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El bendito referendo
Mientras el pa铆s asist铆a, at贸nito y jubiloso, a la liberaci贸n de 脥ngrid Betancourt y sus 14 compa帽eros, una importante noticia pas贸 casi desapercibida. La Corte Constitucional anunci贸 que su sentencia de exequibilidad del acto legislativo que dio origen a la reelecci贸n del presidente Uribe en el 2006 es cosa juzgada y que no tiene competencia para revisarla, transcurrido m谩s de un a帽o. Esta decisi贸n, combinada con la oleada de respaldo al mandatario y su pol铆tica de seguridad a ra铆z del rescate de los secuestrados, debe servir para desmontar la idea de Uribe de refrendar la legitimidad de su segundo mandato mediante un plebiscito para repetir las elecciones del 2006, y tambi茅n el inconveniente enfrentamiento con la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, pese a que influyentes voces desde todas las orillas le sugieren que d茅 el paso atr谩s, en Casa de Nari帽o no parecen pensar lo mismo.
Todo indica que el Presidente est谩 esperando conocer el fallo integral de la Corte Constitucional (como siempre, solo hubo un comunicado). Insatisfecho si la decisi贸n es solo de forma, aspirar铆a a que se despeje cualquier duda sobre la legitimidad de su mandato. As铆, como lo dijo el ministro de Interior, Fabio Valencia Cossio, mientras Uribe decide si pone "el sem谩foro en verde o rojo", el pa铆s est谩 en amarillo. El Gobierno no convoc贸 a extras al Congreso, pero todo el mundo espera en ascuas si el 20 de Julio se presenta o no la famosa pregunta. Y corren toda clase de versiones sobre una reforma de fondo a la Justicia.
Poco antes del rescate, en respuesta a las duras cr铆ticas que le hizo el mandatario a ra铆z de su sentencia contra Yidis Medina, y pese a que rechaz贸 de manera tajante lo que calific贸 de "agravios y descalificaciones" del Presidente, un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia le baj贸 temperatura a la crisis. Se evidenci贸 su deseo de evitar "est茅riles pol茅micas" pol铆ticas; el tono fue m谩s cuidadoso que el de la sentencia y no hubo cuestionamiento alguno a la legitimidad de las elecciones del 2006.
El delicado enfrentamiento de poderes que vive el pa铆s por el choque entre las c煤spides del Ejecutivo y de la Justicia ha creado explicable nerviosismo en diversos sectores econ贸micos y sociales y no poco desconcierto en el exterior. Empresarios, obispos y otros personajes coinciden en la necesidad de apaciguar los 谩nimos y buscar r谩pida salida a un ins贸lito choque de poderes que, de prolongarse, podr铆a tener nocivos efectos sobre la estabilidad institucional y econ贸mica del pa铆s. Hasta uribistas como la presidenta del Senado, Nancy Patricia Guti茅rrez, Humberto de la Calle, de la Comisi贸n de Reajuste Institucional, en el Partido de la U y en Cambio Radical han aludido a la inconveniencia del referendo.
Sobran los argumentos sobre su inviabilidad t茅cnico-jur铆dica. Por dura o inapropiada que haya sido la Corte suprema en su sentencia, una cosa es cuestionar el acto legislativo de reelecci贸n y otra el abrumador triunfo electoral de Uribe en el 2006. La decisi贸n de la Corte Constitucional absuelve toda duda jur铆dica. La liberaci贸n de los secuestrados y la disparada a niveles sin precedente de la popularidad del Presidente no dejan duda sobre su legitimidad popular. Y no sobra advertir que, en todos los sondeos de opini贸n, el respaldo al referendo es notablemente m谩s d茅bil que el apoyo al Presidente o a su eventual reelecci贸n en el 2010.
Lo sensato ser铆a que el presidente Uribe, cuya legitimidad no est谩 en cuesti贸n, se baje de ese bus, que puede conducir a un despe帽adero. Ya se pronunci贸 la Corte Constitucional. Nada m谩s hac铆a falta.
- Publicaci贸n
- eltiempo.com
- Secci贸n
- Editorial - opini贸n
- Fecha de publicaci贸n
- 6 de julio de 2008
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