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En renunciar está pensando Iván Velásquez, magistrado 'estrella' de la parapolítica
En entrevista con EL TIEMPO, asegura que lo haría porque todavía hay personas que quieren salpicarlo. Denuncia una nueva persecución en su contra.
Todo esto a pesar de que la Fiscalía cerró el caso 'Tasmania', surgido de una declaración de un ex 'para' con este alias, que dijo recibir ofrecimientos de este magistrado, coordinador de la investigación de la parapolítica en la Corte Suprema, para que acusara al presidente Uribe.
"Ya es bastante. No es justo, no hay derecho a que por un servicio que creo estar prestando adecuadamente, que implica dedicación permanente y que afecta la familia, la vida personal y la tranquilidad, haya una constante persecución, intentos permanentes de ataques", dice.
Y agrega: "He intentado hacer mi trabajo de la mejor manera, con la transparencia, honestidad y responsabilidad de toda la vida, que quienes me conocen han visto en mi función de Procurador de Antioquia, como Procurador Judicial, como director de la Fiscalía de Medellín, como magistrado auxiliar (...) Para que ahora con cada comportamiento, con cada nueva investigación que se pretende iniciar surja otra situación. Creo que ya se ha pagado suficientemente el precio".
EL TIEMPO: ¿La decisión de irse ya está tomada?
Estoy pensando en renunciar. No es un acto de rendición, de declararme vencido.
Más de 60 congresistas investigados... ¿Irse no sería un signo de debilidad para el expediente de la parapolítica y para la Corte?
Eso sería confirmar que la investigación soy yo y eso no es verdad. La investigación tiene su dinámica, la Sala Penal de la Corte está comprometida con ella y hay una cantidad de magistrados auxiliares y de servidores del CTI que trabajan comprometidos y gracias a ellos se ha logrado realizar este trabajo.
Y en lo personal...
Algunos creen que esta es para mí una investigación de satisfacción y, por el contrario, es un acto de sufrimiento porque es una tragedia nacional.
Uno no puede disfrutar cuando encuentra que hay o había comunidades enteras sometidas al poder paramilitar, como debe existir en otras regiones ese sometimiento al poder guerrillero. Se apoderaron de la comunidad, de lo público, cooptaron todos los espacios de representación política, desviaron recursos de la salud, de la contratación.
Nadie podría disfrutar porque un nuevo congresista o alcalde resulte implicado. Hay que pensar en términos de país, de verdad e impedir que esto se vuelva a repetir.
¿Qué falta para que tome la decisión de quedarse o de irse?
Pensar.
El caso Tasmania
En el caso de 'Tasmania', la Fiscalía concluyó que hubo un "burdo montaje". ¿De quién?
Eso es lo que tiene que averiguar la Fiscalía. En la entrevista de 'Tasmania' con el CTI, él mencionó a Sergio González como el abogado que hablaba con Juan Carlos 'el Tuso' Sierra y que traía mensajes de los que él llama 'los señores'. Cuando le preguntaron quiénes eran, dijo que el abogado hablaba de Mario Uribe y de Santiago Uribe.
Entonces, según usted, ¿qué hay que investigar en concreto?
Públicamente se ha dicho que la esposa de Mario Uribe es prima del 'Tuso', y que una tía del 'Tuso' es esposa de un hermano de Mario Uribe. Además, el abogado de 'Tasmania' era abogado del 'Tuso', vecino de finca de Santiago Uribe y vecino de oficina de Mario Uribe... No puedo decir quién está detrás del complot, pero la Fiscalía sí tiene indicios. Creo que la Fiscalía se quedó a mitad de camino. Lo que presento son hechos objetivos y coincidencias. Determinar quién fue el autor de todo esto, no podría precisarlo.
¿Qué cree que se buscaba con este escándalo?
Hay una actitud de sectores, de congresistas investigados, en contra directa de Iván Velásquez porque asumen que por la actividad que hago, soy el responsable de todo lo que ocurre en la investigación. Creían que afectándome con montajes como este yo salía de la investigación y de la Corte. Pero a la vez, buscaban afectar la credibilidad del expediente.
¿Qué tanto pesa ser llamado el 'investigador estrella' de la parapolítica?
Mucho. Esto es una zozobra porque son cuestionamientos permanentes de todos los sectores, cuando no denuncias... Pero lo de 'estrella' es una imagen, porque todos los magistrados auxiliares son muy dedicados. Incluso, una nueva queja contra mí es que yo tengo un superpoder en la Corte. Eso no es posible. Desde el 2005 hasta ahora me presenté tres veces para ser magistrado de la Sala Penal. Si yo tuviera ese poder, estaría de magistrado titular.
Pero más que poder le atribuyen a usted y a investigadores del CTI excesos, como ir de cárcel en cárcel a buscar testigos contra congresistas y ofrecer prebendas judiciales.
