Para leer esta nota usted debe ser un usuario registrado. RegÃstrese o ingrese aquÃ.
Hace 10 años existÃan en Bogotá más de diez salas de cine porno. Hoy sobreviven solamente dos, Esmeralda Pussycat, sobre la carrera séptima con veinticuatro, y Novedades, en la calle doce con sexta.
El motivo: la aparición de Internet y la incursión de las cabinas privadas de videos X.
La gran mayorÃa de los seguidores de las pelÃculas triple X en la capital, prefiere la variedad que ofrecen las páginas de la red y/o la intimidad (...)
Publicidad
COPYRIGHT © 2008 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, asà como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.