Pimiento, quien acaba de ser condenado a 7 años de cárcel por nexos con la parapolítica, dice que denunciará a la Corte Suprema por prevaricato.
El senador asegura que recibió la decisión de la Corte "con mucha tranquilidad", producto de su "conciencia limpia y de haber hecho todo lo que humanamente podía para demostrar la equivocación en que había incurrido la Corte" cuando lo llevó a juicio.
"Este fallo condenatorio establece una extraña nueva jurisprudencia: condenar por 'inferencias', valiéndose de verdades retóricas y no de material probatorio como obliga todo proceso penal. Acude la Corte a analogías de lo ocurrido en otros departamentos para concluir que en el Cesar, mi departamento, también habría podido ocurrir lo mismo", dice.
Por eso reitera que el fallo es estrictamente político "en una coyuntura crítica del país, que se agrava por la confrontación que existe entre el gobierno del presidente Uribe y la Sala Penal de la Corte".
EL TIEMPO: ¿Sugiere usted que los fallos de la Corte son consecuencia de ese enfrentamiento?.
Sí, por lo menos en mi caso. Me condenan sin pruebas que generen certeza jurídica; me condenan por el propósito político de la Corte: hacerle daño al presidente Uribe. En mi caso, siendo cercano al Presidente y habiendo sido uno de los soportes de su gobierno en el Congreso, no me cabe duda de que, sin pruebas, me condenan para afectar al Presidente. La vinculación de buena parte de los amigos del Presidente a la investigación de la parapolítica y la forma como la Corte la maneja no se pueden desvincular de la confrontación con el Presidente.
Pero el senador Dieb Maloof es también uribista, él aceptó cargos y se acogió a sentencia anticipada. ¿Ese hecho no desvirtúa su teoría?.
No, por una razón: en el caso de Maloof, hace varios meses él se acogió a sentencia anticipada porque vio que no tenía garantías. Además, en ese momento, no existía el entorno político de choque entre el Gobierno y la Corte que hay ahora. En el caso mío, no se probó nada. La única explicación que encuentro es la de que me condenan por ser cercano al Gobierno y por haber obtenido votos en una zona de influencia paramilitar, que es un tema con el cual siempre han querido vincular al Presidente y no han podido.
Pero el Presidente ha tomado distancia de este proceso de la parapolítica...
Sí, en unos casos, y por eso tengo sentimientos encontrados. Si bien sigo admirando la obra del presidente Uribe y los efectos favorables tanto en orden público, como en materia económica y social, tengo que decir que él, en su interés de tomar distancia de la llamada parapolítica, empezó a asumir actitudes injustas como el hecho de que hubiese prácticamente condenado a quienes estaban siendo investigados antes de ser vencidos en juicios.
¿Cuándo hizo eso?.
Cuando dijo que "esos congresistas vinculados deben votar antes de ser metidos presos". Y cuando se le requirió sobre la vinculación fundamentalmente de amigos suyos a ese proceso de la parapolítica, él una y otra vez, al comienzo de ese proceso hace más de 15 meses, lo único que dijo fue que dejáramos que la justicia obrara, para que se conociera la verdad. Pero, este año, cuando se empezaron a vincular personas muy cercanas a sus afectos y de suma importancia para el Gobierno en este momento político, comenzó a pedir objetividad a la Corte, a la hora de valorar testimonios y pruebas.
En un país donde hay división de poderes, ¿no es obvio que el Presidente de la República reconozca la total autoridad e independencia de la justicia?.
Sí, si esa hubiera sido la constante.
¿Por quiénes se apartó de su inicial posición, según usted?.
El país lo sabe y los conoce, claramente.
Pero, ¿usted acaso no era cercano al Presidente y al Gobierno? .
Sí y por eso reclamo coherencia. El Presidente no ha tenido la misma actitud en muchos de los casos, a pesar de que son iguales: investigan y acusan sin pruebas.
Usted no renunció a su investidura de senador. ¿Se arrepiente? .
Hoy, sí. Con tristeza tengo que decirlo, porque fueron varios los dignatarios de la Sala Penal de la Corte Suprema quienes le dijeron al país que solo tomarían decisiones con base en pruebas y en mi caso no ha sido así. Tengo que lamentar que la Corte hubiese dado una muestra de sesgo político evidente a la hora de tomar esta decisión. Siento profunda tristeza de haber sido condenado por una Sala Penal sobre la cual pesan, en el caso de algunos de sus magistrados, cuestionamientos mucho más graves que las inferencias y presunciones por las que me condenan.
¿La actitud del presidente Uribe de pedir objetividad a la Corte no pudo haber sido originada precisamente por la acción de la Corte contra sus amigos?.
No creo, porque el Presidente sólo reaccionó cuando él fue victima de lo que nosotros hemos vivido, en relación con la aparición de testigos falsos, estimulados por los investigadores de la Corte para que declaren en contra nuestra, como pretendieron estimular a alias 'Tasmania' para que declarara en contra del Presidente. Es legítimo que reaccione cuando lo tocan a él, pero él no puede negar que supo de investigadores de la Fiscalía comisionados en la Corte y magistrados auxiliares que venían ofrecieron beneficios a paramilitares o delincuentes recluidos en cárceles colombianas si declaraban en contra suya o nuestra.
¿Cree usted que la Corte quiere vincular al Presidente con el paramilitarismo?.
