Tras cuatro años de tendencia a la baja, el año pasado hubo un incremento. Si bien no fue sustancial, se atribuye en parte al crecimiento de pandillas.
Asà lo indican las cifras del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que el año pasado reportó 16.269 homicidios.
De hecho, son 38 más que los del 2006, cuando se hicieron 16.231 necropsias por igual número de asesinatos.
El reporte -que será oficializado mañana- refleja una situación que viene siendo analizada por las autoridades responsables del orden público: que el buen efecto que tuvo la desmovilización 'para' (y en general la contención de los grupos armados irregulares) sobre la criminalidad en el paÃs empieza a agotarse.
De hecho, ya el año pasado la PolicÃa Nacional, en su propio informe de delincuencia, habÃa anticipado la coyuntura: "Cada vez va a ser más difÃcil reducir este delito (el homicidio)".
Los investigadores de la PolicÃa mencionaron el reenganche de desmovilizados con bandas criminales y la reactivación del narcotráfico en algunas capitales como factores de la violencia homicida.
Frente a las cifras, Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), considera que el paÃs llegó a un momento en el que hay que empezar a replantear su estrategia de seguridad.
Según Restrepo, no se trata de abandonar el camino recorrido frente al conflicto armado, que ha producido los resultados actuales, sino de pensar nuevas polÃticas en las grandes ciudades, donde parece concentrarse el grueso de la criminalidad y en horas especÃficas: entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana.
Hombres jóvenes siguen siendo la mayorÃa de las vÃctimas de homicidio.
El informe del 2007 señala que los homicidios claramente relacionados con el conflicto fueron 2.157. Por conductas como ataque sexual, riña, venganza o ajustes de cuentas se contaron 1.739 asesinatos; por robos, otros 429.
La violencia intrafamiliar (maltrato a hijos o entre parejas) dejó 130 muertes. En los otros 11.814 homicidios no hubo información para ubicarlos en una categorÃa en particular.
Acceso a armas, un riesgo Como en los años anteriores, las armas de fuego están relacionadas con la mayorÃa de asesinatos. El acceso a un arma, dice Restrepo, sigue siendo un factor que dispara las muertes en el paÃs: "Tener una aumenta la letalidad de la violencia. Con menos armas de fuego en circulación habrÃa menos vÃctimas", asegura.
La tasa de homicidios en el paÃs sigue, según Medicina Legal, en 37 por cada 100 mil habitantes. En el 2002 llegó a estar en 66 por cada 100 mil habitantes. También aumentaron las muertes en accidentes y el suicidio.
De acuerdo con el informe sobre el 2007, las muertes en accidentes de tránsito pasaron de 3.081 en el 2006, a 3.223 el año pasado. Eventos en los que los motociclistas aportaron el mayor número de vÃctimas y en los que el exceso de velocidad fue un factor importante en buena parte de los casos.
En cuanto al suicidio, en el 2007 Medicina Legal conoció 1.771 casos, frente a 1.751 registrados durante el 2006.
Casi un centenar de los suicidas (97) fueron personas mayores de 70 años.
Según las estadÃsticas, la cifra de adultos mayores suicidados también aumentó con respecto al 2006, cuando se quitaron la vida 84.
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