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Michel Brown, el gitano de la actuación
Su meta es hacer cine en las grandes ligas, por eso España, donde ya es toda una figura, terminó por convencerlo de alzar el vuelo tras permanecer cinco años en Colombia.
Su vida tiene un equipaje ligero, se reduce a un par de maletas en las que caben su pasión por la actuación, sus días con Toya Montoya, la modelo samaria, y su perro, 'El Flaco', quien disfruta de su marcada vena paterna. De ascendencia judía e hijo de padres separados, este actor que ya ajusta 32 calendarios y que impacta con su profunda mirada azul, es un convencido de los amores eternos (cree que ya lo encontró al lado de La Toya).
Michel Brown vive agradecido con Colombia porque aquí, como él insiste, rehizo su vida, ahora vive en España donde graba la serie juvenil 'Física o química' y se alista para el rodaje de 'Pagafantas', película que muestra la vida de un pobre infeliz y que le da la oportunidad a este artista de estar en su salsa, como todo un 'che' argentino.
Romántico hasta el tuétano y gitano por convicción, hace once años no vive en su terruño, Buenos Aires, de donde salió para demostrar que es mucho más que un actor 'caribonito'. Y vaya que lo ha conseguido.
Usted se fue de Colombia bien equipado: con novia, perro y el éxito de 'Pasión de gavilanes'. ¿Fue duro dejar una tierra de la que se tienen gratos recuerdos?
Sí, pero mi estilo de vida errante terminó fortaleciéndome, en parte porque siembro amigos en cada lugar, dejo pedacitos de vida que después es más grato reencontrar.
Pero emigró en buena compañía. ¿Qué lo enamoró de La Toya?
Toda La Toya. Ella tiene una belleza clásica, como mujer de los años cincuenta. No usa una gota de maquillaje, su pelo es lindo y con sus zapatillas All Star, sus pantalones chupines (pitillo) reúne todo lo que a mí me gusta: una mujer natural.
Me gusta que lo que veo de ella en las noches también lo vea en la mañana y no llevarme sorpresas desagradables (risas). No me había enamorado de verdad como ahora. Antes me sentía incompleto. Solo soy un desastre y ella me da mucha paz y equilibrio. La Toya tiene eso bello de la gente de la costa colombiana que vive la vida como si fuera domingo todos los días.
¿Y en qué es un desastre específicamente?Soy muy desordenado y no aguanto mucho la soledad.
En Argentina trabajó en 'Chiquititas' y en 'Jugate conmigo'. En España hace 'Física o química' ¿Siente que tiene una conexión especial con la niñez?
Los chiquitines es el mejor público de todos, les gustas o no y son de una nobleza y entrega maravillosas. Por eso si me preguntan qué prefiero, digo que el teatro para niños. Es una experiencia impagable, le da a uno la posibilidad de volver a ser pequeño, inocente y de sorprenderse con las cosas pequeñas, simples, que de adulto no te producen ni fu ni fa.
¿Y qué extraña de su infancia?
El no pensar, es algo chévere que tienen los niños, van para adelante como locomotoras, sin medirse y se permiten sorprenderse.
¿Qué lo sorprende?
Buena pregunta, sabes, hace tiempo hablaba con mi mamá, ella tiene 56 años y todavía se sorprende como una niña, sigue estudiando... Me llama a contarme sobre todos los cursos en los que se inscribe y con mucha emoción, por ejemplo, me decía que estaba siguiendo uno de doula, que son mujeres que ayudan a otras a tener sus partos de manera natural. Pero ahora la llamé y me cuenta que está en un curso de teatro.
Esa primera impresión que conserva grabada de su primer día en Colombia...
La revivo cada vez que viajo en avión a Bogotá y pido sentarme cerca de la ventanilla. Me enamora la entrada a la ciudad, el verde intenso que recubre sus montañas, como en retacitos. Recuerdo que la primera vez que fui no entendía qué eran esas casas enormes de techos blancos, eran los inmensos cultivos de flores. Es que yo nací en Buenos Aires y allí no hay cerros, desde cualquier edificio solo divisas terreno plano. Por eso yo les digo a los extranjeros que solo en Bogotá se conoce el verde intenso de las montañas.
Con esa pasión por hacer papeles para niños, ¿cuándo Michel será papá?
Mañana... si me ayudas a convencer a la Toya. Me harías un gran favor. Me ha costado convencerla porque aún le faltan cosas por vivir, pero si cambia de opinión tendríamos un hijo mañana.
Trabajará en 'Pagafantas', el primer largometraje de Borja, director candidatizado al Oscar ¿Qué fue lo que más lo sedujo de esta propuesta?
Que el protagonista es la antítesis del héroe guapo y al que todo le sale bien. Yo soy un astrólogo argentino que le disputa el amor de una mujer a ese pagafantas, este es un término antiguo que se refiere a los hombres que pagan las fantas (los almuerzos) de las mujeres para lograr algún tipo de relación con ellas. Pero siempre aparece otro que como ave de rapiña se 'come' lo que ya creía suyo.
Esta película toca el tema del destino y usted conoció a La Toya después de verla tres veces en distintos lugares. ¿Cree en las causalidades o las casualidades?
Creo en la determinación. Si no hubiera tomado las riendas de mi destino y decidido a hablarle el día que la volví a ver en un bar, y a pesar de que creía que estaba acompañada de su novio (que no lo era), no hubiera conseguido nada. La vida es para personas con 'huevos', para las que encaran y luchan por lo que creen.
¿Algo similar sucedió en su empeño de trabajar en Colombia?
Sí, cuando me llamaron para hacer Pasión de gavilanes, tenía miedo por los comentarios que escuchaba del país. Pero me enamoré de Colombia y de una colombiana... Por eso digo que la vida es de 'huevos', de tener la decisión de ir a tomar lo que uno quiere y de romper aquello de hacerse ideas de algo sin conocerlo realmente.
POR
FLOR NADYNE MILLÁN
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 6 de agosto de 2008
- Autor
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