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Un campesino encontró cadáver en rÃo de Duitama
Un velo de misterio rodea la muerte de un ex trabajador de Sofasa, que desapareció el sábado y fue encontrado muerto el miércoles en el rÃo Chicamocha.
Aurelio DÃaz Dueñas, de 66 años, nunca se pudo recuperar de que la empresa Sofasa Renault cerrara sus puertas en Duitama, hace más de 15 años. Hasta la fecha no habÃa recibido dinero alguno de su liquidación.
Sus familiares manifiestan que éste podrÃa ser uno de sus mayores problemas.
Desde el sábado 14 de junio fue reportado como desaparecido. El pasado miércoles fue hallado sin vida en la vereda Tocoguá a orilla del rÃo Chicamocha, en el sector Cuche de Santa Rosa de Viterbo.
Su hijo José Alirio DÃaz, mayor de seis hermanos, manifestó que recibió la noticia por parte de la FiscalÃa que conoció el deceso antes de las 2:00 de la tarde.
El levantamiento del cuerpo fue practicado por agentes del CTI de Duitama. "Lo pude reconocer por la camisa de color verde que le regalé hace pocos dÃas", explica.
"No se porque mi padre apareció en un rÃo, necesito que investigue bien", dice desconsoladamente. "Mi padre no tenÃa enemigos", agrega.
Sin embargo, aclaró que tenÃa pendiente recibir el dinero que le adeudaba la empresa, que cerró sus puertas hace más de 15 años en Duitama, Sofasa Renault, donde Aurelio DÃaz trabajó por 18 años. "A él no lo liquidaron y le adeudaban más de 53 millones de pesos".
Esto le producÃa mucha depresión y para desahogar sus penas tomaba mucho licor y estaba a punta de antidepresivos formulado por sus médicos.
Ante la novedad de su desaparición Alirio comenta que invadieron con la foto de su padre todos los lugares de Duitama, pero nadie les dio razón.
"Voy hasta la puerta no más", le dijo a su esposa Trinidad Hernández, de 53 años, la mañana en que desapareció.
Ella dice que no querÃa que saliera porque era muy temprano (6:15 a.m.)", además "porque tenÃa el pantalón más viejito con el que andaba en la casa, pero se colocó encima una chaqueta de cuero negra".
Como pensó que su esposo le hacÃa caso, entró al baño y cuando salió ya no lo encontró en la casa.
Como al resto de sus familiares a Trinidad Hernández le inquieta saber qué le pasó a su esposo.
Manifestó que nunca se imaginó que él aparecerÃa muerto. "Antes estaba preocupada por lo mal alimentado que podrÃa estar", comenta.
"No sabemos si fue el mismo quien atentó contra su vida, pero no lo creo, porque guardaba las esperanzas de recibir su platica que le debÃan en la empresa de la cual lo liquidaron hace muchos años", aclara.
"Él no tenÃa enemigos, pero eso sà tenÃa muchos amigos para tomar", recuerda.
El jueves a las 1:00 p.m., la morgue aún no le entregaba el cuerpo de su esposo. Lo esperaba en el Hospital Regional de Duitama.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 19 de junio de 2008
- Autor
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