Cerrar

| Actualizado hace 10 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Patrocinado por:

Las costumbres no son reglas; ante todo, prima el criterio

Contestar cuando a uno lo invitan a algo es una actitud acertada, y es de buena educación hacerlo de la forma correcta.

Veamos un caso:

Últimamente he recibido una serie de participaciones de matrimonios y grados. En donde vivo es usual dar regalos al recibir estas. Deseo saber si debo enviar un obsequio, hacer una llamada de felicitación o qué. ¿Es verdad que la costumbre se convierte en regla?

Humberto

Lo correcto es contestar de la misma manera en que ha sido informado; una participación se debe responder por lo menos con una nota escrita a mano en un tarjetón marcado con el nombre de quien responde. Puede ser sencillo, de una cara, de 14 centímetros de largo por 9 de ancho, o también doble, de dos caras, de 10,5 centímetros por 7, con el respectivo nombre impreso. Se envía en un sobre del mismo tamaño, en el cual sólo se escribe a quién va dirigido, nunca la dirección. Si se manda por correo, se empaca en otro sobre más grande.

En cuanto al regalo, no es obligación darlo. Depende del grado de compromiso que exista con la persona. Conviene tener en cuenta que pocos pueden invitar a todos los que desean, así que es un gesto especial el participar a los que por alguna razón es imposible invitar.

Las costumbres no son reglas; ante todo, prima el criterio.
Otro lectora nos consulta:

Un compañero de oficina muestra su inconformidad con una invitación que recibió de un buen amigo a su matrimonio. Su molestia radica en que no invitaron a su novia. Según él, la gente debe suponer que a un matrimonio no se debe asistir solo. Yo justifico a su amigo porque él no está casado ni vive con ella, así que no hay tal compromiso.

Marcela

Por tradición, los eventos sociales se planean con la idea de que las personas que asisten a ellos disfruten con todo lo ofrecido, y en este caso se trata de lo esencial, y es que el invitado tiene pareja.

El consejo es invitar a menos personas, pero, eso sí, darle la opción a cada uno de ir con su pareja. En el caso de que estén solos, lo ideal es convidar a igual número de mujeres y hombres.
De esta manera, la ocasión se presta para conocer a nuevas personas, y, si hay orquesta, nadie se queda sentado.

En las ocasiones en las que una mujer se ve obligada a asistir sola y la reunión se convierte en baile, es mejor retirarse para no incomodarse ni incomodar a quienes estén con acompañante.

Si se trata de mujeres u hombres que están sin compañía, es labor del anfitrión el presentarlos, animarlos y asegurarse de que todos participan por igual en las actividades ofrecidas.

DIANA NEIRA
CONSULTORA DE IMAGEN

ENVÍE SUS PREGUNTAS, INQUIETUDES Y COMENTARIOS RELACIONADOS CON ETIQUETA, PROTOCOLO E IMAGEN AL CORREO susombra@gmail.com

 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
25 de junio de 2008
Autor

Publicidad

Paute aqu

Patrocinado por:

Volver arriba