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Columna/ Ejemplos (y buenos) para tus hijos
Ser realmente padres y hablar de educación es un tema muy complejo que ni los grandes educadores han podido dilucidar. Cada niño es un universo infinitamente diferente, lleno de ilusiones, alegrÃas y sueños que fácilmente pueden convertirse en desilusiones, tristezas y pesadillas si no aplicamos la sabidurÃa necesaria para brindarle una educación basada en el amor y no en el temor. Existen los padres consagrados a los niños, que se esmeran para que estos reciban todo el afecto y la atención que tanto necesitan. Ellos saben que más que cosas, lo que los niños necesitan es amor. Más que golosinas y entretenimiento, lo que piden es dedicación. Saben que ese amor debe ser una manifestación que brota desde el fondo del corazón y que esa dedicación es el tiempo real ofrecido a sus hijos. Tienen tiempo y amor en abundancia para ellos, porque han descubierto que la vida cimentada en el ser interior es mucho más que correr tras el espejismo del tener y el hacer. En contraste con lo anterior, muchos niños viven en un deplorable estado de descuido y abandono, sea fÃsico, mental o espiritual. Esto se debe a que muchos padres tratan inconscientemente a sus hijos de la misma forma en que los han tratado a ellos. Quien se descuida al no cultivar su espÃritu y no se cuestiona las creencias con que ha sido criado, estará descuidando en igual proporción a sus hijos, asà se engañe tratando de suplir con objetos materiales o dinero un amor que no ha sabido dar. Solo quien se ama y se valora puede realmente amar y valorar a los suyos. Para que puedan llegar a ser fuente de inspiración para sus hijos y cumplir su hermosa misión los padres y sobre todo las mamás, que también cumplen con el rol de papá, por qué no: POR JAIME JARAMILLO
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 19 de junio de 2008
- Autor
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