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Liberalismo debe asumir bandera de López Michelsen sobre acuerdo humanitario: Alfonso Gómez Méndez

El ex Fiscal General, uno de los mayores conocedores de la obra del ex presidente, lidera una iniciativa para que su pensamiento tenga un espacio en la coyuntura actual.

Con este propósito se realiza hoy en la Universidad Jorge Tadeo Lozano un foro convocado por la Corporación Darío Echandía.

¿Qué herencia se podría encontrar de Alfonso López Michelsen a partir de este primer homenaje público que se le va a tributar hoy? Confluyen varios factores. Primero porque es un acto organizado por un centro de pensamiento que lleva el nombre Darío Echandía, del cual López Michelsen fue uno de sus fundadores. Segundo, porque entre Echandía y López, por caminos distintos, existieron muchas coincidencias: fueron personas que llegaron a la política más por la vía de las ideas, que por la vía de aceitar maquinarias electorales.

Ambos fueron contestatarios. Echandía fue un jurista y político a pesar de él, que siempre buscó en el diálogo la salida a los conflictos cuya filosofía se expresa en esa frase que la gente recuerda y entiende muy bien de que "es mejor entenderse echando lengua que echando plomo".

López Michelsen también fue un hombre de mentalidad abierta. Tanto que el MRL, por ejemplo, tuvo en sus banderas la defensa de la revolución cubana. Llevó en sus listas al Congreso a jefes guerrilleros como Juan De La Cruz Varela.

Ese ciclo continúa porque López en los últimos años de su vida se dedicó exclusivamente al acuerdo humanitario sobre la base de que uno era el acuerdo humanitario y otro era el proceso de paz, que había que manejar en escenarios distintos.

Sus columnas en EL TIEMPO se convirtieron en una cátedra permanente sobre derecho humanitario, Derecho Internacional Humanitario, el problema de la paz y la guerra. Permanentemente estaba escuchando a los familiares de los secuestrados. Por eso es por lo que nosotros le hacemos este homenaje con el título de 'Acuerdo humanitario'.

¿Qué lo motiva a usted a trabajar por la vigencia de figuras como Echandía y López? Por razones distintas estuve vinculado a ellos. Oía hablar de Echandía desde la escuela pública en Chaparral (Tolima), de sus frases, incluso de las que la gente no entendía suficientemente como "el poder para qué" y "la democracia colombiana es un orangután con sacoleva". Y tuve la fortuna de tratarlo un poco al final de su vida.

Mucho más cercano es el caso de López Michelsen. Yo pertenecía a las juventudes del MRL en Chaparral. Después trabajé en la Presidencia con López por recomendación de Jaime Castro, quien me lo presentó teniendo yo 28 años. Ahí comenzó esta amistad que duró hasta los últimos días.

Hablábamos con mucha frecuencia. Almorzábamos cada quince días los domingos. Pocos días antes de morir hablamos de la suerte del Partido Liberal y de la necesidad de hacer una especie de reedición del MRL tipo siglo XXI. Él decía que el partido no tenía por qué tenerle miedo a la oposición. Es que aquí dejamos que hiciera carrera esa tesis de que la política solamente se hace dentro del gobierno.

No son estas ideas de izquierda de Echandía y López las que están en boga en el Partido Liberal hoy. ¿Habrá posibilidades de retornar a ellas? No siempre lo que parece ser hoy es lo que es. Mire esta anécdota histórica. El liberalismo vivió 45 años de la hegemonía conservadora. Curiosamente, cuando (Rafael) Núñez, se creía que la hegemonía conservadora era eterna. En 1929 los liberales iban a escoger entre el maestro Guillermo Valencia y el general Vásquez Cobo, y es cuando López Pumarejo pronuncia la famosa frase de que "el Partido Liberal debe prepararse para reasumir el poder". Y quién lo creyera, en 1930 se derrumbó la hegemonía conservadora. Y primero con la concentración nacional, y luego con la "Revolución en marcha", comenzó esa gran transformación. Precisamente ni Echandía ni López eran pragmáticos y por no ser pragmáticos eran visionarios, eran estadistas. Lo que hoy parece puede no ser mañana.

¿Le está ganando el pragmatismo a las ideas, en estos tiempos? Mire lo que le ha pasado al Partido Liberal. Los que son supuestos jefes de nuevos partidos, fueron militantes del liberalismo. Germán Vargas era el segundo de Horacio Serpa en la campaña del 2002, pero un mes antes se fue para donde Álvaro Uribe. Y Carlos García era el presidente del Congreso a nombre del serpismo, ni siquiera del liberalismo. Y creo que quince días antes se fue para donde Álvaro Uribe. Uno se pregunta hoy ¿ellos se fueron por razones ideológicas? Yo contrataría hasta un brujo, sin que eso tenga otras connotaciones, para que nos establezca la diferencia entre la 'U', Cambio Radical, e inclusive el conservatismo.

O qué tal esa cosa que se ha impuesto ahora de las siglas con efectos políticos. Qué tal la Alianza Social Indígena avalando al alcalde de Medellín.

Si un extranjero viera eso pensaría que es que los indígenas son mayoría en Medellín. O que un gran amigo mío como Guillermo Alberto González, con rasgos nórdicos, se haya hecho elegir en nombre de los afrodescendientes. Esas son 'carajadas'. Por eso es que hay que volver por los partidos, por las ideas.

