Defienden la custodia compartida, es decir, el involucramiento de papá y mamá en la educación y crianza de los niños.
El grupo es liderado por Alberto VillamarÃa Restrepo, quien para este DÃa del Padre, tendrá a su lado dos de las tres cosas más importantes de su vida: a su hija Hilda Cristina, de 27 años (con sus dos nietos) y a MarÃa Alejandra, otra de sus hijas, de 17 años.Solo faltará 'la chiquitina', Juliana*, de 21 meses, hija de su segundo matrimonio, y quien se ha convertido en la inspiración de este comunicador social de 47 años, que lucha desde hace más de un año por ganar el tÃtulo más importante: el de 'papá por siempre'.Este DÃa del Padre no la verá porque la fecha no coincidió con la de sus visitas, y sabe que la respuesta será negativa si pide un cambio. Tampoco espera una llamada de parte de su ex pareja para que la niña pase al teléfono y le diga 'papá, papá', como cada vez que lo ve.Le queda la esperanza de que en los próximos meses salgan los resultados de una evaluación psicológica que el juez ordenó y que confÃa le dé la posibilidad de ampliar sus dÃas de convivencia con su hija. "Es muy viable. Ellos (los jueces) se han dado cuenta de que no estoy detrás de hacerle daño a alguien, mi única intención es estar con mi hija", asegura. En diciembre del 2007 VillamarÃn completó seis meses sin ver a su hija, a pesar de que desde agosto un juez de familia determinó que tenÃa ese derecho los sábados, cada 15 dÃas, de 9 a.m. a 6 p.m.Diferencias con su ex esposa le impidieron hacerlo, hasta que el 8 de diciembre su ex pareja accedió. Desde entonces, y hasta hoy, Juliana volvió a hacer parte de su vida."La llevo a mi casa para que se familiarice con el lugar en el que algún dÃa dormirá -señala VillamarÃn-. Después se ve con los abuelos o los primos o vamos a algún parque".Su carro se ha convertido en un jardÃn infantil para que la pequeña no extrañe nada. "Tengo la sillita y los muñecos para que se sienta a gusto, y en el baúl cargo de todo: abrigo, pañales, champú, ropa y juguetes", dice.No hay cifras, pero crece el interésNo hay cifras en el paÃs de cuántos son pero, según el Censo del 2005, existen 537.197 hombres separados o divorciados; sin embargo, no todos ellos son padres y muchos no están interesados en ejercer como papás.Sin embargo el interés de quienes sà lo están ha venido creciendo a medida que el tema se ha vuelto popular en el paÃs, como ya lo es en Alemania, España, Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil."Todos los dÃas recibimos llamadas de hombres a quienes no les dejan ver a sus hijos, ya tenemos más de 250 registrados y en el portal hemos recibido más de 12.000 visitas", asegura VillamarÃn.Estos papás -de todos los niveles sociales y en su mayorÃa entre los 30 y 35 años- también han hecho dos manifestaciones (pequeñas) para que la gente conozca su causa; además radicaron en el Senado un proyecto para concientizar a los jueces de familia sobre la existencia de hombres separados dispuestos a hacerse cargo de sus hijos.A mover el temaVillamarÃn ha participado en todas estas causas. Su obsesión por el tema comenzó en agosto del 2007, un mes después de que se dio cuenta de que la separación de su segunda esposa incluÃa también la imposibilidad de ver a su hija.En cuanto pudo, empezó los trámites de separación y regulación de visitas a su hija. En una de sus idas al juzgado de familia encontró una tarjeta que decÃa: "Custodia compartida" y daba una dirección de un correo y un celular.Se puso en contacto con Julián Cortés, quien pasaba por una situación similar y habÃa dejado su teléfono con la idea de hacer algo sobre el tema."Me entusiasmé con la propuesta. De inmediato pensé en una fundación, diseñé el logo y escribà los estatutos. Asà arrancó esta bola de nieve", dice VillamarÃn.Su experiencia en mercadeo le sirvió para crear estrategias que le dieran vida a la fundación. Lo primero fue imprimir volantes que se repartieron en los juzgados de familia y en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.Uno de ellos llegó a manos de Edinson Agamez, asesor del representante Guillermo Santos MarÃn, quien trabajaba un proyecto de ley al respecto. Además se le sumaron un abogado de familia, una psicóloga y otros profesionales. "También envié tarjetas de Navidad a los jueces y todos los martes les llevaba chocolate y almojábanas, junto con la información de la fundación", explica.En septiembre del 2007 se formó el grupo de ocho socios fundadores que se reunÃa los jueves, de 6 a 10 p.m., en la cafeterÃa La Florida para definir las bases del grupo. También aparecieron los padres, recién separados o con años de enfrentamientos, que pedÃan ayuda. "Muchos viven situaciones dramáticas. A todos los escuché y les aclaré que no podÃamos hacer más de lo que el Estado hacÃa, pero que podÃan trabajar para que los hijos de sus hijos vivieran una situación diferente", dice.De las reuniones en la cafeterÃa pasaron, en octubre, a un salón en el Club de Ejecutivos. También se creó una página web, se 'abrieron' sucursales en MedellÃn, Barranquilla y Pereira, y hasta se creó una disidencia en la fundación.*NOMBRE CAMBIADOINFORMES SOBRE LA FUNDACIÓN EN WWW.PADRESPORSIEMPRE.NET
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