La banda Riders On The Storm, conformada por miembros de la legendaria agrupación, encontró eco en un público bogotano que, casi 40 años después de su gloria, se sabÃa todas sus canciones.
Cerca de 2.000 personas bailaron en la frÃa noche bogotana del domingo como si estuvieran rodeadas por chamanes, en una danza que evocaba los sueños más etéreos de Jim Morrison.En el escenario del teatro Downtown Majestic, en pleno centro de la capital, la banda Riders On The Storm (denominada asà por una de las canciones más inolvidables de The Doors) no se midió en gastos con el público capitalino.Llenos de energÃa, el tecladista Ray Manzarek y el guitarrista Robby Krieger, quienes ya superan los sesenta años de edad, abrieron las famosas 'puertas de la percepción' con la canción Love me two times, que apenas podÃa oÃrse por la marea de gritos del público, que hacÃan eco en las paredes del viejo teatro, otrora templo del 'porno'.Entrega totalCon la experiencia de quien ha superado todos los inconvenientes en tarima -especialmente los que causaba Morrison con sus impertinencias-, Manzarek no dejó que nada lo importunara: no se molestó por los chorros de agua que les lanzaron algunos borrachos y que mojaron el teclado, ni por algunas fallas que se presentaron en sonido.Roquero por naturaleza, el cerebro de The Doors saltó, tocó las teclas hasta con los pies, se autoproclamó 'la máquina del sexo' y en medio de su hiperactividad, en algún punto quedó enredado entre los cables de su micrófono.En el puesto más complicado de cubrir, el del cantante, estuvo Bret Scallions, un joven cantante de la escena 'grunge' estadounidense que conquistó al público sin intentar imitar a Morrison.Krieger, por su parte, repartió lecciones de guitarra eléctrica y acústica con su versión de Spanish Caravan.Otro momento de éxtasis se presentó cuando Manzarek entonó en su teclado Rhodes las notas de When the music is over. Las interpretaciones de casi todas las canciones se extendieron por más de 10 minutos en cada tema."Hay mucho amor en este público... esta es una audiencia de Jim Morrison", dijo Manzarek, mientras entre el publico se levantaban decenas de estampas con el rostro de la leyenda.De los miembros originales, el otro gran ausente fue el baterista John Densmore, quien no ha querido unirse porque ha puesto como condición que el vocalista sea Eddie Vedder, de la agrupación Pearl Jam, o un cantante "de similar nivel".Fueron alrededor de 2 horas y 20 minutos con el repertorio de The Doors. No importó que fuera domingo, la gente se quedó hasta la medianoche. El artista nacional que abrió la noche fue el veterano Chucho Merchán, quien alentó al público a protestar contra las corridas de toros."Es increÃble la respuesta del público, los precios de las boletas eran altos, era domingo y aún asÃ, llenamos", comentó Jaime Ariza, gerente del Centro de Convenciones Downtown.Mucho calor y un desmayoPero la alegrÃa no fue completa para el público: algunos asistentes se quejaron de la escasa ventilación del recinto, lo que causó una gran concentración de calor. Y en la zona V.I.P. hubo un desmayo.El momento cumbre de la noche fue el cierre con dos canciones inolvidables: Riders On The Storm y Light my fire. Con su visita a Bogotá, la banda cerró su gira por Latinoamérica.
CARLOS SOLANOCULTURA Y ENTRETENIMIENTO
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