Es más, dígame, ¿cuál es la diferencia entre 'la U' y Cambio Radical e inclusive el conservatismo? ¿Ese pragmatismo ha intentado aplastar las ideas? Claro y por eso estamos como estamos. Aquí en Colombia como que no se le cuestiona tanto a la gente las volteretas políticas y por eso es que hay por ahí tanto tartufo.

En España hace uno cinco años dos concejales del Partido Socialista se cambiaron de partido. Cuando iban en las calles todo el mundo les decía 'tránsfugas' y tuvieron que ponerse peluca. Si eso ocurriera en Colombia se hubiese movido mucho la economía por la producción de pelucas.

Dado que el objetivo de la charla de hoy es el acuerdo humanitario, ¿pretende usted recoger la herencia del presidente López en ese tema? Me parece que las ideas de López y el mensaje político de López hay que mantenerlas en contra del pragmatismo vigente. El hablaba de la tolerancia, solución pacífica del conflicto y acuerdo humanitario. Creo que el Partido Liberal sí debe tomar como bandera el que esa última idea del presidente López pueda hacerse realidad. El Partido Liberal debe asumir la tesis.

¿No cree que los últimos resultados militares y políticos del presidente Uribe, obstruyan el camino del intercambio humanitario? Uno podría decir: en la medida en que el triunfo incuestionable del Gobierno se dé, puede llevar a que sea necesario apretar el acelerador, hasta destruir totalmente a las Farc.

López también decía que a la guerrilla había que golpearla militarmente para llevarla seriamente a una mesa de negociación. Podemos estar acercándonos a eso, a que la guerrilla entienda que ya no se puede tomar el poder.

La guerrilla debe estar arrepintiéndose de haber dejado pasar la oportunidad que tuvo con Andrés Pastrana de haber hecho un acuerdo de paz.

¿Usted es más partidario de ese camino? Sí, admitiendo que hoy el Estado le está ganado la partida militar y la partida política a la guerrilla.

En ese camino del acuerdo humanitario recogiendo las tesis del presidente López, ¿qué planteamientos nuevos hace usted? La convocatoria del foro es para oír todas las tendencias. Desde luego estará la voz del Gobierno con el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo, antiguos consejeros de paz, expertos internacionales.

Y si el Estado ve la cercanía de un triunfo militar ¿para qué buscar el diálogo? En toda guerra la posibilidad de impedir, así sea un muerto más, justifica el diálogo. Aún admitiendo que el Estado muy seguramente les va a ganar.

Lo que no sabemos hoy es cuánto va a demorar. Además estamos hablando de guerra de guerrillas. Además estamos hablando de que las guerrillas muchas veces se pueden reproducir. Acuérdense que el ELN estaba prácticamente aniquilado en la operación Anorí en 1973 y luego revivió.

¿Está el Partido Liberal acercándose más al presidente Uribe y a una solución militar? El Partido Liberal hoy como ayer y probablemente como mañana, ha sido una coalición de matices y de tendencias. Creo que lo que uno podría llamar la tendencia gavirista probablemente tenga interés en hacer una especie de reedición del Frente Nacional.

Hay otra tendencia de centro-izquierda dentro del Partido reconociendo los éxitos del presidente Uribe en materia de seguridad, de restablecimiento de la confianza en la inversión y de la confianza del país, y que considera que hay otras salidas, otros caminos y otras maneras de conducir al Estado.

¿Ve al presidente Gaviria acercándose más a Uribe cuando habla de esa reedición del Frente Nacional? Probablemente. Los puede unir una cierta concepción pragmática del Gobierno y el ancestro paisa de ambos.

¿Le queda capital al Partido Liberal para dar esa lucha? Pues si usted lo mira hoy en términos de su representación parlamentaria, por ejemplo, uno podría decir que no, pero es que el Partido es mucho más que los parlamentarios y los partidos. A veces tienen caídas, pero se levantan. Y a veces se levantan con más bríos. En eso pensamos cuando hablamos de una especie de reedición del MRL para el siglo XXI.

¿Qué era en lo que pensaba el presidente López? Era en lo que estábamos con el presidente López. Eso lo dirán los hechos políticos. Yo trataré de que esta tendencia quepa y sea capaz de convencer al Partido. Si el Partido definitivamente se va para la derecha, pues probablemente ahí sí no quepo.

Hay quienes dicen que por toda la tendencia del presidente Uribe, el Partido se derechizó.

Es que se derechizó el país. Las Farc les han hecho muchos daños a los colombianos, pero yo resumiría en términos políticos tres. Uno, ha retrasado un proyecto social-demócrata, porque la gente comenzó a asociar izquierda con guerrilla. Dos, ha impedido la inversión social. Ese estudio de José Fernando Isaza y Hermógenes Campos que muestra que tenemos una inversión del 6,5 por ciento del PIB para seguridad, se lo debemos a las Farc. Tres, derechizó al país. Todo este horror del paramilitarismo en buena parte se lo debemos a las Farc porque la gente con tal de combatir a las Farc terminó aceptándolo.

¿Podemos interpretar que Alfonso Gómez Méndez está recogiendo las banderas de Echandía y López para presentarlas a los colombianos de hoy en día? Buscaría estar en un proyecto así. Esto no puede centrarse en una persona, sino en muchos otros colombianos, con muchos otros dirigentes, profesores universitarios, pensadores que tengan esta misma visión del país.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Política
Fecha de publicación
12 de marzo de 2008
Autor

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