Entre los grandes exportadores de energía quedará Colombia con construcción de seis hidroeléctricas
Estará en una posición privilegiada para emprender el negocio de exportar volúmenes significativos de electricidad a naciones como las centroamericanas, deficitarias en el tema.
Con estos nuevos proyectos se busca atender la demanda doméstica más allá del año 2014 y el nuevo nivel de generación. Las inversiones que demandarán las nuevas obras, de alta ingeniería, son del orden de los 5.000 millones de dólares (8,5 billones de pesos).
La cifra es casi el doble de lo que se recogió el año pasado entre el público con la venta del 10,1 por ciento de la propiedad de Ecopetrol.
A diferencia del pasado, cuando la Nación los desarrollaba, con la posibilidad de incurrir en sobrecostos como los de El Guavio, en este siglo será el sector privado o empresas mixtas los que asuman todo el riesgo.
Compañías de la trayectoria de Endesa, Unión Fenosa, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Isagén y Gensa ejecutarán los trabajos, que le darán al país 2.991 megavatios adicionales de energía y aumentarán 22 por ciento su capacidad instalada.
Inversión atractiva
El atractivo para embarcarse en desembolsos de este calibre radica en el mecanismo de remuneración conocido como cargo por confiabilidad.
Este consiste en un monto por cada megavatio/hora producido que les reconoce el sistema eléctrico a las empresas que desarrollen las hidroeléctricas, y con el cual se financia parte de los trabajos.
Luego de una subasta de energía, el Gobierno Nacional cobijó el viernes con este esquema a seis proyectos. El cargo por confiabilidad (13,99 dólares por megavatio/hora), incluido en la factura mensual que pagan los ciudadanos que son usuarios del sistema de energía, equivale hoy a 20 pesos por titular del servicio, según las fuentes del sector.
A cambio de ese monto, los hogares, la industria, el comercio y los sistemas de transporte aseguran la energía que requieren hacia el futuro y mitigan el riesgo de sufrir apagones de hasta ocho horas diarias, como los que atormentaron al país a comienzos de la década de 1990.
"Es una buena noticia, porque vamos a tener una energía en firme de 6.281 gigavatios/hora los 365 días del año en plantas robustas, de empresas conocidas que le están apostando a Colombia", manifestó María Zulema Vélez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén).
Otro de los beneficios que traerán las nuevas hidroeléctricas es que el mercado podrá abastecerse de energía más económica que la producida por plantas que se alimentan de combustibles líquidos, derivados del petróleo, cuyos precios no tienen perspectiva de bajar, además de ser escasos y altamente contaminantes.
Cabe recordar que el sistema de generación actual cuenta con una veintena de embalses que producen el 64 por ciento de la electricidad que se consume internamente. El 36 por ciento restante se obtiene a partir de carbón, diésel y gas.
Vienen millonarias inversiones
Una vez conocido el resultado de la subasta del cargo por confiabilidad, el Grupo Endesa, de España, que hoy es el mayor generador de energía de Colombia, confirmó que invertirá 650 millones de dólares (1,1 billones de pesos) en la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, en el departamento del Huila, que tendrá una capacidad de 395 megavatios.
"Con la asignación de este importante proyecto estamos demostrando la confianza que el Grupo Endesa tiene en el país para seguir invirtiendo en planes de expansión", señaló Lucio Rubio, director general de la empresa ibérica para Colombia.
Federico Restrepo Posada, gerente de EPM, confirmó que su compañía construirá en Antioquia las centrales Porce IV y Pescadero Ituango, que suman 1.600 megavatios de capacidad.
En virtud del cargo por confiabilidad, la represa Porce IV ya tiene asegurados ingresos por 269 millones de dólares (cerca de 460.000 millones de pesos), mientras que Pescadero Ituango, por 304 millones de dólares. De esta forma, se despeja el panorama para la consecución del resto de los recursos, según explicó Restrepo.
"La ejecución de estos proyectos consolidará a Antioquia como el mayor centro de producción de energía en el país, y este compromiso significa también más empleo, más salud y más obras de infraestructura para impulsar el progreso", concluyó el ejecutivo.
Se espera que el proceso para poner a funcionar las nuevas hidroeléctricas sea una fuente importante de empleo para Antioquia, Huila, Santander, Caldas y Tolima, donde tendrán asiento, debido a la cantidad de mano de obra calificada y no calificada que se deberá utilizar en los próximos años para construir desde las vías de acceso hasta las presas de concreto.
Además del empleo y toda la actividad económica que generarán los proyectos, las entidades territoriales involucradas recibirán una contribución anual por concepto de la operación de las plantas.
Las transferencias derivadas de la actividad de generación ascienden actualmente a unos 140.000 millones de pesos anuales, que se incrementarán con la entrada en servicio de esta media docena de centrales hidroeléctricas.
Manejo ambiental, uno de los grandes retos
Entre los desafíos más importantes que deberán afrontar las nuevas centrales hidroeléctricas está el manejo ambiental, sobre todo en su etapa de construcción, ya que, por ejemplo, se requerirá la inundación de extensas áreas y la relocalización de asentamientos de población.
El embalse de Porce IV necesitará 2.011 hectáreas, y Pescadero-Ituango, 3.800 hectáreas, lo que implica un trabajo enorme. Según José David Montoya, director ambiental de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén), es usual que en el comienzo de un proyecto de esta naturaleza se presenten incomodidades, especialmente para los habitantes de las áreas de influencia.
"Pero se ha demostrado que en el largo plazo los embalses terminan convirtiéndose en unos polos de desarrollo económico, turístico y hasta ecológico", asegura el experto.
En el caso de la represa El Quimbo, en el departamento del Huila, además de la generación de energía se podrían promover usos como la piscicultura y otros relacionados con la vocación productiva de la región, explicó Lucio Rubio, director para Colombia de la española Endesa.
El ejecutivo aseguró que ya se hizo el diagnóstico alternativo del medio ambiente y que ya recibió el visto bueno de las autoridades competentes, paso previo para la solicitud de la licencia ambiental.
JUAN GUILLERMO LONDOÑO
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Economía
- Fecha de publicación
- 14 de junio de 2008
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