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Ladrones han asaltado en ocho oportunidades iglesia en Aguachica (Cesar)
Se han llevado la alcancÃa, las canecas de las basuras, una lámpara, una planta de sonido y hasta intentaron robarse la lÃnea telefónicas.
Todo empezó en agosto del 2007, cuando los 'amigos' de lo ajeno ingresaron por la parte trasera del recinto católico y se robaron un tanque para almacenar 500 litros de agua.
"Son tan bravos esos ladrones que si el tanque hubiese estado instalado se lo roban con la tuberÃa", manifestó Blas Hernández, un vecino de la iglesia que sospecha que el autor de ese primer robo y de los otros que se han dado allà son dos hombres de tez morena y alta estatura que bien entrada la noche merodean el lugar.
"Cuando salgo, armado con piedras, esos tipos ya se han volado", agrega Hernández.
El sacerdote Lozano cuenta, con una sonrisa nerviosa, que entre junio y julio de este año los ladrones se le metieron por la ventana de un baño y por una de las cuatro puertas del templo para robarse el micrófono principal del atrio, una alcancÃa de madera, un estabilizador y la planta de sonido.
En sus oraciones, el religioso siempre le pide al Todopoderoso que le envÃe 'ángeles' para que refuercen al único vigilante que no ha logrado atrapar a los malhechores que azotan el tempo, situado a un costado de la vÃa a la costa Caribe y a la entrada de los barrios populares Nueva Colombia y Villa Paraguay.
El accionar de los vándalos llegó a tal punto que hace dos semanas arrancaron desde su base de cemento una lámpara externa que se habÃa instalado cerca de la carretera para iluminar el camino de los feligreses que todos los dÃas asisten a las misas de las 7 de la noche.
"Ahora tocará llevar linterna por culpa de estos 'demonios', que como van, nos van a dejar sin bancas para sentarnos en las misas", dice Beatriz Mendoza, vecina de la iglesia.
El último intento
Aunque el religioso usa el espacio de la homilÃa para pedirles a los ladrones que paren con sus hurtos, el templo sigue siendo asediado por los visitantes nocturnos, que la semana pasada intentaron llevarse los cables de energÃa y teléfono del segundo piso, que está en construcción.Con la Biblia y un rosario, el padre Lozano recorre por las noches los alrededores de la iglesia pero, al igual que sus vecinos, no ha logrado determinar la identidad de los ladrones, que también se llevaron dos cestas de la basura y desmantelaron dos quioscos que se habÃan construido frente al templo para las clases de catequesis.
El coronel VÃctor Abello, comandante del Distrito II de la PolicÃa, manifiesta que aunque el sacerdote no ha denunciado oficialmente los hurtos él envió al templo a dos de sus hombres para recolectar la información de lo sucedido.
El padre Lozano argumenta que no ha acudido a la PolicÃa porque en las misas ha denunciado públicamente el hecho y segura que la mayorÃa de los 100 mil habitantes del pueblo comentan a diario sobre los hurtos.
Por ahora, la limosna que se recoge a diario, un parlante y tres micrófonos, únicos objetos valiosos que aún quedan y que se compraron con el dinero de un bazar, se guardan todas las noches en una casa alejada de la iglesia para evitar que los ladrones sigan desmantelando el templo, levantado en homenaje a San Francisco de AsÃs.
FÉLIX LEONARDO QUINTERO
ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO
AGUACHICA (SUR DEL CESAR)
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 5 de agosto de 2008
- Autor
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