Sí, los hechos hablan por si solos. Le aseguro una cosa: si hubiera sido competencia de la Corte Suprema investigar al Presidente, con las mismas pruebas frágiles documentales y testimonios de oídas con que a nosotros nos acusan y condenan, ya lo habrían investigado y acusado. No tengo dudas de que el único objetivo de la Corte es afectar al Presidente.
¿Usted proyecta adelantar algún tipo de acción contra la sentencia de la Corte?.
Por supuesto. Interpondré acción de tutela ante el atropello a mis derechos con equivocaciones, desaciertos y violaciones de la sentencia que me condena por inferencias. La tutela no supondrá que renuncie al derecho que voy a ejercer de denunciar a esos magistrados de la Sala Penal por prevaricato ante la Comisión de Acusación del Congreso, con la ilusión de que los parlamentarios no se sometan a la presión de posibles aperturas de investigaciones preliminares en su contra, como ya ocurrió recientemente con miembros de esa comisión que se atrevieron a iniciar indagaciones por posibles delitos cometidos por magistrados de la Sala Penal.
Se ha dicho que la sentencia en contra suya fue muy controvertida en el seno de la Sala Penal, pero finalmente se adoptó por unanimidad.
Es que terminé siendo condenado por una especie de justicia sin rostro que los magistrados han pretendido instaurar de manera inconstitucional e ilegal. Ese principio de unanimidad que aplica la Sala Penal, según el cual no puede haber salvamento de voto de ninguno de los nueve magistrados así su convicción lo llevara a ello, so pretexto de que todos tienen que plegarse a la mayoría, no es otra cosa que reinstalar en nuestra justicia penal los jueces sin rostro que fueron tan cuestionados por los mismos magistrados de la Sala. Magistrados que hoy aplican esa justicia sin rostro dijeron en su momento que ese tipo de jueces son característicos de estados oscurantistas. Los congresistas no sabemos ante quién defendernos ni quién es el magistrado que instruye con quien podríamos ejercer un principio fundamental del derecho penal que es el de la inmediación, es decir, que el magistrado que va a acusar sea quien perciba las pruebas de nuestra defensa.
Para la Corte hubo indicios de que los 'paras' forzaron sus votos.
Meros indicios, que son válidos solo cuando son respaldados con pruebas que den credibilidad y certeza para dictar una condena. En mi caso, no las hay. No se prueba cómo, ni cuándo, ni con quién me concerté, ni a quién constreñí.
La Corte dice que varios municipios del Cesar fueron entregados por los 'paras' a su fuerza política. Y evidentemente fue en esos municipios donde logró alta votación en las elecciones parlamentarias del 2002. ¿Cómo se explica eso?.
Hay una verdad irrefutable. Mi fuerza política siempre fue mayoritaria en esa área de 8 municipios del Cesar, que forman la región minera del departamento. En 1994 fui elegido gobernador del Cesar con los votos mayoritarios de la misma área en que obtuve mayoría para ser elegido senador años después. Con dos hechos adicionales: primero, la candidata que mi alianza política acogió para reemplazarme, la 'Cacica' Consuelo Araujo, obtuvo las mismas mayorías de mi candidatura a la gobernación y al Senado. Y segundo, para ser elegido senador en el 2002, hice alianza con el candidato a la Cámara liberal Jorge Ramírez Urbina que tenía el apoyo de los alcaldes de esos municipios. La Corte acomoda las pruebas sin objetividad ni justicia, solo con la intención de condenarme.
Pero, en un documento hallado en una caleta de 'Jorge 40', aparece escrito a lápiz su nombre y sus iniciales sobre esos municipios. ¿Cómo explica eso?.
¿Por qué la Corte, en los tantos interrogatorios que le hizo al señor 'Jorge 40', no le preguntó por ese documento? ¿Por qué no ordenó una prueba grafológica para establecer quién y cuándo escribió mi nombre en ese papel? Según la Corte, fue 'Jorge 40' el autor de las mismas. Ni a él se lo preguntaron, ni existe prueba pericial que respalde la afirmación de que ese documento fue escrito antes de las elecciones de 2002. La Corte tomó la vía fácil: presumir. Presumir que lo hizo 'Jorge 40'; presumir que se hizo antes de elecciones y presumir que yo estaba enterado, cuando, para la época de ese documento, yo estaba fuera del país.
Si el descubrimiento de ese documento condujo al senador Dieb Maloof a aceptar su culpa y pedir sentencia anticipada, ¿por qué esa prueba sí tiene validez en el caso de Maloof y no en el suyo? .
Por la sencilla razón de que el documento aparece suscrito por dirigentes del departamento del Magdalena. No está suscrito por mí, ni por dirigentes del Cesar. Lo que hace la Corte es presumir que ese mismo documento se dio también en mi departamento. Y eso no es cierto.
¿Se habría sentido mejor investigado por la Fiscalía?.
Parafraseando al magistrado Yesid Ramírez, cualquier juez que no se hubiera enamorado de su propia obra construida a lo largo de la investigación y acusación, para mí, habría sido mayor garantía.
¿Por que menciona al magistrado Ramírez? .
Porque él escribió en uno de sus libros que quien investiga, acusa y juzga, corre el riesgo de terminar como Miguel Ángel con el Moisés, enamorado de su propia obra.
Yamid AmatEspecial para EL TIEMPO
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