paga a principio del año. Lo que no se sabe ni está claro en ningún decreto o Ley es cómo se debe invertir la plata recaudada por concepto de este impuesto.

Este es un impuesto que surgió de la unión de otros dos tributos vehiculares, el Timbre Nacional de Vehículos y el Impuesto de Circulación y Tránsito. Después de unificarlo se estableció que la distribución del total del recaudo debía ser el 80 por ciento para el departamento y el 20 por ciento para los municipios.

No obstante, el caso del Distrito Capital es diferente, pues a este le corresponde la totalidad de lo que se recoge en su jurisdicción.
Pero en ningún lado dice en qué se debe gastar.

Según la Dirección de Infraestructura de la Contraloría de Bogotá, al Distrito Capital le corresponde no sólo la totalidad del impuesto recaudado en su jurisdicción de los vehículos matriculados en Bogotá, sino que también recibe el 20 por ciento del recaudo de los vehículos matriculados fuera de Bogotá pero cuyo dueño viva en Bogotá.

Es difícil entender cómo se cobra este 20 por ciento adicional, ya que no se puede determinar quiénes realmente viven en Bogotá o viajan constantemente. Pero la misma dirección de la Contraloría dice que este impuesto se debe pagar de acuerdo con una base de datos de impuestos, que dice dónde está matriculado el vehículo y cuentan con la información que reciben del dueño cuando llena el formulario para pagar.

Desde 1997 se ha recaudado por vehículos matriculados en Bogotá un total de 175.974.167.379 pesos.

Finalmente, no se sabe para donde van esos billones exactamente, ni cuanto reciben de esto las diferentes entidades como el IDU o la Secretaría de movilidad.

Publicación
motor.com.co
Sección
Fecha de publicación
29 de agosto de 2008
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