Patrocinado por:
"Bienvenida sí está" Ingrid a coalición que prepara César Gaviria para elecciones presidenciales
Así se lo manifiesta el ex presidente y jefe del Partido Liberal a María Isabel Rueda en entrevista con EL TIEMPO.
Y agrega: "El problema con esta respuesta es que ella debe sentir (y tiene buenas razones) que no necesita ni partidos ni coaliciones para ser candidata. Los colombianos hoy tenemos una gran admiración por su coraje, reciedumbre; porque nunca se doblegó y salió del secuestro pensando y razonando con gran claridad y sentido humano".
MARÍA ISABEL RUEDA: ¿Cree usted, como yo, que en nada vamos a tener a Íngrid haciéndole oposición al presidente Uribe?
CÉSAR GAVIRIA: Bueno. Por lo que se puede percibir antes y después de su secuestro, ella tiene una concepción de la sociedad colombiana muy distinta de la del Presidente. Si hace política, ofrecerá una alternativa y no una simple continuidad, de manera que me inclino a pensar como usted.
Se reafirma en la necesidad de gran coalición
Sería, inicialmente, para enfrentar una eventual reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez, pero se intentaría también si el actual Jefe de Estado no aspira también
"No creemos que para una elección presidencial valga la pena una opción simplemente partidista. Vamos tras una coalición grande, con independencia de si el Presidente es o no candidato. Queremos ofrecer varias opciones porque en la segunda vuelta hay que escoger una con el apoyo de la mayoría de los colombianos, y hoy ningún partido tiene con qué aproximarse a eso", dice.
MARÍA ISABEL RUEDA: Hoy en esa coalición tan grande solo veo metido a Lucho Garzón. ¿De dónde va a sacar más "coalicionables"?
No voy a mencionar nombres, pero en eso vengo trabajando. También queremos personas aquí que apoyen al presidente Uribe, pero que no les guste la reelección, o que si el Presidente no es candidato, les interese participar en una coalición así. Ellos, desde luego, deben tener una conducta irreprochable y pensar de una manera compatible con nuestros principios.
Sobre la posibilidad de su propia candidatura, la pregunta se la voy a hacer así: ¿Está en contra de la reelección en general, o en particular de la de Alvaro Uribe?
No creo que la reelección sea buena o necesaria para el sistema político colombiano en este momento, que con la Constitución del 91 ha generado tanta renovación política. Sin embargo, esto no es un obstáculo para reconocerle al Presidente los significativos logros de la seguridad democrática, y la recuperación de la confianza y el buen crecimiento en la etapa de prosperidad de la economía global.
Las reformas política y a la Justicia
Imagino que no le gustó el borrador de la reforma a la Justicia...
Contrario a lo que ha dicho el Ministro del Interior, que dice pretender fortalecer la independencia de los poderes, nuestra bancada ha quedado con la impresión de que intentan eliminar el sistema de pesos y contrapesos de la Constitución del 91.
En la democracia lo único importante no son las mayorías, sino los contrapesos, que se han deteriorado mucho con la reelección del presidente Uribe, y que con esta reforma se destruyen casi en su totalidad.
La teoría detrás del borrador es como que cada poder haga lo que quiera, sin limitaciones. Tampoco vemos la necesidad ni la oportunidad ni la conveniencia de la reforma.
Frente a una crisis de parapolítica, en la que infortunadamente terminó metido el Congreso, no entendemos que lo que se les ocurra sea reformar la cúspide de los poderes, porque lo que se está planteando es eso: darle un contentillo a cada poder. Ni siquiera es realmente una reforma a la justicia.
¿Y la reforma política?
Por accidente, tuve acceso a su texto. Formalmente, no nos lo enviaron. Es un conjunto de propuestas ordenadas que permiten una discusión seria. De entrada, no estamos de acuerdo con cosas como que bajen el umbral en lugar de subirlo, porque deja abierta la puerta a los partidos de bolsillo. Si se suspende el voto preferente, como se propone, es contradictorio hacerlo sobre la base de partidos y listas que no sean fuertes.
Y, supuestamente, van a eliminar las suplencias, que ya había prohibido la Constitución del 91, con una fórmula similar a la de la silla vacía, a la que hace dos meses le faltaron diez días para ser aprobada. Al Gobierno no le gustaba porque era un antídoto pequeño, pero eficaz, contra los partidos involucrados en la parapolítica.
La verdad es que la reforma a la Justicia dejó herida de muerte a la reforma política, y es muy probable que ambas terminen desplazadas por la ley de referendo para la reelección, que va a concentrar todos los esfuerzos del Gobierno, y toda esta discusión en la que estamos se va a volver fuegos artificiales.
El Presidente no cree en la reforma de las instituciones como camino para fortalecer la democracia. Él cree en sus condiciones personales y en su capacidad ilimitada para resolver cada uno de los problemas públicos. Eso no está ocurriendo, pero la mayoría de colombianos cree que sí.
