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Se inyectarán recursos para evitar cierre del hospital San Rafael, ahogado por millonaria deuda
Los pasivos, que sobrepasaban los 60 mil millones de pesos, eran algunas de las anomalÃas en la entidad de salud, que, literalmente, tenÃan trasnochado al gobernador Andrés González.
Enfermeras que no llegaban a cumplir con sus respectivos turnos, nómina paralela de 400 empleados, pago de prebendas a trabajadores como primas de 'pescado' y hasta de 'clima', pacientes que debÃan acostarse en camas con sábanas rotas tenÃan a ese hospital debatiéndose entre la 'vida' y la 'muerte' y la última palabra para sacarlo de ese 'coma profundo' la daba él.
Por eso, fueron innumerables los diagnósticos a los que fue sometida la institución. Sin embargo, la decisión era una: o se daba la 'pela' reestructurándolo, es decir, metiéndole un paliativo a ese 'cáncer financiero' que lo carcomÃa; o lo liquidaba, lo que significaba 'meterse la mano al bolsillo' para saldar todas sus deudas y empezar de cero.
La decisión
Finalmente, el pasado viernes 25 de julio, el Gobernador González firmó el decreto 0141 a través del cual ordenó la liquidación del centro hospitalario.
AsÃ, la administración departamental puso sobre la mesa 23 mil millones de pesos, el Gobierno Nacional aportó otros 33 mil millones y el Hospital se comprometió a recoger, por lo menos, 8 mil millones de pesos de cartera vencida, para reunir los 64 mil millones de pesos de pasivo por deudas laborales y a proveedores que estaban carcomiendo al hospital desde hacÃa cuatro años.
Ya con el decreto solo faltaba un paso: hacerlo oficial. Asà el sábado 26 de julio, a las 8:00 p.m., un operativo sorpresa, en cabeza de Soraya López, secretaria de Salud, en el que además estuvieron la DefensorÃa, la ProcuradurÃa y la PolicÃa dio fin a más de cuatro años de despilfarro y politiquerÃa en el San Rafael.
Culpables de la crisis
El desangre comenzó durante la administración de Ernesto Páramo, que para la secretaria de salud departamental, fue la debacle.
De igual forma piensan algunos usuarios. "Esto se veÃa venir y se presentó durante la administración de un doctor Páramo y con la complicidad del tal Yiyo", dijo un usuario, que pidió omitir su nombre.
Para nadie es un secreto que Julio Eduardo Riveros, más conocido como 'Yiyo', quien estuvo por varios meses con la casa por cárcel por irregularidades en contratos, era el representante del gobernador Pablo Ardila, hoy detenido en La Picota, ante la junta de hospitales de Cundinamarca.
Asà en menos de cuatro horas, y sin traumatismos, no sólo se hizo oficial la liquidación del hospital, que en mayo del 2007 habÃa sido intervenido por la Superintendencia de Salud, sino que además, Caprecom tomó temporalmente el control del hospital.
"Encontramos demasiadas anomalÃas, entre ellas, que además de los 400 empleados de nómina, tenÃa una nómina paralela de otros 400 empleados, los trabajadores de planta tenÃa prebendas como prima de 'pescado' y hasta de 'clima'. El hospital se estaba desangrando", dijo López.
A eso se suma que habÃa personal médico que no llegaba a los turnos establecidos, pero si hacÃan sus respectivos cobros. Esa anomalÃa la pudieron detectar el mismo dÃa del operativo cuando se percataron que seis enfermeras que debÃan entrar al turno de la noche no llegaron y los pacientes estaban, prácticamente, desamparados.
Eso llevó a Caprecom a hacer de inmediato un plan de contingencia para atender las necesidades del centro de salud.
Asà mismo, encontraron un menor de edad que estaba al borde de la muerte porque no le habÃan autorizado una diálisis, cuatro salas de cirugÃa, de las cuales sólo funcionaba una y lo peor, ninguna clÃnica querÃa recibir pacientes remitidos de esa institución porque hacÃan los procedimientos sin que fueran autorizados por las respectivas EPS.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 1 de agosto de 2008
- Autor
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