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Por crimen originado en racismo, imponen condena de 16 años y medio

La pena fue impuesta por la juez 7 Penal del Circuito de Bogotá a Jorge Armando Torres Casas, de 29 años, que asesinó al adolescente Jefferson Alexander Rodríguez Mosquera, de 15 años.

Antes de dictar sentencia, la juez tuvo que ordenar protección especial para la mamá de la víctima, que en los últimos días ha sido blanco de amenazas de parte de allegados del sentenciado.

El otro responsable del crimen, Eduardo Torres Casas, de 26 años, ya había sido sentenciado a 17 años de prisión y se encuentra bajo detención domiciliaria por ser padre cabeza de familia.

El crimen

La víctima es estudiante de décimo grado del colegio José Solís de Usme.

En una calle del barrio El Virrey, sur de Bogotá, los hermanos Jorge Armando y Eduardo Torres Casas, de 29 y 26 años, primero lo insultaron y luego lo apuñalaron.

En una audiciencia contra uno de los homicidas, realizada hace una semana, la la mamá de Jefferson Alexander, doña Luz Esneda Castillo, rindió testimonio en el juicio y rompió en llanto. Ante el dramático testimonio, la juez del caso tampoco logró contenerse. "Un receso de 10 minutos por favor", dijo en esa oportunidad con voz entrecortada la juez 7 penal del circuito de Bogotá.

'No me molesten'

Jefferson Alexander era el menor de los dos hijos de doña Luz Esneda. Sus familiares y amigos le decían Alex.

Además de cursar décimo grado, entrenaba en un equipo de baloncesto y soñaba con estudiar ingeniería de sistemas.

Sin embargo, Alex se convirtió en víctima de un salvaje episodio de racismo. El 9 de febrero del año pasado, el adolescente salió a las 7:00 de la mañana de la casa en el barrio el Virrey, en la que vivió por años con su familia.

Ese lunes, tenía que asistir a una capacitación que la emisora de su colegio había programado en el Centro de Bogotá.

Después de cumplir con la actividad escolar, junto con su profesor de la clase de Filosofía y una compañera, subieron a un colectivo para regresar al colegio.

La jornada de clases normal comenzaba a las 12:45 de la tarde. No obstante, Alex le dijo a su compañera que iba a aprovechar para ir hasta su casa con la intención de almorzar y de cambiarse de ropa.

Cuando regresó al colegio, ya se había retrasado y el coordinador no le permitió entrar.

Entonces, acompañado por otro amigo de su misma edad, regresó hacia su casa. En el camino comenzó la pesadilla que terminó con su vida. En una calle se encontró con los hermanos Torres Casas que empezaron a molestarlo por su color de piel.

"Yo no quiero problemas con ustedes. Déjenme quieto", les dijo Alex. Enfurecidos, los Torres se pararon frente al adolescente y lo atacaron a puñetazos y puntapiés. Uno de los hermanos entró en una casa y segundos después salió con un puñal en la mano. Mientras que Eduardo Torres sujetó al estudiante de décimo grado, Jorge Armando le dio tres puñaladas.

Por causa de las heridas, Alex cayó agonizante y sus dos agresores huyeron. Como pudo, el amigo que iba con el estudiante herido lo ayudó a levantarse y lo llevó hasta el hospital de Meissen.

A las 5:45 de la madrugada del día siguiente, el martes 10 de febrero, Jefferson Alexander Rodríguez Castillo perdió su batalla contra la muerte. El menor de edad murió en una sala de cuidados intensivos.

Tras su muerte, su familia tuvo que huir del barrio por represalias de parte de los homicidas.

Duro cara a cara

Cuando las autoridades capturaron a los hermanos homicidas, un juez le otorgó el beneficio de la detención domiciliaria a Eduardo Torres por ser "padre cabeza de familia". Esta semana, en una audiencia previa a la sentencia, en la que se determina la indemnización que los homicidas le deben pagar a los familiares de la víctima, doña Luz Esneda Castillo se sentó frente a Jorge Armando Torres.

Cuando la juez ordenó un receso, doña Luz Esneda no logró contenerse y le gritó al acusado:

"¡¿Por qué lo hizo? ¿Por qué lo mató? ¿Por qué me quitó a mi hijo?!".

Jorge Armando Torres Casas no tuvo valor de levantar la cabeza y mirarla a la cara.

Ayer cuando la juez lo setenció a 16 años y seis meses de prisión, Jorge Armando Torres dijo. "Ya lo maté y muerto está".

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
27 de agosto de 2008
Autor

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