¿Qué opina de las salidas de libreto del Ministro de Defensa frente al presidente Chávez?
Tenemos que hacer lo que esté a nuestro alcance para mantener unas buenas relaciones con Venezuela y me alegra que hayamos logrado restablecerlas. No creo que ni el ministro Santos ni nadie tenga el derecho de dañarlas por convicciones o intereses personales.
La coyuntura económica
Lo he escuchado decir que la economía está muy mal manejada. ¿Qué es lo que el Gobierno debe hacer y no está haciendo?
Hay que crear un superávit fiscal; controlar el desborde del gasto público; revisar las exenciones, los estímulos, los descuentos tributarios, los subsidios indiscriminados; tratar de que la gente ahorre en dólares, de importar más, y prepagar la deuda. Ya no estamos en el 2007, pero el Gobierno no se está notificando de las nuevas circunstancias económicas, por lo que está dejando crear una coyuntura de desaceleración, de inflación, de revaluación. El Gobierno considera que no puede hacer nada impopular y esa es una pésima receta para la economía.
Pero no todo es culpa del Gobierno...
Desde luego que no. Influyen mucho las condiciones internacionales de la economía, pero el Gobierno tiene que diseñar una política para este momento, en lugar de actuar como si no estuviera pasando nada; como si no hubiera terminado el ciclo expansivo de la economía mundial, con lo que puede suceder que haya más revaluación, que la inflación siga subiendo y se convierta en un problema aún más serio que contagie todos los sectores.
Ya el índice de precios al productor pasó del 9 por ciento, pero, para impedirlo, el Presidente tiene que pensar en la economía y no en las elecciones. Y creo, además, que la posibilidad de que a Colombia le den grado de inversión, como a Perú y Brasil, se le está yendo de las manos al presidente Uribe por la pelea con el Banco de la República; por el presupuesto que acaba de presentar, que todo el mundo considera inadecuado porque deja expandir demasiado el gasto público, y porque el control de capitales, que apoyamos en su momento para controlar la revaluación, ahora hay que aligerarlo (no eliminarlo) para que el mercado de valores no languidezca.
¿Y el Ministro de Hacienda qué pitos toca?
Es que al Presidente le gustan los ministros que le obedecen, y no está acostumbrado a que le hagan contrapeso y lo contradigan. El Presidente vive con la cabeza caliente. Deberíamos sacar una ley que lo obligue a pasar el fin de semana en 'El Ubérrimo' montando a caballo (risas). Así evitaría que se le caliente tanto la cabeza.
¿Será por esa calentura que regañó al Banco de la República?
Al Presidente le talla y le incomoda la independencia del Banco de la República. Le molesta todo aquél al que no pueda subordinar. Desde luego, el pequeño aumento de la tasa de interés que decretó el Banco afecta un poco la actividad económica, pero no es cierto, como dice el Presidente, que eso cause inflación.
Su lenguaje agresivo y descompuesto dañó la decisión del Banco porque ella pierde todo valor si el Gobierno no le da credibilidad. Le voy a leer una frase del presidente Lula, que viene muy al caso: "Combatir la inflación es una cuestión de honor para el Gobierno. Estuve del otro lado viviendo como trabajador y sé que la inflación perjudica a los que ganan menos". Con base en esa opinión, la semana pasada el Banco de Brasil subió los intereses tres veces más que el Banco de la República, con el apoyo del presidente Lula. Eso es actuar con responsabilidad.
¿Será que el Ministro de Transporte es tan malo como dicen? El retraso de nuestra infraestructura es aterrador...
En los primeros cuatro años de este Gobierno hubo un problema grave de concepción política: la emprendieron contra las concesiones viales, y hasta dijeron que eran unos "bandidos".
En el segundo período de este Gobierno, descubrieron que sin concesiones no había obras, pero la coyuntura actual del país hace que ya no sea tan fácil traer plata para infraestructura. Al Presidente le gusta la continuidad, pero en los sistemas presidenciales los ministros son fusibles y, cuando se gastan, se cambian.
Los hijos, el arte y la política
Su hijo Simón está resultando un 'crack' en el Congreso...
(Risas). Sí. Le fascina. Quién iba a creerlo, parecía tímido y antisocial. De chiquito, ni siquiera saludaba a nuestros visitantes.
En cambio a María Paz no le gusta...
¿Que no? No sé si todavía más. Cuando hablamos por las mañanas ya se ha leído todas las noticias y yo no entiendo a qué horas lo hace. A ambos les gusta más la política y la vida pública que a mí.
Bueno, tampoco exageremos. Otra cosa es que ahora le guste más el arte...
Aunque no lo crea, nunca me ha gustado la vida social, que es indispensable para hacer política. El arte es un refugio, un escampadero vital.
María Isabel Rueda
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Política
- Fecha de publicación
- 10 de agosto de 2008
- Autor
Patrocinado por:





