Cerrar

| Actualizado hace 3 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Patrocinado por:

Once años de lucha libró Tuchín para convertirse en municipio

El primer paso que dieron fue la creación del comité pro municipio, en 1997, del que hicieron parte 8 personas que se convirtieron en objeto de burla de sus compañeros de raza.

"Nadie creía en nosotros, pero la tenacidad triunfó y aquí estamos sonrientes", dice Reinaldo Mendoza Montalvo, artesano de profesión y uno de los que comenzó a empujar el sueño. 

Uno a uno recuerda a sus compañeros de misión: Domingo Ortiz, Ubaldo Montaño, Luz Marina Moreno, Remberto Méndez, Jacinto Ortiz, Oswaldo Teherán y Eligio Pestana Rojas, hoy diputado.

"El primer obstáculo fue la incredulidad de nuestra gente. Éramos solo ocho tratando de convencer a todo un pueblo, que en su mayoría desconocía los beneficios de convertirnos en municipio", explica.

Mientras saborea el triunfo y recuerda los tropiezos que él y los demás impulsores de la iniciativa tuvieron que sortear durante 11 años, desde que lanzaron la propuesta, el artesano trabaja con pericia en el trenzado de un sombrero vueltiao que debe entregar en la tarde a un cliente que lo encargó desde Cali.

Asegura que se tuvo que encomendar al espíritu del cacique Tuchín Zunga, su antepasado, para lograr que su pueblo fuera elevado a la categoría de municipio.

Y no duda en atribuir el éxito de la campaña del 'sí' a los rezos y pedidos que le hizo a su ilustre antecesor. "Desde el más allá ha ayudado a conservar hasta ahora la personalidad, templanza y optimismo de la comunidad", dice.

Al cacique le reconoce Reinaldo el haber organizado en 1880 lo que hoy es esta comunidad zenú, con 22 mil habitantes, que hace ya ocho días 'barrió' en las urnas y mediante un referéndum determinó que quería ser independiente de San Andrés de Sotavento.

Los retos del nuevo municipio

Superar la carencia de servicios públicos -el pueblo no tiene alcantarillado, ni agua, ni gas natural y menos redes de comunicaciones- será, entre otras, una de las prioridades por las que seguirá luchando el comité que con tenacidad logró convertir a Tuchín en el municipio número 29 de Córdoba.

Reinaldo mira con optimismo el futuro. Está convencido de que con la nueva figura municipal no volverá a ver a sus hermanos de sangre salir en hamacas enfermos hacia San Andrés de Sotavento o Chinú en búsqueda de ayuda porque en Tuchín el transporte es casi nulo y solo tienen un puesto de salud en el que hay que coger turno desde la noche anterior para que lo atiendan.

Pero también será necesaria la mejora de las condiciones de vida y las oportunidades de los zenúes.

"El nuevo municipio tiene que abrirnos las puertas para la venta del sombrero y los otros accesorios que hacemos con la caña flecha, como aretes y manillas", dice Argemiro Mendoza, satisfecho por la gestión cumplida para lograr la independencia administrativa de Tuchín.

Por eso, uno de los objetivos que se ha fijado el comité es lograr que el Alcalde que deberán elegir por voto popular en unos tres meses, sea de origen zenú.

Desde ya se barajan los nombres de Domingo Ortiz y de José Urango, ambos de la etnia, quienes trabajan en sus propuestas de gobierno con el reto de hacer de Tuchín un municipio próspero.

Un pueblo pintoresco

Para llegar a Tuchín desde Montería hay que recorrer 112 kilómetros por carretera en buen estado. Está ubicado en la subregión de la sabana cordobesa, usada en buena parte para ganadería extensiva y cultivos de maíz, algodón y arroz.

El 80 por ciento de su economía se basa en las artesanías. El 'rey' es el sombrero vueltiao, hoy símbolo nacional y cuya producción ha ido creciendo año tras año. Gracias a las artesanías, este nuevo municipio, que en pleno siglo XXI carece de servicios públicos, recibe al año unos 35 mil turistas.

Tuchín tiene un contraste en su arquitectura. Casas construidas con bahareque, techo de palma y empañetadas con boñiga de vaca se confunden con nuevas construcciones en material y acabados de yeso.

Reinaldo rememora los 70 y los 80, cuando la falta de oportunidades llevó a La Guajira a muchos zenúes atraídos por el embrujo y la plata de la 'bonanza marimbera'.

"Yo también me fui porque aquí no había trabajo, pero también padecimos la mortandad de una labor peligrosa y fueron muchos los indios que murieron en el olvido, fuera de su tierra y buscando mejores oportunidades de vida".

De esa época para acá la situación de Tuchín no ha cambiado mucho. Lo que en los últimos años ha dinamizado su economía ha sido la importancia que comenzó a reconocérsele como centro artesanal. "La artesanía nos han reivindicado económicamente, pero todavía necesitamos más apoyo para resultar mejor favorecidos en la cadena de producción", reclama.

GUDILFREDO AVENDAÑO
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
TUCHÍN (CÓRDOBA)

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
19 de abril de 2008
Autor

Publicidad

Paute aqu

Patrocinado por:

Volver arriba