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Administrador del aeropuerto de San José del Guaviare relata cómo vio la operación 'Jaque'
Nunca se enteró de lo que era, hasta que vio la información por televisión.
A las dos en punto de la tarde del miércoles, cinco minutos antes de que el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, empezara a hablar ante los medios de comunicación en Bogotá, y apenas unos momentos después de que un avión de la Fuerza Aérea Colombiana aterrizara en San José, Dagoberto Vanegas, administrador del aeropuerto Enrique González Torres de la capital guaviarense, empezó a comprenderlo todo.
Mirando desde afuera de la terminal aérea, que durante dos años ha administrado, y con las manos recostadas sobre una malla que separa la pista de aterrizaje de la calle, le llegó como una avalancha de conjeturas lo que podrÃa estar ocurriendo, especialmente cuando vio a lo lejos dos helicópteros que también aterrizarÃan a esa hora. Sin embargo, estando tan cerca de lo que sucedÃa, estaba lejos de entender la magnitud de lo que sus ojos veÃan.
Con el aeropuerto totalmente custodiado desde la mañana por hombres del Ejército y la orden perentoria de sus superiores de la Aeronáutica Civil de que la pista debÃa estar habilitada para el aterrizaje de aeronaves de dos a cinco de la tarde, era apenas lógico que nuevamente algo se 'cocinaba' en el Guaviare.
A pesar de que el aeropuerto habitualmente se está cerrando desde las dos de la tarde porque se realizan trabajos sobre la pista, la orden fue dejarlo habilitado, pero sin ningún obrero cerca de ella, ni se debÃa permitir el acceso a nadie. Si una aeronave hubiera querido aterrizar a esa hora en San José, debÃa ser desviada de inmediato a otra pista.
"En un principio pensé que era un visita sorpresa del candidato John McCain, que querÃa venir a ver cómo es la operación contra las drogas en esta zona. Pero cuando vi los helicópteros, pensé que era algo relacionado con los secuestrados y temà lo peor", recuerda Vanegas.
El funcionario, como la mayorÃa de guaviarenses, se han acostumbrado al ruido de los helicópteros militares en la zona, pero cada vez que ven un MI de fabricación rusa, o la 'papaya' como suelen decirle a estos aparatos de carga, viene a sus mentes las liberaciones de secuestrados de enero y febrero pasados.
"Son los helicópteros de Chávez", dijo Alfonso RamÃrez, un comerciante que tiene un negocio cerca al aeropuerto, al ver los aparatos. A las dos en punto RamÃrez ya habÃa almorzado y reposaba tranquilo en la puerta de su local.
"Pensé que iban a liberar a otros secuestrados sin hacer tanto ruido y que hasta ahora llegaban de Villavicencio los dos helicópteros que siempre piden. Son muy parecidos, pero la verdad ante tanto show, no le presté mucha atención", aseguró.
El sopor y la tranquilidad de medio dÃa se rompieron en la tienda de Alfonso, cuando cinco clientes llegaron corriendo hasta el local, pidiéndole que prendiera rápido el televisor para ver el noticiero. Como sin se tratara de un partido de fútbol, la gente empezó a abarrotar las vitrinas de los almacenes donde hubiera un televisor prendido.
Pero la verdad esa calma que se sentÃa esa hora en inmediaciones del aeropuerto de San José del Guaviare, se habÃa empezado a perder una semana antes, con la presencia de Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos.
"Es común que haya mucho soldado norteamericano aquà en la base antinarcóticos, pero últimamente habÃa más y custodiaban equipos electrónicos muy sofisticados", dijo una fuente militar en la capital del Guaviare.
Pero el miércoles sobre la una de la tarde y a 72 kilómetros selva adentro desde allÃ, todo estaba punto de terminar. 22 minutos más tarde de que uno de los helicópteros hubiera llegado en una zona selvática, estaba de nuevo en el aire rumbo a San José del Guaviare.
Luego de que esos mismos aparatos arribaran al aeropuerto, Dagoberto Vanegas, su administrador, vio a lontananza que una mujer se bajaba del helicóptero y con los brazos arriba salió corriendo al avión de la Fuerza Aérea. Allà abrazó muy fuerte a un militar. Otro grupo de personas salió detrás de ella y abordó el avión.
"Eso duró apenas tres minutos. Luego los helicópteros y el avión despegaron. Cuado volvà a la oficina y vi en televisión al Ministro de Defensa hablando y la cara de felicidad de todos en la oficina, acabé de comprender todo".
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 4 de julio de 2008
- Autor
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