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Gavilla a 'Mariamulata'
Del Consejo de Estado depende que la maquinaria polÃtica de Cartagena no gane en los estrados lo que perdió en las urnas.
La maquinaria polÃtica de Cartagena, derrotada nÃtidamente en las urnas por la actual alcaldesa, Judith Pinedo, trata de sobrevivir mediante recursos leguleyos. Y ha logrado que dos magistrados del Tribunal Administrativo de BolÃvar declaren nula la elección de Pinedo, popularmente conocida como 'Mariamulata', con un fallo de primera instancia que los deja muy mal parados. Una penosa argucia jurÃdica sobre la cual ha de pronunciarse el Consejo de Estado.
Los promotores de la maniobra han sido el ex alcalde Nicolás Curi y Juan Carlos GossaÃn, su candidato a sucederlo, al que 'Mariamulata' derrotó por más de 50.000 votos. La maquinaria clientelista de Cartagena habÃa intentado antes de los comicios otra 'tinterillada', que no prosperó, para impedir la inscripción de Pinedo como candidata.
El argumento en ambos casos (inexplicablemente aceptado ahora por el Tribunal de BolÃvar) fue que la actual Alcaldesa estaba impedida para aspirar a la alcaldÃa porque su esposo, Arturo Zea Solano, era hasta poco antes de las elecciones Defensor del Pueblo departamental.
La demanda de la elección, interpuesta ante el Tribunal por el candidato derrotado, se basó en una premisa que el Procurador Delegado ante el mismo, Alberto Vélez, habÃa dejado sin piso, pero que el Tribunal aceptó: la de que un Defensor del Pueblo "ejerce autoridad administrativa y civil". Tesis discutible cuando no son ordenadores del gasto, ni ejercen control disciplinario, ni hacen movimientos de personal (funciones que corresponden al Defensor Nacional). La que ejercen es una autoridad moral.
El fallo del Tribunal de BolÃvar contra la elección de Judith Pinedo intenta probar que un Defensor del Pueblo ejerce autoridad civil porque puede solicitarle a una EPS que atienda a un enfermo. O porque puede solicitar protección de la fuerza pública para un ciudadano en peligro.
Como lo hizo, en efecto, el esposo de 'Mariamulata' hace dos años, cuando ejercÃa el cargo, en defensa de Manuel López, lÃder comunal del barrio Nelson Mandela de Cartagena, quien, a pesar de ello, fue asesinado en el 2007.
A la fragilidad de estos argumentos se agregan los precedentes de otros casos, en los que no han prosperado las demandas de inhabilidad por razones semejantes. Como el del gobernador de Santander, Horacio Serpa, a quien sus adversarios buscaron 'embolatarle' la elección porque su hermano era Procurador Judicial Agrario del departamento. Funcionario que, como el Defensor, no ejerce autoridad civil o administrativa.
Lo que hay detrás de las argucias jurÃdicas contra 'Mariamulata' es algo que se podÃa prever desde cuando ella incursionó en la polÃtica cartagenera como concejal y lideró la coalición que tumbó el segundo mandato de Nicolás Curi en el 2000. Desde entonces se ganó la inquina del clientelismo polÃtico, que ha dominado por demasiado tiempo la administración cartagenera.
Tras un lapso en el sector privado, Judith Pinedo siguió impulsando procesos de veedurÃas y control social hasta retornar a la polÃtica y lograr la rotunda victoria popular del año pasado, que ahora sus adversarios le quieren arrebatar en los tribunales. El Consejo de Estado, ante el cual 'Mariamulata' apelará contra el fallo del Tribunal de BolÃvar, tendrá la última palabra.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 25 de junio de 2008
- Autor
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