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Parqueo indebido de escoltas congestionan el norte de Bogotá
Camionetas cabinadas parqueadas en andenes y sitios prohibidos se han convertido en un problema del que se quejan muchos vecinos de la localidad. Los señalados son los escoltas.
Existen varios puntos en Bogotá donde la situación resulta más incómoda para los residentes. Hablamos de la Zona Rosa, El Retiro, Zona G y los sectores de las embajadas.
En la Zona T el mayor problema es que al estacionarse en lugares prohibidos, provocan congestiones afectando el paso de los vehículos y personas que circulan por el sector para acudir a los bares, discotecas y restaurantes.
La situación se complica porque las vías en este sector son muy transitadas y estrechas, y para completar los escoltas dejan las camionetas parqueadas durante horas, esperando a que sus sus protegidos salgan de los lugares de diversión.
En el barrio El Retiro los problemas provienen de los visitantes del Gun Club, ubicado en la Avenida 82 con carrera Séptima. No todos los guardaespaldas de los socios estacionan en el parqueadero interno del lugar sino que se instalan en un sitio plenamente residencial sobre la calle 81A entre carreras Octava y Novena.
Allí bloquean la salida y entrada de los edificios vecinos al club, además de ocupar el espacio de una calle que es pequeña pero que da acceso a una principal como la 8a. ó 9a.
El resultado es un atoramiento del tránsito sobre todo a mediodía y sobre las 7 de la noche cuando los socios almuerzan y cenan en el club. Todo esto a pesar de las señales de parqueo prohibido.
Un vecino se queja fuertemente
El señor Carlos Flein, residente de barrio El Retiro, es el que más ha puesto 'el grito en el cielo' por esta incomodidad: "Uno va a entrar al parqueadero del edificio y están estos escoltas de los políticos del Gun atravesados a lado y lado, vienen carros en los dos sentidos por la 81A y toca hacer maniobras para entrar. Un día me puse iracundo me fui al club y hablé con el jefe de seguridad para que los quitara".
Sin embargo, el jefe de seguridad del Gun Club, Jairo Basante, afirma que gracias a algunas medidas que ellos han tomado, el problema ha disminuido considerablemente.
Una de estas medidas consiste en la reubicación de los vehículos de los escoltas. Los propietarios de algunos negocios vecinos, has prestado sus bahías de estacionamiento para impedir que se presente la invasión de andenes y calles que realizan las camionetas. Es a lo que Basante le llama una "colaboración comunitaria".
También se atoran en los restaurantes
El restaurante Sopas de Mamá y Postres de la Abuela es uno de los puntos más concurridos. Los empleados del lugar afirman que la situación es incómoda ya que otros clientes se quejan de la incomodidad en el acceso.
En La Casa de la Paella de la calle 94, el testimonio también tiene que ver con la intimidación que les produce a los clientes ver llegar a los guardaespaldas. "Algunos usuarios prefieren irse", comenta Pedro García, funcionario de esa cadena de restaurantes.
"A veces viene la Policía para decir que no pueden estacionarse en los andenes, pero ellos dicen tener un permiso", agregó García.
A propósito, la Secretaría de Movilidad no contempla ningún tipo de excepción en la aplicación de la norma de parqueo indebido.
DIEGO CHIRIVÍ
REDACTOR EL TIEMPO ZONA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Bogotá
- Fecha de publicación
- 16 de abril de 2008
- Autor
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