Esos no son excesos. Se buscan personas que tengan conocimiento de hechos y que declaren sobre esos hechos: no se les condiciona a que tengan que declarar contra alguien. Además, es la Fiscalía la que define si le brinda protección o beneficios a alguien y en muchos casos se han negado solicitudes de la Corte (...) Esta investigación se construyó con dificultad, probablemente es una de las más difíciles que pueda existir porque se trata de sectores de poder, en todos los órdenes, que se están viendo afectados (...) Ahora hay más casos porque toda la actividad investigativa ha venido reflejándose, como seguramente se va a reflejar en algunos meses respecto a las supuestas relaciones de congresistas con las Farc.
¿Es difícil investigar al poder en Colombia?
Sí, es difícil porque nadie quiere verse afectado con una investigación y más cuando se tienen medios de persuasión o de alguna otra naturaleza para lograr que las investigaciones no lleguen o no cumplan el propósito. Muchas veces las críticas pretenden minar la operatividad de la investigación...
¿Existen intocables?
Creo que con decisión, no hay intocables. La Corte demostró que se podía investigar a todos contra los que hubiera algún elemento a indagar.
Entre los nuevos señalamientos en su contra, hay uno según el cual usted y dos investigadores del CTI invitaron a una potencial testigo a tomar cerveza en Yopal. ¿Eso no se podría interpretar como la confirmación de que están entrando en demasiada cercanía con los testigos?
Podría decirse que es una imprudencia, pero no había en eso ninguna intención dañina ni propósito de inducir un testimonio. Fue una actuación pública en sitios abiertos. Realmente no tuve ninguna malicia y ese es el problema de verse en lo que es una muy desgraciada situación de las presiones, los intereses, de la falta de libertad que hay para hacer estas investigaciones.
En la sola presentación del hecho (creo que no fue una denuncia de la señora) ya hay una intención de afectar. Es una señora cuyo nombre completo no recuerdo, de la que se sabe que tiene información importante de las Autodefensas Campesinas del Casanare y que no se ha presentado a declarar (Ver los 'Nuevos señalamientos').
¿No teme que lo hecho con la parapolítica termine siendo inocuo como sucedió con el proceso 8.000?
Se necesita una real voluntad de todos los sectores del Estado y hay sectores no comprometidos con la verdad. Debe existir una real voluntad del país: esto no es una investigación espectáculo y no es producto de una polarización a favor o en contra de un Gobierno. Es un problema de país. Se necesita un acto colectivo de contricción y decir: ni con la guerrilla ni con los paramilitares. Que nunca más organizaciones armadas subyuguen a la población.
¿Cree que sigue teniendo el apoyo de la Corte Suprema?
No he tenido ningún mensaje adverso, pues los apoyos no son actos que se repitan permanentemente. Supongo que por el hecho de continuar en la Corte conservo ese apoyo.
Los nuevos señalamientos a Velásquez
El magistrado Iván Velásquez tiene en la Fiscalía y en la Procuraduría sendas denuncias que entabló en su contra el ex senador Álvaro Araújo Castro porque supuestamente ocultó una prueba clave en su proceso.
Tal como lo publicó EL TIEMPO, Araújo sostiene que Velásquez recibió en diciembre del 2006 la carta en la que el ex cónsul en Baquisimeto Elías Ochoa los vinculó a él y a su padre, Álvaro Araújo Noguera, con el secuestro de Víctor Ochoa y que la Corte se tardó en anexarla al proceso.
Esa dilación, según el ex congresista, afectó su derecho a la defensa, pues solo se enteró de la existencia del documento en una diligencia programada por la Sala Penal a mediados de enero del año pasado.
Velásquez asegura que no hubo tal intención de ocultar la prueba y que los abogados de Araújo Castro tuvieron la oportunidad de conocer el contenido de la carta poco antes de que se tomara la declaración de un testigo relacionado con el mismo documento. Además, anota que en el tiempo que se demoró la prueba en llegar al expediente contra Araújo incidió la vacancia judicial de fin de año.
El otro episodio que tendrá que explicar es por qué él y su equipo de investigadores departieron por varias horas con una potencial testigo de la parapolítica, en la zona rosa de Yopal, Casanare.
Lo que dice Velásquez es que la mujer (conocida como Betulia) tiene información muy importante para los procesos de la parapolítica por su cercanía al grupo de 'Martín Llanos' y que luego de varios intentos pudieron contactarla cuando él y su equipo estaban cenando en un restaurante de Yopal.
Agrega que el hijo de la mujer hizo parte de las Autodefensas Campesinas del Casanare y que por eso la esperaron y hasta accedieron a visitar algunos sitios con ella.
La mujer, sin embargo, no accedió finalmente a entregar su declaración ante la Corte y el magistrado Velásquez dice que no descarta que le hayan preparado un nuevo escándalo con un testigo: "Si ella, por su propio interés, dio cuenta de este hecho, diría que fue premeditado", puntualiza.
MARTHA ELVIRA SOTO Y JHON JAIRO TORRES
REDACCIÓN DE EL TIEMPO
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 9 de agosto de 2008
- Autor
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