Además de la cultura del atajo y del dinero fácil, detrás de las pirámides en las que muchos ponen sus ahorros y de los préstamos 'gota a gota' se esconde la pobre cobertura de la banca colombiana.
Una encuesta hecha a finales del 2007 por la firma Econometría, para el programa Midas de la Agencia Internacional para el Desarrollo, confirmó que el crédito formal es muy limitado en Colombia, especialmente entre la población de menores ingresos.El sondeo fue aplicado a una muestra de 600 microempresas y 600 hogares de estratos 1, 2 y 3, asentados en ocho municipios urbanos y ocho rurales. Los datos obtenidos son representativos de unos 7 millones de hogares y 1,6 millones de microempresas.El 97 por ciento de los hogares señaló haber tenido crédito en los últimos dos años. Sin embargo, el 83 por ciento de ellos dijo que se trató de préstamos de amigos, familiares o agiotistas.Por el lado de las microempresas, el 81 por ciento había obtenido crédito en los últimos 24 meses; el 73 por ciento, de fuentes informales.Por resultados como estos, no sorprende que solo la mitad (52 por ciento) de los colombianos mayores de 20 años disponga de algún producto del sistema financiero.El resto tiene que recurrir a las personas cercanas o -en el peor de los casos- al mercado informal para financiarse.El límite de usura Para el consultor financiero Miguel Arango, el mercado extrabancario de crédito existe porque la normatividad vigente no les permite a los bancos una rentabilidad atractiva, especialmente en las operaciones de microcrédito.Las tasas máximas que pueden cobrar hoy las entidades financieras son de 32,75 por ciento efectivo anual para los préstamos ordinarios y de consumo, y de 33,93 por ciento para el microcrédito.Los banqueros insisten en que se eliminen esos topes para hacerles más rentable su negocio. Aceptan que el costo de sus créditos podría subir, pero aseguran que nunca al nivel del mercado informal. Con esa política, señalan, se llegaría a un mayor número de colombianos.Quienes optan por las pirámides argumentan que ningún banco les paga intereses justos por sus ahorros y que por eso prefieren arriesgarlos a acudir al mercado legal.Entre tanto, la 'parabanca' sigue creciendo sin control y evadiendo las normas que prohíben la captación masiva de dineros del público o las que imponen topes a las tasas de interés para luchar contra el delito de usura.Ser un 'banquero' ilegal es tan rentable que dueños de pirámides y agiotistas anuncian sus operaciones sin pudor hasta en la prensa.Por eso, la presidenta de la Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, dice que "es necesario que se adopten medidas específicas para detener las pirámides que hoy están en actividad, pero sobre todo para prevenir su reaparición y minimizar los costos sociales que provocan".En la lista de países con leyes antipirámides figuran Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Malasia, Noruega, Australia, Nueva Zelanda, Nepal, Sri Lanka, Irán y Lesotho.Si las pirámides se masifican, advierte Cuéllar, no solo se pondrá en riesgo el capital de los incautos que recurren a ellas sino toda la estructura económica del país, "con consecuencias inimaginables para todos los colombianos".
De dinero fácil no tiene nada Cuando una persona acude al mercado informal de dinero enfrenta un alto riesgo de perder sus recursos y de asumir costos mucho mayores de los que tendría que asumir en el sistema financiero.Los usuarios de los préstamos extrabancarios asumen tasas de interés exorbitantes, como las exigidas en los 'gota a gota', en los que se pagan cuotas diarias al agiotista y se soportan amenazas de toda índole cuando hay atraso; por no hablar del riesgo de perder las propiedades dejadas en garantía. En este mercado es común encontrarse con tasas de interés del 5 por ciento mensual, que representan cerca de 80 por ciento efectivo anual (33,93 es la tasa máxima de la banca). Quien cobra intereses de ese calibre incurre en el delito de usura, consagrado en el artículo 305 del Código Penal.En cuanto a las pirámides, el riesgo de perder plata crece en la medida en que esta figura de captación ilegal sea más grande. Además, muchas veces los clientes deben asumir costos extras por compra de formularios y de tarjetas de compras de dudosa procedencia.
'Parabanca' en cifras 12 investigaciones contra captadores piratas que usan pirámides adelanta la Superintendencia Financiera.14 millones de colombianos cuentan con algún producto del sistema financiero.85 % efectivo anual cuesta, en promedio, un crédito extrabancario.33,93 % efectivo anual es la tasa de interés máxima que puede cobrar la banca formal.
200 % o más en pocos días es la ganancia prometida a las víctimas de las pirámides.83 % de los colombianos que han tenido crédito en los últimos dos años lo han conseguido con amigos y agiotistas.
FERNANDO GONZÁLEZ P.REDACTOR DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
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