Los miembros de la junta del Emisor se reunirán el viernes para decidir si mantienen las tasas, en medio de fuertes presiones de diversos sectores para que bajen.
Entre los factores que mencionó la Junta de codirectores hace dos meses, cuando subió los intereses, hay dos que empeoraron, solo uno que mejora y dos iguales. Es decir que la situación es similar a la de hace dos meses. Entre tanto, exportadores, agricultores, ministros y hasta codirectores del Banco se han opuesto a los incrementos de tasas de interés que viene realizando el Emisor desde mayo del 2006.
Entre los analistas hay casi unanimidad en que el Emisor mantendrá la pausa de aumentos. Entre 18 de ellos consultados por Bloomberg, 17 piensan que las van a dejar quietas, y uno cree que las bajarán.
Si bien el encarecimiento del costo de vida es un problema global, hay factores que deberÃan haberse frenado con los intereses, pero que siguen en niveles altos, como la demanda interna. Todos estos elementos serán evaluados por los 7 codirectores en su próxima junta del viernes. Hoy la tasa está en 9,75 por ciento.
La inflación básica sigue alta: Empeoró Es claro que con los incrementos de tasas de interés no se pueden controlar los factores que afectan los precios de los alimentos, como la situación climática o las cosechas, por eso al analizar la labor del Emisor lo más acertado es ver la inflación sin alimentos, también conocida como básica, pues es la que responde directamente a sus medidas.
En enero pasado, que fue el mes que sirvió de base para el último aumento de intereses, dicha inflación estaba en 4,46 por ciento, muy pegada al techo de la meta para este año. En marzo ya iba en 4,67 por ciento, es decir, 17 puntos básicos por encima del nivel máximo esperado.
Cuidar la credibilidad: Empeoró Uno de los argumentos que repite el Banco de la República como motor del incremento de tasas es el de mantener la credibilidad en sus polÃticas, la cual quedó herida el año pasado tras el incumplimiento de la meta. Como no se pueden dar el lujo de volver a fallar, este año se han vuelto aun más estrictos, dado que aseguran que si suben las expectativas de inflación se puede volver más costosa la reducción futura de los precios, afectando en últimas el crecimiento y el empleo. De acuerdo con las encuestas que realiza el mismo Banco con analistas, en enero ellos esperaban que este año la inflación terminara en 4,69 por ciento, en abril su pronóstico subió a 5,16 por ciento.
La demanda se frenó, pero es alta: Mejoró Las mayores tasas de interés han vuelto menos atractivo el endeudamiento. De hecho, la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo muestra que en febrero 24,2 por ciento de los hogares consideró que era un buen momento para comprar bienes durables (muebles, electrodomésticos, etc.) mientras que en enero eso lo pensaba el 40,9 por ciento de los encuestados. Asà mismo, las ventas del comercio crecieron 6,92 por ciento en febrero y un año atrás ese aumento fue del 15 por ciento. Aunque estos datos muestran una desaceleración, el consumismo de los colombianos todavÃa preocupa al Emisor, ya que tan solo en febrero los bancos les desembolsaron 2,58 billones de pesos para créditos de consumo, el mismo monto de febrero del 2007.
El peso no se aprecia por medidas: Igual El abaratamiento del dólar en el paÃs (la segunda mayor revaluación de América Latina) es una de las mayores crÃticas a los incrementos de tasas, ya que aumentan el diferencial con E.U., lo que hace más rentable traer dólares. El Banco advierte que la mayorÃa de divisas entra por inversión extranjera directa y no especulativa. Según la Superfinanciera, la inversión de extranjeros en deuda pública aumentó 122 por ciento anual a febrero, alcanzando 1.791 millones de dólares. Su inversión en acciones subió 73 por ciento y sumó 2.698 millones. Pero asà como entra esa inversión de portafolio, es más la que se han llevado.
Colombia no se ha contagiado: Igual Uno de los factores que permiten subir las tasas de interés es el vigoroso crecimiento que registra la economÃa el paÃs, el cual -por ahora- no da sÃntomas de estar afectado por la muy probable desaceleración en Estados Unidos y en el Viejo Continente.
De hecho, el año pasado el producto interno bruto (PIB) aumentó 7,52 por ciento y superó todos los pronósticos, al tiempo que los flujos comerciales siguen disparados.
En enero de este año, las exportaciones crecieron 55,2 por ciento y la inversión extranjera directa se mantiene alta.
Según la balanza cambiaria, en marzo dicha inversión sumaba 2.258 millones de dólares, 23 por ciento más que un año atrás.
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