La corrupción, el desenfreno por el sexo y el deseo por el dinero fácil, son solo tres de los siete pecados que, según un grupo de analistas, son los que más cometen los llaneros.
Según la percepción del grupo de analistas*, pese a que hay oscuridad, todos coinciden en afirmar que la región está a tiempo para salir de la crisis de valores, pero se debe empezar desde la familia. Estos fueron los pecados que más reiteraron: 1. CorrupciónAdemás del robo al erario, con escándalos como el de las fiducias, los convenios con la Secab y la mala administración de los dineros de las regalÃas petroleras, en donde en el último año se han comprometido más de 152 mil millones de pesos, los analistas piensan que la corrupción está enquistada en el corazón de muchos como el principal 'pecado moderno', y que no necesariamente viene de los funcionarios públicos. "La corrupción está también en el que se roba una resma de papel en la oficina, tiene una conexión ilegal de la energÃa o engaña con la báscula en la plaza de mercado", afirma el psicólogo Santiago RodrÃguez. Para monseñor Oscar Urbina este pecado es el peor porque engendra otros pecados como injusticia.
2. ViolenciaLa insistencia de resolver todo por medio del lenguaje de las armas, en todos los niveles de la sociedad, es producto de de la intolerancia, según concluyen los representantes religiosos y sociólogos consultados. Sin embargo a esta se suma la llamada violencia doméstica que, según el Centro de Atención al Menor Maltratado, deja en promedio al año unas 500 denuncias de violencia sexual.
Afirman los analistas que mientras la palabra sea también utilizada como un arma para provocar guerras y ofender, la violencia no dejará de ser un argumento para resolver las diferencias.
3. Desenfreno sexualCinco grandes negocios dedicados a la prostitución en Villavicencio, el incremento del fenómeno de las 'niñas prepago' y la amenaza de convertirse en una ciudad con turismo sexual, hacen que el desbordamiento del libertinaje en el sexo sea uno de los pecados que no solo los analistas religiosos consultados sino también los psicólogos, mencionaran reiteradamente. Dijeron que la única solución es una buena educación sexual desde la familia.
4. IndiferenciaLos 40 mil desplazados que hay en Villavicencio, los delitos que frente a los ojos de buenos ciudadanos se cometen, e incluso el abuso que hay contra los recursos naturales, no parecen mover a la sociedad para respaldar acciones que eviten estos fenómenos. La conclusión del grupo de profesionales consultados es que, a pesar de que la sociedad sabe que las problemáticas que existen y puede afectar a todo el conjunto social, no hay conciencia de que en algún momento cada uno de los problemas sociales tocará directamente al individuo. "Falta compromiso y sensibilidad hacia la necesidad de los demás. Estamos perdiendo la sensibilidad con el otro", afirma el pastor evangélico BenjamÃn Ruiz.
5. Anhelo de dinero fácilCálculos de investigadores de la SijÃn calculan que solo en la capital del Meta existen seis cadenas de dinero y pirámides dedicadas a prometer jugosos intereses a cambio de una inversión mÃnima. La proliferación de estas empresas, unido al rumor de hace tres semanas cuando centenares de personas se trasnochaban en parques y calles a la espera de una camioneta que supuestamente regalaba dinero, reveló el carácter facilista con el que los llaneros quieren conseguir dinero. Esto para monseñor Óscar Urbina, Arzobispo de Villavicencio es pecado porque Dios ordena que se debe trabajar para ganarse el pan. 6. IgnoranciaAunque en el Meta no se tiene la cifra de cuál es el número de niños que está por fuera del sistema escolar, se calcula que en el paÃs son 1,5 millones de niños. Un estudio del Observatorio de Medio indicó que el principal motivo para retirar es el económico y el poco agrado por el estudio. Pese a que en este departamento existe la gratuidad educativa, los analistas consultados consideran que la falta de una calidad real en la educación, impide que el acceso de los más pobres a niveles de competencia de conocimiento y laboral. Sin embargo, el psicólogo Santiago RodrÃguez conceptuó que también es un pecado no acceder a toda la información y conocimiento que nos ofrecen las nuevas tecnologÃas. 7. InjusticiaEs un pecado no solo por los procesos que sin resolverse permanecen en los juzgados o por fallos contra inocentes, sino por las injusticias de la cotidianidad. Un ejemplo, afirma monseñor Óscar Urbina, son los 'empleos chatarras' que ofrecen algunos empleadores por sueldos muy bajos y extenuantes jornadas laborales. O el que menciona el sacerdote Omar GarcÃa, de la mesa humanitaria, quien afirma que injusto es que sea un peligro hablar de derechos humanos en el Meta. * La consulta fue realizada por Llano 7 dÃas entre las siguientes personas: -Moseñor Óscar urbina, Arzobispo de Villavicencio. -El sacerdote William Gil. BenjamÃn Ruiz, pastor evangélico. -Omar GarcÃa, miembro de la Mesa Humanitaria de Derechos Humanos.-Santiago RodrÃguez, psicólogo. Rafael Salamanca, psiquiatra yWilson Ladino, sociólogo.
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