La Corte Suprema confirmó la condena interpuesta por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de MedellÃn, por los delitos de homicidio y hurto agravado.
Continuará recluida en la cárcel El Buen Pastor de MedellÃn, en donde permanece desde el 29 de noviembre del 2002. El caso que tiene a Leydi viviendo un drama comparable al de la pelÃcula es el asesinato del comerciante Óscar Jesús Galvis Osorio, de 44 años.Según la investigación, el 16 de agosto del 2002, Tabares, junto con Edison Alberto Castañeda, abordó a Galvis Osorio en la estación Tricentenario del Metro de MedellÃn. La investigación comprobó que lo llevaron a una finca en Bello (Antioquia), donde lo mataron para robarle el carro y sus pertenencias. El cuerpo fue enterrado en la misma finca. La protagonista de la pelÃcula fue capturada por agentes del CTI en noviembre del 2002 en su casa en Bello, la misma que le regalaron en 1998 luego de participar en el filme. Inicialmente, la joven estuvo recluida en San QuintÃn, en la misma población, y luego fue trasladada al Buen Pastor. AllÃ, en el 2004, se hizo madre por segunda vez. El nacimiento de su hijo le permitió estar en libertad unas semanas, y a su regreso volvió con su pequeño, quien la acompañó en la condena durante sus primeros tres años. En sus dÃas en el reclusorio, según ha contado la vendedora de rosas, se ha dedicado a estudiar y en algunas ocasiones a escribir lo que le pasa por la mente, lo que vive, lo que siente y la esperanza de que esta pesadilla algún dÃa termine.Leydi, quien desde un principio insistió en su inocencia, tenÃa la esperanza de recuperar la libertad. Su defensa habÃa interpuesto un recurso de casación ante el Tribunal Superior de MedellÃn, el cual ayer fue rechazado por la Sala Penal de la Corte. La historia de Leydi Tabares conmovió desde que saltó al estrellato por reflejar las duras condiciones que se vivÃan en las comunas de MedellÃn.El papel en 'La Vendedora de rosas' le permitió participar en festivales de cine y entrega de premios, pero nunca, como otros actores naturales que participaron en la pelÃcula del director VÃctor Gaviria, pudo superar sus problemas. Ahora, solo le resta lograr una reducción de condena a través del buen comportamiento y estudio en su centro de reclusión.
REDACCIÓN JUSTICIA
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